Mordida normal significa que, al cerrar la boca, los dientes superiores e inferiores encajan de forma armónica, las mandíbulas están en una posición equilibrada y se puede masticar y hablar con comodidad. El marco que se utiliza en ortodoncia para la oclusión ideal es conocido como las seis llaves, descritas por primera vez por Lawrence Andrews. Sin embargo, la mayoría de las bocas no se ajustan exactamente a esa descripción; apartarse de la mordida ideal no se considera por sí solo una enfermedad que requiera tratamiento. En esta página explicamos con sencillez qué es la mordida normal, cuándo cobran importancia las desviaciones y cómo se toma la decisión.
Esta información es de carácter general; la decisión para su caso se toma tras la exploración.
¿Qué es la mordida normal? ¿Es lo mismo que la oclusión ideal?
La mordida (oclusión) es la forma en que se tocan los dientes inferiores y superiores. Los especialistas distinguen dos conceptos. La mordida normal abarca una amplia gama de situaciones que no alteran la función ni crean un problema importante. La oclusión ideal es el modelo teórico de los libros de texto y rara vez se ve en bocas naturales. Es decir, que sus dientes no se ajusten a la descripción ideal no significa que su mordida sea anormal.
Para considerar sana una mordida suelen valorarse estas cuestiones: ¿la boca cierra con comodidad?, ¿los dientes trabajan de forma armónica al masticar?, ¿no se fuerzan la articulación de la mandíbula ni los músculos?, ¿no están los dientes y las encías sometidos a una carga excesiva? La estética es una dimensión aparte; también acuden a la consulta de ortodoncia personas cuya función es buena pero que no están satisfechas con su aspecto.
¿Cuáles son las seis llaves de Andrews?
Andrews estudió bocas con una mordida bella y equilibrada y reunió sus características comunes en seis apartados. Hoy siguen utilizándose como guía en la valoración ortodóncica y en la definición de los objetivos del tratamiento.
- Relación de los molares: La cúspide mesiovestibular del primer molar superior se asienta en el surco entre las dos cúspides del primer molar inferior. Se conoce como relación de clase I de Angle (para más detalles puede consultar la página de clases de oclusión).
- Angulación de la corona: El eje de la corona de los dientes se alinea con el eje de la raíz formando un ángulo determinado; los dientes no están totalmente verticales ni paralelos entre sí, sino que presentan una ligera inclinación.
- Inclinación de la corona: La inclinación de los dientes en sentido anteroposterior es adecuada; los incisivos superiores no están demasiado inclinados hacia delante ni hacia atrás.
- Ausencia de rotaciones: Los dientes no están girados sobre su propio eje; un molar rotado en la parte posterior puede alterar la mordida.
- Contactos firmes: No hay espacios entre dientes vecinos, pero tampoco están apiñados.
- Plano oclusal plano: La línea en la que se alinean los dientes a lo largo de las superficies masticatorias es plana o muy ligeramente curva (curva de Spee).
Estas seis llaves son una especie de lista de comprobación; no se espera que se cumplan todas por completo. El especialista las valora sobre la radiografía panorámica, el escaneado bucal o el modelo, junto con la estructura facial y mandibular.
¿Qué medidas describen la mordida?
En la consulta oirá con frecuencia tres términos:
- Overjet: Cuánto sobresalen los dientes anteriores superiores por delante de los inferiores (distancia horizontal). Normalmente es de unos pocos milímetros.
- Overbite: Cuánto cubren verticalmente los dientes anteriores superiores a los inferiores. Normalmente se cubre una parte de los dientes inferiores, pero no todos.
- Línea media: La línea imaginaria que pasa por el centro de los dientes anteriores superiores e inferiores. Idealmente coincide con el centro de la cara; los pequeños desvíos son frecuentes y muchas veces no causan problemas (véase desviación de la línea media).
¿Cuándo requieren tratamiento las desviaciones de lo normal?
No toda desviación requiere tratamiento. La decisión suele basarse en tres preguntas: ¿Se afecta la función? ¿Sufren daño los dientes, las encías o la articulación? ¿Le molesta a la persona desde el punto de vista estético? La siguiente tabla ofrece un marco general para las desviaciones más habituales.
| Situación | Qué significa | Cuándo acudir al especialista |
|---|---|---|
| Mordida abierta | Al cerrar los dientes posteriores queda un espacio entre los anteriores | Si cuesta morder o hablar, o si en los niños persiste el hábito de chuparse el dedo o empujar con la lengua |
| Mordida profunda | Los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores | Si los dientes anteriores inferiores tocan el paladar o la parte posterior de los superiores y producen desgaste |
| Mordida cruzada | Algunos dientes superiores cierran por dentro de los inferiores | Si la mandíbula se ve forzada a desplazarse, sobre todo en niños cuyo desarrollo facial y mandibular se está vigilando |
| Apiñamiento | Los dientes están apretados por falta de espacio | Si la limpieza resulta difícil, sangran las encías o hay molestia estética |
| Dientes superiores protruidos | El overjet está claramente aumentado | Si los dientes están expuestos a golpes o hay dificultad para cerrar los labios |
| Ligera desviación de la línea media | Las líneas medias superior e inferior no coinciden exactamente | Por lo general solo se valora cuando va acompañada de una falta de ajuste de la mordida en la parte posterior |
Para más información, puede consultar las páginas de mordida abierta, mordida profunda y mordida cruzada, o el artículo del blog sobre la mordida profunda.
