Un diente retenido es aquel que no ha salido a la boca a la edad esperada y se ha quedado dentro del hueso o de la encía. En esta situación colaboran la ortodoncia y la cirugía, y el objetivo suele ser llevar el diente a su sitio en lugar de extraerlo. Los que se quedan retenidos con más frecuencia son el canino superior y la muela del juicio. El camino de tratamiento depende de la posición del diente, de la edad, del estado de los dientes vecinos y de la estructura ósea. Esta página explica de forma general cómo funciona el proceso en los dientes retenidos y cómo se relaciona con los alineadores transparentes. Esta información es de carácter general; la decisión para su caso se toma después de la exploración.
¿Qué es un diente retenido? ¿Es lo mismo que un diente incluido?
En el lenguaje cotidiano, «retenido» e «incluido» suelen usarse con el mismo sentido. Ambos designan un diente que no ha salido a la boca aunque ya ha pasado el momento de su erupción. Lo que determina el tratamiento es si el diente está por completo dentro del hueso o parcialmente bajo la encía, y con qué ángulo se encuentra. Para las muelas del juicio retenidas y su extracción puede consultar el artículo sobre dientes incluidos; esta página trata específicamente del enfoque ortodóncico para recuperar el diente en la boca.
¿Qué dientes se quedan retenidos con más frecuencia?
La tendencia a quedar retenidos es más marcada en algunos dientes. La siguiente lista es un panorama general; cada boca es distinta.
- Muelas del juicio (terceros molares): se retienen con frecuencia porque el maxilar no ofrece espacio suficiente. En muchos casos no se llevan a la boca; se vigilan o se extraen según la situación.
- Caninos superiores: suelen quedar retenidos por el lado del paladar. Como son importantes para la expresión del rostro y para la masticación, se conservan siempre que es posible.
- Premolares inferiores y caninos inferiores: se ven con menos frecuencia.
- Dientes supernumerarios (de más) o formaciones parecidas a dientes: pueden bloquear la salida del diente definitivo que hay debajo.
- Incisivos definitivos: la salida puede retrasarse si el diente de leche se perdió pronto, si hay un diente de más o si falta espacio. Para conocer las causas resulta útil el artículo sobre por qué no salen los incisivos definitivos.
¿Cómo se sabe que un diente no está saliendo?
Un diente retenido a menudo no produce dolor, por lo que puede detectarse tarde. Las siguientes señales requieren una revisión con el especialista:
- El diente del lado contrario ya ha salido, pero uno sigue sin aparecer
- Un diente de leche permanece sin caerse incluso después de los 13-14 años
- Desplazamiento, separación o inclinación de los dientes vecinos
- Dureza o abultamiento en la encía
- Un diente retenido hallado por casualidad en una radiografía de rutina
Hacer la primera revisión de ortodoncia a una edad temprana en los niños permite detectar a tiempo los dientes retenidos. Puede ver más detalles en la página sobre el tratamiento de ortodoncia temprana.
¿Cómo se diagnostica un diente retenido?
El diagnóstico se establece con la exploración clínica y las pruebas de imagen. El primer paso suele ser la radiografía panorámica, que ofrece una visión general de todos los dientes y de los maxilares. La posición exacta del diente (si está por el lado del paladar o por el de la mejilla), su cercanía a los dientes vecinos y la forma de su raíz se precisan, si hace falta, con una tomografía tridimensional. La tomografía no se realiza a todos los pacientes; solo se solicita cuando el especialista lo considera necesario. Para más detalle puede consultar el artículo sobre la tomografía dental. Conocer con precisión la posición influye directamente en el plan del cirujano y del ortodoncista.
¿Cómo se lleva un diente retenido a su sitio con ortodoncia?
En los casos que se consideran adecuados, el proceso suele seguir este orden. El número de fases y su duración varían de una persona a otra.
- Crear espacio: si no hay hueco donde quepa el diente, primero se prepara el espacio con ortodoncia. En esta fase pueden usarse brackets fijos o, en los casos adecuados, alineadores transparentes.
- Exposición quirúrgica: el cirujano abre la encía que cubre el diente y, si es necesario, una parte del hueso para dejar a la vista su superficie. Este procedimiento se realiza generalmente con anestesia local.
- Colocación de un anclaje: se pega sobre la superficie del diente un pequeño bracket o botón, que se une mediante una cadenita fina o un alambre al aparato que hay en la boca. En algunos casos la encía se vuelve a suturar en su sitio y en otros se deja abierta.
- Tracción controlada: con una fuerza suave y regular, el diente va acercándose a la boca siguiendo su camino dentro del hueso. Esta suele ser la fase más larga.
- Alineación y finalización: cuando el diente ha salido, se lleva a una posición armoniosa con el resto de los dientes, se afina la mordida y se planifica la retención.
Para saber qué función cumplen los alambres y los brackets, puede consultar las páginas sobre los arcos de ortodoncia y los tipos de brackets.
¿Cómo influyen la edad y la duración en este procedimiento?
La capacidad de un diente para ser traccionado suele ser mayor a edades jóvenes, porque el hueso es más adaptable y la raíz puede estar todavía en desarrollo. En adultos el tratamiento también puede ser posible, pero no con la misma probabilidad en todos los dientes. La duración varía según la profundidad y el ángulo del diente, la edad y la densidad del hueso. En la mayoría de los casos puede ir desde unos pocos meses hasta cerca de dos años, y en los casos más complejos puede ser mayor. Por eso, antes del tratamiento no se da una promesa firme sobre el tiempo; se avanza fase por fase.
