La IPR (reducción interproximal) consiste, en el tratamiento con alineadores transparentes, en retirar una fracción muy pequeña de milímetro de esmalte en las superficies donde se tocan los dientes vecinos, con el fin de crear espacio de forma controlada entre ellos. Popularmente también se conoce como desgaste interproximal, limado o stripping dental. Su objetivo es conseguir el espacio que necesitan los dientes apiñados o salidos para alinearse, sin extraer piezas dentales y, en muchos casos, sin necesidad de extracciones. En esta página encontrará por qué y cuándo se planifica la IPR, cómo se realiza, qué se siente y si daña o no los dientes. Es una guía general con fines informativos; la decisión sobre su caso se toma después de la consulta.
¿Por qué se hace la IPR con alineadores transparentes?
Para que los dientes se muevan, tiene que haber hueco hacia donde ir. Cuando falta espacio en la arcada, ese hueco puede conseguirse de tres maneras: ensanchando la arcada o desplazando los dientes hacia atrás, extrayendo algún diente o realizando un ligero desgaste del esmalte entre los dientes. La IPR es una de estas opciones y suele plantearse cuando la necesidad de espacio es limitada.
En el sistema Invisalign, el plan de tratamiento se elabora en ClinCheck, un software tridimensional. En ese plan el especialista ve de qué superficie dental se va a retirar cuánto esmalte y en qué fase del tratamiento se hará. Si hace falta IPR, queda marcada en el plan, y usted puede comentar ese detalle con su especialista durante la consulta.
¿En qué casos puede hacer falta la IPR?
La IPR no se realiza en todos los pacientes con alineadores transparentes. El especialista decide si es necesaria valorando conjuntamente su escaneado intraoral, sus radiografías y la forma de sus dientes. En general se plantea en estas situaciones:
- Apiñamiento leve o moderado: cuando los dientes necesitan algo más de espacio para alinearse. Para más detalles puede consultar la página sobre el tratamiento del apiñamiento con alineadores transparentes.
- Diferencias de forma y tamaño de los dientes: remodelar ligeramente las superficies dentales para reducir los «triángulos negros» que quedan a la altura de la encía en dientes de forma triangular.
- Falta de armonía entre las arcadas superior e inferior: cuando hace falta un pequeño ajuste de espacio para que los dientes cierren correctamente entre sí.
- Equilibrio al cerrar espacios: en algunos casos, para compensar los tamaños de los dientes.
- Casos en los que se busca un tratamiento sin extracciones: como opción para avanzar sin extraer dientes cuando la necesidad de espacio es pequeña.
Si la necesidad de espacio es grande, la IPR puede no bastar por sí sola; estos casos dependen de la valoración del especialista.
¿Cómo se realiza la IPR?
El procedimiento se hace en el sillón dental; no requiere una operación aparte ni un entorno hospitalario. El método varía según el especialista y la estructura de los dientes; el desarrollo general es el siguiente:
- Preparación: se limpian los dientes y se identifican las superficies indicadas en el plan. Si es necesario, se utiliza un pequeño separador para mantener abiertos los espacios entre los dientes.
- Reducción del esmalte: con tiras abrasivas finas, discos delgados o instrumentos de punta fina se retira de la superficie dental la cantidad de esmalte prevista. Durante este paso se protegen la encía y las mejillas.
- Medición: el espacio obtenido se comprueba con tiras de medición finas, para verificar si se ha alcanzado el valor previsto.
- Pulido: se alisan las superficies. La mayoría de los especialistas aplica también flúor en esta fase.
- Comprobación del alineador: se coloca el alineador y se verifica que asiente bien.
La duración depende de cuántas superficies se traten. Por lo general puede completarse en una sola sesión o repartirse en varias citas de control a lo largo del tratamiento. Cuando se hace por fases, en cada ocasión solo se trabajan las zonas que se necesitan en ese momento.
