Los dientes separados, es decir, la presencia de espacios entre los dientes (en ortodoncia, diastema; se usa sobre todo para el espacio entre los dos incisivos centrales superiores), pueden cerrarse con alineadores transparentes en la mayoría de los pacientes. Como el cierre de espacios se basa en el desplazamiento lateral, uno de los movimientos más predecibles del alineador, el plan de tratamiento suele ser sencillo y la duración, relativamente corta. Sin embargo, la causa del espacio es importante: si se trata de un frenillo labial grueso, un diente supernumerario incluido, un diente ausente o dientes de tamaño pequeño, el alineador por sí solo no puede dar un resultado duradero; un espacio que se cierra sin eliminar su causa puede volver a abrirse. Por ello, antes del tratamiento se determina la causa mediante radiografías y exploración clínica.
¿Qué son los dientes separados (diastema) y cómo se reconocen?
El diastema es un espacio visible entre dos dientes. Se observa con más frecuencia entre los incisivos centrales superiores y puede tratarse de un único espacio o de una separación generalizada entre todos los dientes. El espacio suele notarse fácilmente frente al espejo; en algunas personas, en cambio, solo se aprecia al sonreír o al hablar. En la consulta se miden los espacios en milímetros, se valoran la posición del frenillo labial (frenulum) y el tamaño de los dientes, y se comprueba con una radiografía panorámica si hay dientes incluidos o ausentes. La suma y la distribución de los espacios determinan el plan y la duración del tratamiento.
¿Cuáles son las causas de los dientes separados?
- Discrepancia de tamaño entre dientes y maxilar: Cuando el hueso maxilar es amplio en relación con los dientes, quedan espacios entre ellos. Es lo contrario del apiñamiento.
- Frenillo labial grueso o de inserción baja: Si el frenillo que une el labio superior a la encía se extiende hasta entre los dos dientes anteriores, impide que los dientes se junten.
- Dientes pequeños o con alteraciones de forma: Sobre todo el tamaño reducido de los incisivos laterales (microdoncia) crea espacios.
- Diente ausente: Un diente que no se ha formado de nacimiento o que se ha extraído provoca el desplazamiento de los dientes vecinos y la dispersión de los espacios.
- Diente supernumerario (mesiodens): Un diente adicional incluido entre los dos incisivos superiores puede ser la causa del espacio.
- Hábitos y empuje lingual: Que la lengua presione los dientes anteriores al tragar los empuja hacia delante y los separa.
- Enfermedad de las encías: En los adultos, debido a la pérdida ósea, los dientes pueden desplazarse hacia delante y separarse.
- Diastema transitorio en niños: El espacio que aparece mientras erupcionan los incisivos permanentes, porque los caninos aún no han salido, suele cerrarse por sí solo.
¿Cómo cierran los alineadores transparentes los dientes separados?
En el tratamiento con alineadores, los dientes se desplazan unos hacia otros siguiendo la trayectoria definida en el software de planificación. Los pasos principales del cierre de espacios son los siguientes:
Desplazamiento lateral (traslación)
Cada alineador acerca entre sí los dientes vecinos al espacio unos 0,2–0,25 mm. El objetivo es desplazar en la misma dirección no solo la parte visible del diente, sino también su raíz. Si la raíz no se desplaza, el diente se inclina y el espacio no se cierra de forma duradera. Por ello se colocan en los dientes anteriores attachments (pequeños relieves de composite del color del diente); el alineador se sujeta a estos relieves y controla también la raíz.
Redistribución del espacio
Un único espacio grande puede repartirse primero en pequeños huecos entre los dientes vecinos y después cerrarse esos huecos uno a uno. Así se conserva la simetría de la sonrisa y la línea media (la línea entre los dos incisivos centrales) queda alineada con el centro de la cara.
Elásticos y apoyo adicional
Si los espacios están repartidos por toda la arcada, puede ser necesario también adelantar los dientes posteriores. En ese caso, pequeños elásticos colocados en los alineadores o pequeños retenedores fijos apoyan el movimiento. Si hay dientes muy pequeños, en lugar de cerrar el espacio por completo, el especialista puede planificar distribuir los dientes con espacios simétricos y completar el hueco restante con una obturación estética o con carillas.
