¿Qué es la retención (retenedor) después de los alineadores transparentes?
La retención es la fase que, una vez terminado el tratamiento ortodóntico, permite que los dientes se mantengan en su nueva posición, y el dispositivo que se utiliza con este fin se denomina retenedor. Tanto los dientes corregidos con alineadores transparentes como los corregidos con brackets tienden a volver a su posición anterior al final del tratamiento; esto se llama recidiva (relapse). El retenedor impide esta tendencia. El calendario generalmente aceptado es el siguiente: durante los primeros 3–6 meses, todo el día salvo durante las comidas y la higiene dental; después, solo por las noches, y a largo plazo, uso nocturno regular de por vida. Su especialista puede modificar este calendario según su caso. La retención no es el final del tratamiento, sino su última fase; los meses y el esfuerzo dedicados al tratamiento activo se pierden en gran medida si se descuida esta fase.
¿Por qué se desplazan los dientes después del tratamiento?
Los dientes no están unidos directamente al hueso, sino a través de un fino tejido conectivo llamado ligamento periodontal y de las fibras gingivales. El tratamiento lleva el diente a una nueva posición, pero estas fibras y el hueso que lo rodea necesitan meses para adaptarse a la nueva disposición. Sobre todo las fibras gingivales «recuerdan» durante mucho tiempo la posición anterior y tiran del diente hacia atrás. Además, los siguientes factores también aumentan la recidiva:
- La corrección de dientes rotados: estos dientes son los que tienen mayor tendencia a volver
- El cierre de dientes separados: el espacio tiende a abrirse de nuevo
- El apiñamiento de los dientes delanteros inferiores: tiende a aumentar con la edad en todas las personas
- Hábitos como el empuje lingual, la succión del dedo o morderse las uñas
- La continuación del crecimiento de los maxilares en pacientes jóvenes
- La erupción de las muelas del juicio (aunque su efecto es discutido, se vigila)
Como se sabe que los dientes se mueven ligeramente a lo largo de toda la vida, hoy la retención se considera una práctica de larga duración y no temporal.
¿Qué tipos de retenedores existen?
Retenedor transparente removible
Es similar a los alineadores utilizados en el tratamiento, pero se fabrica con un material termoplástico más grueso y resistente. No mueve los dientes; solo los mantiene en su posición actual. Ventajas: apenas se nota, es fácil de poner y quitar y cubre todos los dientes a la vez. Limitaciones: se desgasta y puede ser necesario renovarlo cada 1–3 años, puede perderse y se desgasta más rápido en quienes aprietan los dientes. Es el tipo que más se elige después del tratamiento con alineadores transparentes.
Retenedor fijo (adherido)
Es un alambre fino adherido a la cara interna de los dientes delanteros inferiores y, a veces, superiores. No se ve desde fuera, no se retira y no depende de la colaboración del paciente; se utiliza con frecuencia en los dientes delanteros inferiores para una protección prolongada. Limitaciones: para usar el hilo dental se necesita un enhebrador especial, el alambre puede romperse o despegarse en un punto y, si no se detecta, ese diente puede desplazarse; favorece la acumulación de sarro y requiere controles periódicos. El retenedor fijo se usa con frecuencia junto con el retenedor transparente removible.
Retenedor tipo Hawley (con alambre)
Es el retenedor tradicional, formado por una parte acrílica palatina y un alambre metálico que pasa por delante de los dientes delanteros. Es resistente, ajustable, puede usarse durante años y permite la oclusión natural de los dientes. Su limitación es que el alambre delantero es visible y que afecta al habla los primeros días. Hoy se elige menos después del tratamiento con alineadores transparentes, pero en algunos casos el especialista puede recomendarlo expresamente.
¿Cuánto tiempo se lleva el retenedor?
- Primeros 3–6 meses (a tiempo completo): Se lleva todo el día, 20–22 horas diarias, salvo para comer, tomar bebidas distintas del agua y la higiene dental. En esta fase se reorganizan las fibras gingivales y el hueso; es la etapa más crítica.
- Del 6.º mes hasta 1–2 años (por la noche): Se lleva todas las noches al dormir. El especialista puede adelantar o retrasar esta transición según la estabilidad de los dientes.
- A largo plazo (de por vida): Se recomienda llevarlo todas las noches o al menos 3–4 noches por semana. Si el retenedor aprieta tras una noche sin llevarlo, significa que los dientes han empezado a moverse; es señal de que debe aumentar su uso.
El retenedor fijo puede permanecer en su sitio durante años mientras no se rompa ni cause problemas de higiene; si no hay motivo para quitarlo, no se retira. El calendario de uso es personalizado y se actualiza en los controles; los controles posteriores al tratamiento suelen realizarse cada 3–6 meses durante el primer año.
¿Qué ocurre si no se lleva retenedor después de quitar los brackets?
