Respuesta breve: Los problemas de encías en la adolescencia aparecen porque el aumento de las hormonas sexuales incrementa el flujo sanguíneo de la encía y su reacción frente a la placa bacteriana. El cuadro más frecuente es la gingivitis puberal, que cursa con enrojecimiento, hinchazón y sangrado de las encías al cepillarse. En la mayoría de los casos puede controlarse con un cepillado regular y correcto, la limpieza interdental y las revisiones con el dentista.
La adolescencia es una etapa de cambios notables tanto en el cuerpo como en la boca. En estos años, muchos jóvenes y sus familias notan sangre en el lavabo al cepillarse los dientes o encías que se ven abultadas o enrojecidas. Los problemas de encías en la adolescencia son muy frecuentes y suelen deberse a una mayor sensibilidad frente a la placa bacteriana por efecto de las hormonas. La buena noticia es que la mayoría de estos problemas pueden revertirse con una higiene bucal correcta y revisiones periódicas.
En este artículo le explicamos por qué la encía se vuelve más sensible en la adolescencia, qué síntomas requieren atención, qué cuidados deben tener los adolescentes que llevan brackets y cuándo hay que acudir al dentista.
¿Por qué se vuelve más sensible la encía en la adolescencia?
En la adolescencia, la encía se vuelve más sensible porque el aumento de los niveles de estrógenos, progesterona y testosterona dilata los vasos sanguíneos de la encía y refuerza la respuesta inflamatoria del tejido frente a las bacterias. La misma cantidad de placa bacteriana puede provocar un enrojecimiento y una hinchazón más marcados que antes de la pubertad.
En odontología, este cuadro se denomina gingivitis puberal. Suele hacerse evidente entre los 11 y los 14 años y tiende a atenuarse a medida que se estabilizan los niveles hormonales. Sin embargo, esto no significa que haya que esperar a que desaparezca sola, porque el desencadenante principal del problema sigue siendo la placa que se acumula en la superficie de los dientes.
En las chicas, con el inicio del ciclo menstrual, algunas adolescentes pueden notar que en los días previos a la menstruación las encías están más sensibles y sangran con más facilidad. Esta fluctuación también está relacionada con los cambios en los niveles hormonales y, en la mayoría de los casos, se atenúa a medida que el ciclo se regulariza. Aun así, prestar algo más de atención a la higiene bucal durante esos días ayuda a que los síntomas sean leves.
Además de las hormonas, en esta etapa hay otros factores que pueden afectar a la salud de las encías:
- El descuido de la higiene bucal por el ritmo intenso del instituto y el estrés de los exámenes
- El aumento del consumo de tentempiés azucarados, bebidas energéticas y bebidas con gas
- El sueño y la alimentación irregulares
- La dificultad para limpiar por la reciente erupción de los dientes permanentes o por un apiñamiento
- La respiración por la boca, que puede secar e irritar las encías
- El consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma más frecuente de los problemas de encías en la adolescencia es el sangrado al cepillarse o al usar hilo dental. La encía sana tiene un color rosa claro y se ve firme y mate; la encía inflamada, en cambio, es más roja, brillante y abultada.
Los principales síntomas a los que hay que prestar atención son los siguientes:
- Sangrado de la encía al cepillarse o al morder algo duro
- Puntas de encía abultadas y de aspecto redondeado, sobre todo entre los dientes anteriores
- Enrojecimiento, sensibilidad o un ligero dolor en la encía
- Mal aliento que no desaparece
- Acumulación de placa blanda y amarillenta en la línea de la encía
- En raras ocasiones, crecimiento de la encía hasta cubrir el diente más de lo normal
Aunque las enfermedades avanzadas de las encías son menos frecuentes en los adolescentes que en los adultos, pueden aparecer. Si llaman la atención signos como la retracción de las encías, la movilidad de los dientes o una pérdida de hueso marcada, un dentista debe hacer una valoración detallada.
¿Por qué dan más problemas las encías a quienes llevan brackets?
Los problemas de encías son más frecuentes en los adolescentes que llevan brackets porque alrededor de los brackets y los arcos la placa se acumula con más facilidad y la limpieza resulta más difícil. Si a esto se suma el efecto de las hormonas de la pubertad, las encías pueden hincharse y sangrar con facilidad.
Para proteger las encías durante el tratamiento con brackets se recomienda lo siguiente:
- Después de cada comida, cepillar en ángulo tanto por encima como por debajo de los brackets
- Limpiar por debajo de los arcos con un cepillo interdental o con hilo dental de ortodoncia
- Si el dentista lo recomienda, utilizar herramientas de apoyo como el irrigador bucal
- Limitar los alimentos azucarados y pegajosos
- Además de las revisiones de ortodoncia, no descuidar las revisiones con el dentista general para la limpieza dental
En algunos adolescentes a los que les cuesta mantener la higiene bucal, también pueden valorarse como opción, en los casos adecuados, los alineadores transparentes removibles. Como los alineadores Invisalign se retiran para comer y cepillarse, la limpieza de los dientes y las encías puede hacerse con más comodidad. Sin embargo, el éxito de este método depende de que los alineadores se lleven 20-22 horas al día. Para conocer las diferencias entre ambos métodos, puede consultar nuestro artículo ¿alineadores transparentes o brackets?.