¿Qué se siente durante y después de la IPR?
Como el trabajo se hace sobre la capa de esmalte, en la mayoría de las personas no hace falta anestesia. Los pacientes suelen describir vibración, una ligera presión y una sensación de tensión entre los dientes. Si sus dientes son sensibles al frío o si hay una zona con encía inflamada, la molestia puede ser mayor; en ese caso basta con que se lo diga a su especialista, que puede ir más despacio o elegir un método distinto según la zona.
Durante los primeros días tras el procedimiento es posible que los dientes estén algo sensibles al calor, al frío o a los dulces. En la mayoría de las personas esta sensación disminuye en poco tiempo. Si la sensibilidad se prolonga o se intensifica, debe llamar a la clínica sin esperar a la cita de control.
¿La IPR daña los dientes?
Es la pregunta más frecuente. El esmalte es la capa dura más externa del diente y no se regenera en el organismo; por eso la cantidad que se retira es importante. En ortodoncia, la IPR se aplica en una cantidad limitada y medida en relación con el grosor del esmalte de los espacios entre los dientes; el especialista fija ese límite según la estructura de sus dientes. Hay estudios que indican que, cuando se realiza con la técnica adecuada y las superficies se pulen y se refuerzan con flúor, no aumenta de forma notable el riesgo de caries ni de sensibilidad. Sin embargo, no es una certeza válida para todos los dientes: el grosor del esmalte varía de una persona a otra y de un diente a otro.
Por ello, la seguridad de la IPR depende en gran medida de lo siguiente:
- Que la cantidad que se retira se planifique de antemano y se mantenga limitada según el diente,
- Que las superficies se pulan bien después del procedimiento,
- Que la higiene bucal se mantenga de forma regular durante todo el tratamiento,
- Que los espacios entre los dientes se vigilen en las revisiones.
En el artículo de nuestro blog sobre qué es la IPR puede leer también el marco general y meramente informativo del procedimiento. En esta página se explica su lugar dentro del tratamiento con alineadores transparentes.
¿A quién no se le realiza la IPR?
En algunos casos la IPR no se recomienda o se pospone:
- Personas con caries activas: primero se trata la caries.
- Dientes con esmalte fino o desgastado: la cantidad que podría retirarse sería insuficiente.
- Dientes pequeños y estrechos: el esmalte que puede retirarse entre los dientes es limitado.
- Personas con problemas de encías marcados: antes hay que recuperar la salud de las encías. Para más detalles puede consultar la página sobre enfermedad de las encías y alineadores transparentes.
- Personas con mucha sensibilidad: el especialista puede dar prioridad a métodos alternativos.
- Casos con una necesidad de espacio muy grande: la IPR por sí sola no basta; se necesitan otros métodos.
Esta lista no es exhaustiva; la decisión final depende de los hallazgos de la consulta.
¿En qué fase del tratamiento se realiza la IPR?
Existen dos enfoques habituales. Algunos especialistas abren todo el espacio necesario al comienzo del tratamiento. Otros dividen el procedimiento en fases; es decir, a medida que los dientes se mueven y los puntos de contacto se hacen más evidentes, retiran esmalte en pequeños pasos en las zonas correspondientes. En el enfoque por fases, el plan se reevalúa en cada revisión según la posición actual de los dientes. Qué método le conviene depende de la estructura de sus dientes, de cómo se distribuye la necesidad de espacio y del objetivo del tratamiento. Si desea ver cómo es el ritmo de cambio de alineadores, la página del calendario de cambio de alineadores ofrece un marco general.
Si se ha planificado IPR, conviene saber que la entrega de los alineadores o la cita de revisión pueden durar algo más. Al organizar su cita según su horario de trabajo o de estudios, puede preguntárselo de antemano a su especialista o al equipo de la clínica.
