Respuesta breve: La retirada de un implante se plantea cuando el implante no se ha integrado con el hueso, cuando se ha producido una pérdida ósea importante por una periimplantitis avanzada, o cuando el implante se ha fracturado, está flojo o se encuentra en una posición en la que no es posible colocar una prótesis. El procedimiento suele realizarse con anestesia local, con instrumentos de torque inverso o con fresas especiales. Una vez que la zona ha cicatrizado y, si es necesario, se ha realizado un injerto óseo, en la mayoría de los pacientes es posible colocar un nuevo implante. La idoneidad se determina con la exploración y con pruebas de imagen.
Los implantes dentales son una opción de tratamiento que sustituye a los dientes ausentes y que, bien planificada, funciona durante muchos años. Sin embargo, como en cualquier procedimiento médico, también con los implantes pueden surgir problemas y, aunque sea raro, puede ser necesario retirarlos. Oír del profesional la frase «hay que retirar el implante» puede ser inquietante para los pacientes; sobre todo para quien ha dedicado tiempo y esfuerzo al tratamiento, la noticia resulta decepcionante; sin embargo, en la mayoría de los casos este procedimiento no es un final, sino el primer paso de un nuevo comienzo saludable. En este artículo explicamos por qué se retira un implante, cómo se realiza el procedimiento, cómo es la cicatrización y si puede colocarse un nuevo implante.
¿Por qué se retira un implante?
Un implante se retira cuando no puede cumplir su función o cuando empieza a dañar los tejidos que lo rodean. Estas situaciones suelen estudiarse en dos grupos: los fracasos tempranos y los tardíos.
Causas tempranas
Que el implante no se una al hueso maxilar en los primeros meses tras su colocación (la falta de osteointegración) es la causa más frecuente de fracaso temprano. En ese caso, el implante suele estar móvil y puede aflojarse por sí solo. Una estabilidad inicial insuficiente durante la intervención, el desarrollo de una infección en la zona, la carga prematura del implante durante el periodo de cicatrización y el consumo de tabaco pueden contribuir a este cuadro.
Causas tardías
- Periimplantitis: Es la inflamación que se desarrolla en la encía y en el hueso que rodean el implante. Al igual que la enfermedad de las encías, comienza con la acumulación de placa bacteriana. En una fase temprana puede tratarse, pero si avanza y se pierde la mayor parte del hueso que sostiene el implante, puede ser necesario retirarlo.
- Fuerza excesiva y apretamiento dental: El apretamiento o rechinamiento de los dientes por la noche, un diseño de prótesis inadecuado o una alteración de la mordida pueden sobrecargar el implante y el hueso que lo rodea.
- Fractura: Aunque es poco frecuente, puede producirse una fractura en el cuerpo del implante; en ese caso, por lo general no es posible repararlo.
- Posición inadecuada: Si el implante se encuentra en un ángulo o en una posición que, por razones estéticas o funcionales, no permite colocar la prótesis, puede plantearse retirarlo y volver a planificar.
- Problemas relacionados con un nervio o con estructuras vecinas: Si síntomas como el adormecimiento o el dolor persistente indican que el implante está colocado cerca de un nervio, puede valorarse su retirada.
No se retira todo implante con problemas. Situaciones como una periimplantitis en fase temprana, un tornillo de la prótesis flojo o una corona fracturada pueden resolverse muchas veces dejando el implante en su sitio. La decisión se toma con la exploración clínica, la medición de las profundidades de las bolsas alrededor del implante y las imágenes de radiografía o de tomografía tridimensional.
¿Cómo se realiza la retirada del implante?
En la mayoría de los casos, la retirada del implante se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria. El método que se utiliza se elige según lo integrado que esté el implante con el hueso y la cantidad de hueso que lo rodea.
- Planificación: Mediante imágenes se valoran la posición del implante, el estado del hueso que lo rodea y su cercanía a las estructuras vecinas.
- Anestesia: La zona se anestesia con anestesia local; el objetivo es que el paciente no sienta dolor durante el procedimiento.
- Retirada de la prótesis: Si la hay, se retiran la corona y el pilar que están sobre el implante.
- Retirada del implante: Un implante móvil suele retirarse con facilidad. Para un implante integrado en el hueso, primero se prueban los instrumentos de torque inverso; este método gira el implante en sentido contrario y lo separa del hueso, reduciendo al mínimo la pérdida ósea. Si esto no es suficiente, pueden utilizarse fresas finas, fresas trefina o instrumentos de cirugía piezoeléctrica.
- Limpieza de la zona: Se elimina el tejido inflamado y se irriga la zona.
- Injerto óseo (si es necesario): Si se planea un nuevo implante, en el hueco resultante puede colocarse un injerto óseo y una membrana.
- Sutura: El procedimiento se completa suturando la encía.
La duración del procedimiento puede variar de unos pocos minutos a una hora, según el estado del implante. Las técnicas que conservan el hueso, como el método de torque inverso, se prefieren porque dejan una base más adecuada para un nuevo implante. El tipo y el tamaño del implante retirado se registran; esta información sirve de guía al planificar el nuevo tratamiento.