Si no se usa retenedor al terminar el tratamiento con brackets o con alineadores transparentes, los dientes empiezan a desplazarse. Este proceso suele avanzar así:
- Primeras semanas: El cambio no se ve a simple vista, pero las fibras gingivales ya han empezado a tirar de los dientes. Que el retenedor apriete tras unos días sin llevarlo es señal de ello.
- Primeros meses: Los dientes rotados vuelven a girar en parte, los espacios cerrados empiezan a abrirse de nuevo y aparece una ligera superposición en los dientes delanteros inferiores.
- 1–2 años: El apiñamiento de los dientes delanteros se hace evidente; la mordida puede cambiar. En algunos casos, los dientes vuelven a una situación próxima a la inicial.
- A largo plazo: El apiñamiento de los dientes delanteros inferiores, que aumenta de forma natural con la edad, se acentúa más sin retención.
¿Qué se puede hacer cuando empieza el desplazamiento? Si el desplazamiento es pequeño y el retenedor todavía encaja, el especialista puede indicar de nuevo su uso a tiempo completo. Si el retenedor no encaja, no lo fuerce; ejercería una fuerza descontrolada sobre los dientes. En ese caso, el especialista puede volver a alinear los dientes con una breve serie de alineadores transparentes y hacer un retenedor nuevo. Cuanto antes se detecte el desplazamiento, más corta será la corrección. También hay casos de recidiva avanzada en los que hay que repetir el tratamiento desde el principio; la forma de evitarlo es no abandonar la retención.
¿Cómo se limpia y se guarda el retenedor?
- Cepille el retenedor transparente removible cada mañana y cada noche con agua fría, un cepillo suave y un poco de jabón líquido; no use agua caliente ni pasta de dientes.
- Dos o tres veces por semana, déjelo 15–20 minutos en una pastilla limpiadora para alineadores; en un retenedor que se usa durante meses, esto es más importante aún que con los alineadores del tratamiento.
- Cuando se lo quite, póngalo siempre en su estuche; no lo envuelva en una servilleta.
- Limpie el retenedor fijo todos los días con un enhebrador de hilo dental o un cepillo interdental; no descuide la limpieza del sarro.
- Manténgalo alejado del calor, del sol y de los animales domésticos.
Los detalles de la limpieza se encuentran en la página ¿cómo se limpian los alineadores transparentes?.
Problemas con el retenedor: ¿qué hacer?
- Se ha perdido o roto el retenedor: Llame a la clínica sin esperar. Para un retenedor nuevo es necesario tomar un nuevo registro; en los pocos días intermedios los dientes pueden moverse ligeramente. Tener un retenedor de repuesto reduce este riesgo.
- El retenedor aprieta: Si no lo ha llevado durante unos días, los dientes se han desplazado ligeramente. Si encaja, llévelo a tiempo completo unos días; si no encaja, no lo fuerce y muéstrelo en la clínica.
- Se ha despegado un punto del alambre fijo: Puede notar que la lengua se engancha o que un diente se mueve. Acuda a la clínica lo antes posible; el alambre se vuelve a adherir.
- El retenedor ha amarilleado o huele: Se soluciona con pastillas limpiadoras y un cepillado regular; si no mejora, se hace uno nuevo.
- El retenedor se ha agrietado: Con una grieta pequeña, siga usándolo y avise a la clínica; con una rotura grande, se necesita uno nuevo.
¿Está incluida la retención en el precio?
Que el retenedor esté incluido o no en el precio del tratamiento depende de la clínica y del sistema utilizado; en algunos sistemas, el primer juego de retenedores viene con el plan y en otros se fabrica aparte. La renovación del retenedor desgastado con los años suele facturarse por separado. Esta información debe figurar en la información escrita sobre el precio que se entrega al inicio del tratamiento; los factores que determinan el precio se explican en la página precio de los alineadores transparentes.
Resumen: aspectos a tener en cuenta en la retención
- Empiece a usar el retenedor en cuanto termine el tratamiento; cualquier intervalo sin él favorece el desplazamiento de los dientes.
- Llévelo a tiempo completo los primeros 3–6 meses y después todas las noches.
- A largo plazo, no abandone del todo su uso; los dientes se mueven a lo largo de toda la vida.
- Que el retenedor apriete es una señal de alerta temprana; aumente su uso e informe a su especialista.
- Haga revisar periódicamente el retenedor fijo y no descuide el hilo dental.
- En caso de pérdida o rotura, no espere.
El calendario de retención lo establece su especialista según la situación inicial de sus dientes, su edad y los movimientos realizados durante el tratamiento. Puede ver cómo avanza el tratamiento activo en la página ¿cómo se realiza el tratamiento con alineadores transparentes? y cómo se mantiene el resultado en la página alineadores transparentes antes y después.