¿Cómo deben cuidarse las encías en la adolescencia?
La base para mantener la salud de las encías en la adolescencia es eliminar la placa a diario y con la técnica correcta. Dejar de cepillarse o hacerlo con menos intensidad porque la encía sangra es un error frecuente; en realidad, las zonas que sangran deben limpiarse con suavidad, pero con regularidad.
Rutina diaria
- Cepillarse al menos dos veces al día, durante unos dos minutos, con pasta fluorada
- Usar un cepillo de cerdas suaves y hacer pequeños movimientos circulares con un ángulo de 45 grados respecto a la línea de la encía
- Limpiar una vez al día los espacios entre los dientes con hilo dental o cepillo interdental
- Cambiar el cepillo aproximadamente cada tres meses o cuando las cerdas se abran
- Limpiar también con suavidad la superficie de la lengua
Recomendaciones sobre el estilo de vida
- Elegir agua en lugar de bebidas energéticas y bebidas con gas
- Hacer de la higiene bucal parte de la rutina de la noche, incluso en época de exámenes
- Evitar el tabaco y los cigarrillos electrónicos; estos productos aumentan el riesgo de enfermedad de las encías y pueden enmascarar los síntomas
- Llevar una alimentación equilibrada, con verduras, fruta y suficientes proteínas
El colutorio solo debe usarse por recomendación del dentista y durante el tiempo indicado. Los colutorios no sustituyen al cepillado ni al hilo dental.
¿Qué papel tienen las familias?
La adolescencia es una etapa en la que los jóvenes empiezan a hacerse cargo de sus propias rutinas de cuidado; por eso, el papel de las familias es más de apoyo que de control. Recordar continuamente que hay que cepillarse puede tener a veces el efecto contrario. En su lugar, resulta más útil tener a mano en casa herramientas como un cepillo e hilo dental adecuados, planificar citas periódicas con el dentista y que haya tentempiés saludables al alcance.
También es importante que el adolescente comparta lo que observa. Las molestias como el sangrado de encías, el mal aliento o la sensibilidad a menudo no se cuentan por vergüenza. Explicarle que son cuestiones normales y tratables facilita que se consulte pronto.
¿Cuándo hay que acudir al dentista?
Si el sangrado de encías dura más de dos semanas, si no disminuye a pesar de un cepillado regular o si se acompaña de hinchazón, dolor y mal aliento, debe acudir al dentista. Además, si aparecen movilidad de los dientes, retracción de las encías, una ampolla con pus en la encía o llagas en la boca acompañadas de fiebre, no debe retrasarse la consulta.
En la revisión se examina el estado de las encías, se hace una limpieza de sarro si es necesario y se explica al adolescente un plan de cuidado personalizado. La mayoría de estos cuadros, frecuentes en los adolescentes, mejoran claramente en unas semanas con una limpieza profesional y un cuidado regular en casa. En los adolescentes en tratamiento de ortodoncia, el ortodoncista y el dentista trabajan de forma coordinada.
En nuestra clínica, situada en Park Oran Ofis, en el barrio de Oran (Çankaya), se puede realizar de forma conjunta el seguimiento de las encías y el seguimiento ortodóncico de los pacientes adolescentes. Para los adolescentes con molestias en las encías, el primer paso es aclarar la situación con una breve revisión.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que sangren las encías en la adolescencia?
En la adolescencia, el sangrado de encías es frecuente por el efecto de las hormonas, pero no debe considerarse normal ni descuidarse. La causa principal del sangrado suele ser la placa bacteriana. Si no desaparece a pesar del cepillado regular y la limpieza interdental, debe acudir al dentista.
Si me sangran las encías, ¿debo dejar de cepillarme?
No. Las zonas que sangran suelen ser zonas donde se acumula placa, y deben limpiarse con un cepillo suave, con delicadeza pero con regularidad. Con un cuidado correcto, en la mayoría de los casos el sangrado disminuye en un plazo de entre unos días y unas semanas.
¿La gingivitis puberal desaparece sola?
A medida que se estabilizan los niveles hormonales, los síntomas pueden atenuarse, pero si la placa sigue acumulándose, la inflamación de las encías continúa. Por eso, en lugar de esperar a que desaparezca sola, se recomienda ordenar la higiene bucal y acudir a una revisión con el dentista.
¿Qué debo hacer si se me inflaman las encías mientras llevo brackets?
Hay que cepillar alrededor de los brackets después de cada comida y limpiar por debajo de los arcos con un cepillo interdental. Si la hinchazón y el sangrado continúan a pesar de un cuidado regular, debe informar a su ortodoncista o a su dentista; puede ser necesaria una limpieza profesional.