¿Cómo es la cicatrización después de retirar el implante?
El proceso de cicatrización tras la retirada de un implante es similar a la cicatrización después de una extracción dental. Los primeros días pueden aparecer un ligero dolor, hinchazón y sensibilidad, que suelen disminuir en unos pocos días. Durante las primeras 24 horas se recomienda aplicar frío de forma intermitente sobre la mejilla, alimentarse con alimentos blandos y templados, no fumar y no forzar la zona intervenida.
La superficie de la encía suele cicatrizar en unas semanas. La cicatrización del hueso, en cambio, lleva más tiempo; en la mayoría de los casos, la maduración del injerto óseo colocado y el momento en que el hueso queda en condiciones de sostener un nuevo implante requieren varios meses. Durante este tiempo, según la necesidad estética o funcional, puede utilizarse una prótesis provisional.
Para poder vigilar la cicatrización es importante tomar los medicamentos que le haya recomendado su odontólogo siguiendo las instrucciones y acudir a las citas de revisión. Si aparecen hinchazón creciente, fiebre, secreción o un sangrado que no cesa, debe acudir a la clínica sin esperar a la fecha de la revisión.
¿Es posible colocar un nuevo implante después de retirar uno?
Sí, en la mayoría de los pacientes es posible colocar un nuevo implante; sin embargo, el éxito depende de que se entienda por qué fracasó el primer implante y de que se elimine esa causa. Por ejemplo, si persisten factores como el tabaco, la diabetes no controlada, una higiene bucal insuficiente o un apretamiento dental sin tratar, en el segundo implante pueden aparecer problemas similares.
El momento de colocar el nuevo implante se determina según el estado del hueso:
- Colocación diferida: Es el enfoque que se elige con más frecuencia. Una vez que la zona ha cicatrizado y el injerto óseo ha madurado, normalmente en unos meses, se coloca el nuevo implante.
- Colocación simultánea: En casos seleccionados, especialmente si no hay infección y existe hueso suficiente, el nuevo implante puede colocarse en la misma sesión, inmediatamente después de retirar el implante anterior.
- Tratamientos alternativos: Si la cantidad de hueso no es adecuada para un nuevo implante o si el paciente prefiere otra opción, se valoran alternativas como un puente o una prótesis removible.
¿Qué se puede hacer para evitar la pérdida de un implante?
La base para evitar la pérdida de un implante es, como con los dientes naturales, el cuidado y las revisiones periódicas. Los implantes no se cariean, pero la encía y el hueso que los rodean pueden inflamarse. Para prevenirlo, conviene prestar atención a lo siguiente:
- Limpiar a diario alrededor del implante con un cepillo suave, un cepillo interdental o hilo dental
- Hacerse al menos una o dos veces al año una revisión y una limpieza profesionales
- Dejar de fumar o, al menos, reducir el consumo
- Mantener controladas las enfermedades sistémicas como la diabetes
- Si hay apretamiento o rechinamiento dental, usar la férula nocturna que recomiende el odontólogo
- Acudir a revisión sin esperar cuando se note sangrado, hinchazón, mal sabor o movimiento alrededor del implante
Encontrará las respuestas a otras preguntas sobre el tratamiento con implantes y su mantenimiento en nuestra página de preguntas frecuentes.
Si sospecha que tiene un implante con problemas, ¿cuándo debe acudir a consulta en Ankara?
Si nota sangrado de las encías, hinchazón, secreción, mal sabor o un movimiento al masticar alrededor de su implante, pueden ser señales de un problema que se puede tratar en una fase temprana. En nuestra clínica de Oran valoramos los tejidos que rodean el implante mediante la exploración y las pruebas de imagen, y le explicamos con claridad si el implante puede conservarse y, si es necesario, cuáles son los siguientes pasos.
Preguntas frecuentes
¿Duele el procedimiento de retirada de un implante?
Como el procedimiento se realiza con anestesia local, por lo general no se siente dolor durante el mismo. Después puede haber unos días de ligero dolor e hinchazón; estas molestias suelen controlarse con las medidas que recomienda el odontólogo.
¿Se puede volver a fijar un implante flojo?
Un implante que se mueve suele indicar que se ha perdido la unión con el hueso y, por lo general, no puede volver a fijarse. Sin embargo, lo que se mueve puede no ser el propio implante, sino el tornillo o la corona que lleva encima; en ese caso, el implante puede conservarse. La distinción se hace con la exploración y con una radiografía.
¿Cuánto tiempo después de retirar un implante se coloca uno nuevo?
En la mayoría de los casos se esperan unos meses para que la zona cicatrice y, si es necesario, para que madure el injerto óseo. En casos seleccionados el nuevo implante también puede colocarse en la misma sesión. El momento lo determina el odontólogo según el estado del hueso.
¿La periimplantitis siempre provoca la pérdida del implante?
No. La periimplantitis que se detecta en una fase temprana puede tratarse con limpieza profesional, descontaminación de la superficie y, si es necesario, procedimientos quirúrgicos. La pérdida del implante suele darse en los casos avanzados y detectados tarde.