¿Se puede llevar a la boca cualquier diente retenido?
No. En algunos casos el diente no puede traccionarse y se hace otro plan:
- Si el diente está fusionado con el hueso (anquilosis), no se mueve aunque se aplique fuerza.
- Si la raíz es curva o corta, o si la posición es muy desfavorable, aumenta el riesgo de la tracción.
- Si hay una probabilidad alta de dañar las raíces de los dientes vecinos, el enfoque puede cambiar.
- Si la falta de espacio es muy grande, puede plantearse una extracción u otro método restaurador.
En estos casos, entre las opciones están vigilar el diente, extraerlo o, tras la extracción, valorar el hueco con un implante, un puente o un cierre ortodóncico. La decisión se toma según el estado del hueso, la línea de la sonrisa y la estructura de los dientes cercanos. Para los casos de dientes ausentes también pueden resultar útiles las páginas sobre alineadores transparentes con dientes ausentes y sobre dientes ausentes de nacimiento.
¿Qué pasa si un diente retenido no se trata?
No todos los dientes retenidos causan problemas; algunos se vigilan durante años. Sin embargo, ciertos dientes retenidos que se dejan sin tratar pueden presionar las raíces de los dientes vecinos y provocar su acortamiento, favorecer complicaciones como los quistes o causar desplazamientos de los dientes y pérdida de espacio. Estos riesgos se valoran mediante pruebas de imagen. Por ello, acudir al especialista sin demora cuando se detecta el problema ayuda a conservar las opciones.
¿Se puede tratar un diente retenido con alineadores transparentes?
Los alineadores transparentes pueden participar en este proceso, pero no bastan por sí solos en todas las fases. El alineador no puede ejercer una fuerza directa sobre un diente retenido, porque todavía no hay una superficie dental en la boca a la que se pueda pegar algo y en la que el alineador pueda sujetarse. Por eso hace falta una mirada prudente:
- En la fase de crear espacio y alinear los dientes vecinos, los alineadores transparentes pueden usarse en los casos adecuados.
- En la fase de tracción, una vez expuesto el diente, suelen hacer falta un pequeño bracket o botón pegado y un elástico o una cadenita. Su uso combinado con el alineador depende del plan del especialista.
- En algunos casos todo el proceso se lleva con aparatos fijos y, cuando el diente ya ha salido, se puede pasar a los alineadores transparentes para la fase final.
Es decir, en algunos pacientes se sigue un camino combinado. El camino elegido depende de la posición del diente y de la dirección de la tracción. Para la idoneidad general puede consultar las páginas sobre para quién son los alineadores transparentes y sobre el apiñamiento dental.
Panorama general según la situación
| Situación | Enfoque general | ¿Cuándo acudir al especialista? |
|---|---|---|
| El canino superior no ha salido junto con el del otro lado | Radiografía panorámica y, si hace falta, tomografía; plan para crear espacio y exponer el diente | Cuando ha pasado un tiempo desde que salió el diente del otro lado |
| Niño con dentición mixta, el canino no se palpa en su sitio | Revisión temprana; en casos seleccionados puede plantearse extraer el diente de leche | Suele recomendarse una revisión hacia los 9-11 años |
| Muela del juicio incluida | Por lo general se vigila o se extrae; llevarla a la boca se plantea en casos seleccionados | Si hay dolor, hinchazón o caries en el diente vecino |
| Diente de más o quiste que bloquea la salida | Primero se retira el obstáculo y después se vigila la erupción o se ofrece apoyo ortodóncico | Si el diente definitivo se ha retrasado |
| Sospecha de anquilosis | El plan cambia en un diente que no se mueve y se hablan alternativas | Si no hay avance a pesar de la fuerza aplicada |
| Canino retenido en un adulto | Se valora la tracción o un método alternativo según el estado del diente | En cuanto se detecte |
¿A qué hay que prestar atención durante y después del tratamiento?
Tras la exposición quirúrgica pueden aparecer unos días de ligera hinchazón y sensibilidad; esto se maneja normalmente con los cuidados y la dieta que indique el especialista. La higiene bucal es importante durante todo el proceso, porque la placa que se acumula alrededor del bracket y de la cadenita en la boca puede causar inflamación de la encía. En las revisiones se controlan con regularidad la dirección de la fuerza y el estado de la encía. Al terminar el tratamiento hace falta un retenedor para mantener la nueva posición del diente; para más detalles puede consultar la página sobre el retenedor. La línea de la encía de un diente recién llegado a la boca puede verse al principio algo distinta de la de sus vecinos; esto se considera un asunto de ajuste fino en la fase final.
¿Cómo se valora un diente retenido en la clínica?
En la Policlínica Dental Funda Sarıkaya, la especialista en ortodoncia (Uzm. Dt.) Funda Pekyılmaz Sarıkaya examina clínicamente el estado de los dientes en la primera consulta, valora las pruebas de imagen necesarias y, cuando hace falta, planifica la colaboración con el cirujano. En la clínica, el tratamiento con alineadores transparentes se realiza con el sistema Invisalign. Traer a la consulta sus radiografías disponibles y, si los tiene, los informes de odontólogos anteriores facilita la valoración. La clínica se encuentra en Park Oran Ofis, en Oran (Çankaya), y atiende de lunes a sábado de 09:00 a 20:00. Para pedir cita puede llamar al 0312 911 60 36 o escribir por WhatsApp. Para preparar las preguntas antes de la consulta puede serle útil la lista de preguntas para la consulta de ortodoncia.