¿En qué casos los alineadores transparentes no bastan por sí solos?
- Problema del frenillo labial: Si el frenillo desciende hasta entre los dientes, puede ser necesario cortarlo mediante un pequeño procedimiento (frenectomía). Hoy en día este procedimiento suele realizarse después de cerrar el espacio o durante el tratamiento.
- Dientes de tamaño pequeño: Apretar los dientes para cerrar el espacio puede crear una sonrisa desproporcionada. Con el alineador se posicionan los dientes y, a continuación, se completa su tamaño con composite o carillas.
- Espacio por un diente ausente: Si el espacio se debe a un diente ausente, hay dos caminos: cerrar el espacio desplazando los dientes vecinos o preparar con el alineador un espacio adecuado para un implante o un puente. Encontrará los detalles en la página alineadores transparentes con dientes ausentes.
- Diente supernumerario incluido: Primero se extrae quirúrgicamente y después se cierra el espacio con alineadores.
- Separación por enfermedad de las encías: Primero se completa el tratamiento periodontal y se controla la salud de las encías; solo después se planifica el movimiento dental.
- Espacios grandes y generalizados: Si el espacio total es muy grande, el tratamiento con alineadores se alarga; el especialista puede recomendar un tratamiento combinado con brackets.
¿Cuánto dura el tratamiento con alineadores en los dientes separados?
Los casos de diastema suelen durar menos que los de apiñamiento. Intervalos generales:
- Un único espacio pequeño (1–2 mm): Aproximadamente 4–6 meses.
- Espacio moderado o varios huecos: Aproximadamente 6–12 meses.
- Separación generalizada en toda la arcada o casos que requieren procedimientos adicionales: 12–18 meses.
Estos intervalos son generales; el uso regular 20–22 horas al día y respetar el intervalo de cambio de alineador de 7–14 días fijado por el especialista influyen directamente en la duración. Los procedimientos adicionales, como la frenectomía o las obturaciones, se añaden al calendario. Para más detalles, puede consultar la página duración del tratamiento.
¿Es diferente el tratamiento del diastema en niños y en adultos?
En los niños, el espacio entre los incisivos superiores se considera normal hacia los 8–9 años y suele cerrarse por sí solo cuando erupcionan los caninos. Por ello, en general no se espera una intervención temprana; si el frenillo labial es muy grueso o hay un diente supernumerario incluido, solo se trata esa causa. Si el espacio persiste una vez erupcionados todos los dientes permanentes (aproximadamente a los 12–13 años), puede planificarse un tratamiento con alineadores. En los adultos, los espacios no se cierran por sí solos. Se valoran previamente la salud de las encías, el nivel óseo y, si existe, el desgaste. En los adultos, el diastema suele estar relacionado con la enfermedad de las encías o con el hábito de empuje lingual; si estos factores no se controlan, el espacio vuelve a abrirse. Para más detalles por grupos de edad, puede consultar la página a qué edad se pueden llevar alineadores.
¿Vuelve a abrirse el espacio cerrado?
El diastema es uno de los problemas en los que la retención tiene más importancia, porque una vez cerrado el espacio los dientes tienden a volver a su posición anterior. Para reducir la recidiva:
- Retenedor fijo: Alambre fino adherido a la cara interna de los dientes anteriores. En los casos de diastema suele ser la primera elección y permanece colocado durante muchos años.
- Retenedor removible: Es un alineador transparente y fino. Se usa por las noches, además del alambre fijo o por sí solo; la recomendación general es usarlo por las noches de por vida.
- Eliminación de la causa: Si no se tratan el frenillo labial, el empuje lingual o la enfermedad de las encías, el retenedor por sí solo puede no ser suficiente. Para el empuje lingual pueden recomendarse ejercicios sencillos o logopedia.
Para conocer las opciones de retención y su pauta de uso, puede leer la página retenedor después del tratamiento, y para los criterios generales de idoneidad para el tratamiento con alineadores, la página ¿para quién están indicados?.