¿Función o estética?
Los motivos funcionales son situaciones como la dificultad para masticar, la sobrecarga de determinados dientes, el desgaste dental, las alteraciones del contacto que favorecen la retracción de las encías y el desplazamiento que fuerza la articulación de la mandíbula. Estos problemas no aparecen en todas las desviaciones de la mordida; es decir, que exista una desviación no es automáticamente un motivo para tratar.
Los motivos estéticos se basan en la insatisfacción de la persona con su sonrisa y son totalmente legítimos. Para tomar una decisión equilibrada y acertada resulta útil plantear por separado las dos dimensiones: ¿lo quiero por mi función o por mi aspecto? La respuesta influye en el objetivo del tratamiento, en la duración y en el método que se elija.
¿Qué métodos se utilizan para corregir la mordida?
En las desviaciones dentales leves y moderadas pueden utilizarse los brackets clásicos (brackets y alambre) o los alineadores transparentes. En los niños pueden plantearse aparatos de expansión de la mandíbula y aparatos funcionales para orientar el desarrollo mandibular. Si la discrepancia entre los huesos maxilares es marcada, en adultos se valoran enfoques en los que la ortodoncia y la cirugía se planifican conjuntamente. Para un marco general, puede consultar la página de tratamientos de ortodoncia.
¿Puede corregirse la mordida con alineadores transparentes?
En la mayoría de las personas, los alineadores transparentes pueden utilizarse en una parte importante de las desviaciones de la mordida de origen dental; entre ellas se cuentan el apiñamiento, los dientes separados y las mordidas abiertas, profundas o cruzadas de grado leve a moderado. Junto a los alineadores pueden añadirse al plan auxiliares como los attachments (pequeños resaltes del color del diente para el agarre), los elásticos y el IPR (desgaste interproximal).
Por otra parte, existen límites. Las discrepancias marcadas originadas en el hueso maxilar pueden no corregirse solo con alineadores transparentes; en ellas puede ser necesaria la cirugía u otro enfoque (véase ¿los alineadores transparentes corrigen la estructura de la mandíbula?). La eficacia del alineador también depende del tipo de desviación, del plan del especialista y del uso regular. Puede leer la cuestión de la idoneidad con más amplitud en la página de para quién son adecuados los alineadores transparentes. En el blog también hay un artículo sobre la mordida abierta.
¿Cómo puede valorar su mordida?
Una mirada rápida en el espejo no sustituye al diagnóstico, pero al prepararse para la consulta puede anotar lo siguiente: ¿Se asientan con comodidad sus dientes posteriores cuando cierra la boca? ¿Prefiere masticar por un lado? ¿Hay chasquidos o dolor cuando la mandíbula se abre y se cierra? ¿Ha notado hallazgos como desgaste irregular de los dientes o retracción de las encías? En su hijo, ¿le llama la atención un espacio horizontal o vertical, un diente cruzado o la respiración bucal?
En la consulta, además de estas preguntas, se realizan un escaneado bucal o una impresión, fotografías y, cuando es necesario, una radiografía panorámica o cefalométrica. También es buena idea preparar una lista de preguntas antes de la cita; la página de la lista de preguntas para la consulta de ortodoncia puede serle útil. En la consulta su mordida se valora no solo mirando los dientes, sino también el perfil facial, los hábitos de labios y lengua, la forma de respirar y los movimientos de la mandíbula, porque la mordida es el resultado de todo un sistema más que de una sola hilera de dientes. También puede resultarle interesante la página de qué es la ortodoncia para el marco general de la ortodoncia, así como el artículo de ortodoncia del blog.
¿Dónde puede acudir para una consulta?
En la Policlínica Dental Funda Sarıkaya, la especialista en ortodoncia Uzm. Dt. Funda Pekyılmaz Sarıkaya realiza la valoración de la mordida; en la clínica también se emplea el sistema Invisalign. La clínica se encuentra en Park Oran Ofis, local n.º 70, Kudüs Cd., Oran Mah., Çankaya/Ankara (junto al centro comercial Panora, frente al centro comercial One Tower). Los idiomas de atención son turco, inglés, alemán y ruso. Puede pedir cita de lunes a sábado, de 09:00 a 20:00, en el teléfono 0312 911 60 36 o por WhatsApp.
Esta información es de carácter general; la decisión para su caso se toma tras la exploración.