Puntos importantes que los pacientes suelen preguntar sobre la IPR
Los pacientes suelen preguntarse si la IPR debilita los dientes, si el procedimiento puede revertirse y si luego quedarán espacios. En la IPR la cantidad retirada es pequeña y se mantiene limitada de modo que no debilite la estructura del diente. El procedimiento no puede revertirse, porque el esmalte no se regenera. Que los espacios se cierren al final del tratamiento es precisamente el propósito del plan: el hueco creado entre los dientes se aprovecha con el movimiento dental y, al terminar el tratamiento, los dientes quedan alineados de modo que vuelven a contactar entre sí. El uso del retenedor (placa de contención), necesario para mantener la nueva posición de los dientes tras el tratamiento, también forma parte inseparable de este proceso.
¿Cómo debe ser el cuidado tras la IPR?
Es importante cuidar con esmero la limpieza de los dientes en las zonas tratadas. El enfoque general consiste en cepillarse dos veces al día con pasta dental con flúor, limpiar los espacios entre los dientes con hilo dental o cepillos interdentales y usar productos con flúor cuando el especialista lo recomiende. También es importante no colocarse el alineador sin haberse limpiado los dientes después de comer, porque el alineador mantiene los restos de comida sobre la superficie del diente durante horas. Para su rutina de cuidado puede consultar las guías sobre cómo limpiar los alineadores transparentes y sobre los productos de cuidado.
¿Qué situaciones pueden darse durante y después de la IPR?
| Situación | Enfoque general | ¿Cuándo acudir al especialista? |
|---|---|---|
| Vibración y presión durante el procedimiento | Es una sensación esperable; si es necesario, se comunica al especialista | Si hay dolor agudo o una sensibilidad insoportable |
| Ligera sensibilidad al frío y al calor los primeros días | Pasta con flúor y continuar con la rutina de cuidado | Si la sensibilidad dura más de unos días o aumenta |
| Restos de comida que se quedan entre los dientes | Limpieza con hilo dental o cepillo interdental | Si es constante o si la encía sangra |
| El alineador asienta de forma distinta en el nuevo espacio | Uso del chewie, según el plan del especialista | Si el alineador no asienta del todo en el diente |
| Cambio de color o mancha en el diente | No intervenga por su cuenta | En la cita de revisión o en cuanto lo note |
¿La IPR y el limado dental son lo mismo?
No, no son lo mismo, aunque ambos son procedimientos que reducen la cantidad de esmalte del diente. La IPR es un procedimiento planificado que se realiza con fines ortodóncicos en las superficies donde se tocan los dientes vecinos. El limado o remodelado dental es, en cambio, un término general que también se usa con fines estéticos para corregir la altura o la forma de un diente. Puede leer esta diferencia y otras aplicaciones en el artículo sobre el limado dental.
¿Qué ocurre si no se consigue el espacio planificado?
A veces, durante el tratamiento, el espacio planificado no se consigue tanto como se esperaba. En ese caso, el especialista puede decidir que hace falta una nueva toma de registros o algún cambio. Para obtener información general sobre la renovación del juego de alineadores, puede consultar el artículo sobre el juego adicional de alineadores. Para conocer el desarrollo general del tratamiento también resulta útil la página del tratamiento con alineadores transparentes.
¿Cómo se planifica la IPR en nuestra clínica?
En la Policlínica Dental Funda Sarıkaya se aplica el sistema Invisalign. La especialista en ortodoncia Funda Pekyılmaz Sarıkaya (Uzm. Dt.) valora en la consulta, según su escaneado intraoral y sus radiografías, si hace falta IPR y, en caso de que sea necesaria, comenta con usted en qué superficies y en qué fase del tratamiento se aplicará. La clínica se encuentra en Park Oran Ofis y atiende de lunes a sábado, de 09:00 a 20:00. Para pedir cita puede llamar al 0312 911 60 36 o escribir por WhatsApp. Esta información es de carácter general; la decisión sobre su caso se toma después de la consulta.

