Respuesta breve: El implante cigomático es un tipo de implante largo, anclado en el hueso del pómulo (cigoma), que se utiliza en pacientes con pérdida ósea avanzada en el maxilar superior y sin hueso suficiente para un implante convencional. En muchos casos puede reducir o eliminar la necesidad de elevación de seno o de injerto óseo. Lo realiza un cirujano con experiencia bajo anestesia general o sedación, y la idoneidad se determina mediante una tomografía tridimensional.
Cuando los dientes del maxilar superior se pierden hace muchos años, el hueso que los sostenía se reabsorbe y se adelgaza con el tiempo. El agrandamiento de los senos maxilares también puede aumentar esta pérdida. En esta situación puede que no quede hueso suficiente para colocar implantes convencionales, y muchos pacientes se ven obligados a vivir con prótesis removibles de poca retención. El implante cigomático es un método de implantes especial que, en estos casos de pérdida ósea avanzada, permite fabricar dientes fijos apoyándose en el hueso del pómulo.
En este artículo abordamos qué es el implante cigomático, para quién se utiliza, cómo constituye una alternativa a la elevación de seno y a los injertos, el proceso quirúrgico, los riesgos y las tasas de éxito comunicadas en los estudios científicos.
¿Qué es un implante cigomático?
El implante cigomático es un tornillo de titanio mucho más largo que los implantes convencionales, que se coloca desde el interior de la boca y cuyo extremo se fija en el hueso del pómulo. Mientras que los implantes convencionales suelen medir entre 8 y 15 mm, los implantes cigomáticos pueden superar los 30 mm de longitud.
El hueso del pómulo es una de las zonas más densas y resistentes del esqueleto facial. Aunque el hueso del maxilar superior se reabsorba, el hueso del pómulo suele conservar su estructura. El implante cigomático salva la carencia del hueso maxilar y traslada el área de apoyo a esta zona sólida. De este modo, sobre los implantes puede fabricarse un puente dental fijo.
Según la planificación, existen distintas formas de aplicación:
- Un implante cigomático a cada lado e implantes convencionales delante: Se elige con frecuencia cuando hay hueso suficiente en la zona anterior.
- Dos implantes cigomáticos a cada lado: Puede aplicarse cuando queda muy poco hueso también en la zona anterior del maxilar superior.
- Aplicación unilateral: Puede planificarse cuando la pérdida ósea se limita a una zona, por ejemplo tras una cirugía de un tumor.
¿Para quién se utiliza?
El implante cigomático se aplica a pacientes que no tienen en el maxilar superior hueso suficiente para un implante convencional y en quienes reconstruir ese hueso con un injerto no es adecuado o no se prefiere. Este método no es la primera opción para todos los pacientes sin dientes; es un tratamiento quirúrgico avanzado con indicaciones específicas.
Las principales indicaciones son las siguientes:
- Reabsorción ósea avanzada del maxilar superior por una ausencia de dientes prolongada
- Fracaso de injertos óseos o de elevaciones de seno realizados previamente
- Pérdida ósea extensa tras el fracaso de implantes convencionales
- Pérdida de hueso en el maxilar superior tras un tumor, un quiste o un traumatismo
- Pérdida casi completa del soporte óseo a consecuencia de una enfermedad grave de las encías
En la valoración de la idoneidad, la tomografía dental tridimensional es la herramienta básica. Con estas imágenes se examinan en detalle el volumen del hueso del pómulo, el estado de los senos y las distancias a la órbita del ojo. Además, se valoran el estado de salud general de la persona, los medicamentos que toma, el hábito de fumar y la higiene bucal. Situaciones como la diabetes no controlada, las enfermedades cardiovasculares avanzadas, algunos medicamentos que afectan al metabolismo óseo y una infección activa de los senos pueden influir en la planificación.
¿Qué lugar ocupa como alternativa a la elevación de seno y al injerto?
En pacientes con pérdida ósea avanzada, el implante cigomático constituye con frecuencia una alternativa a los procedimientos de aumento óseo, como la elevación de seno y el injerto óseo. En el enfoque convencional, primero se aumenta el volumen de hueso con un injerto, normalmente se esperan unos meses para que ese hueso madure y después se colocan los implantes. Este proceso puede llegar a durar en total un año y requerir más de una intervención.
Las diferencias que destacan en comparación con el implante cigomático son las siguientes:
- Número de intervenciones: Como no se necesita aumento óseo, en muchos casos puede bastar una sola fase quirúrgica.
- Duración del tratamiento: Como no se espera a que madure el injerto, la duración total puede acortarse.
- Zona donante: Puede no ser necesario tomar hueso de zonas como la cadera o la mandíbula.
- Carga temprana: En los casos adecuados, poco después de la intervención puede colocarse un diente fijo provisional.
Con todo, los procedimientos de injerto también son una opción importante y siguen eligiéndose con frecuencia en las pérdidas óseas de grado moderado. Qué camino es más adecuado se decide junto con el especialista según el grado de pérdida ósea, la salud general del paciente y sus expectativas.
¿Cómo transcurre el proceso quirúrgico?
La cirugía del implante cigomático suele realizarse bajo anestesia general o sedación profunda, por un cirujano con experiencia en este método en el ámbito de la cirugía oral y maxilofacial. El procedimiento se lleva a cabo tras una fase de planificación detallada.
- Planificación: Se realiza una planificación digital sobre la tomografía y se determinan la angulación y la longitud de los implantes. Si es necesario, se utilizan guías quirúrgicas.
- Preparación: Se completan los controles de salud general y la valoración anestésica. Si hay dientes que son foco de infección en la boca, se tratan o se extraen.
- Cirugía: Se levanta la encía para acceder a la zona del maxilar superior y del hueso del pómulo. El implante se coloca desde el maxilar superior hasta el hueso del pómulo. La duración del procedimiento varía según el número de implantes que se coloquen.
- Dientes provisionales: En los casos adecuados, durante los días siguientes a la intervención puede fijarse a los implantes un puente fijo provisional.
- Prótesis definitiva: Una vez completada la cicatrización, normalmente en unos meses, se prepara la prótesis definitiva.
En los primeros días tras la intervención pueden esperarse hinchazón, hematomas y sensibilidad en la cara. En este período deben seguirse los medicamentos y las indicaciones de cuidados del especialista, alimentarse con comida blanda y no faltar a las citas de control. Como el tabaco afecta negativamente a la cicatrización, se recomienda dejar de fumar.
¿Cuáles son los riesgos y la tasa de éxito?
En los estudios científicos se comunican tasas elevadas de supervivencia a largo plazo de los implantes cigomáticos; en numerosas revisiones sistemáticas se han notificado cifras del 95 % o superiores. Sin embargo, como en toda intervención quirúrgica, también existen riesgos, que deben comentarse con claridad con el paciente antes del tratamiento.
Las principales complicaciones comunicadas son las siguientes:
- Sinusitis: Es uno de los problemas notificados con más frecuencia; en su mayoría puede controlarse con medicación y, en algunos casos, puede ser necesaria una intervención adicional.
- Infección de los tejidos blandos y retracción de las encías: Puede desarrollarse inflamación alrededor del implante; una buena higiene bucal reduce este riesgo.
- Comunicación entre la boca y el seno (fístula oroantral): Es poco frecuente y puede requerir reparación quirúrgica.
- Cambios en la sensibilidad: Puede aparecer un adormecimiento temporal en la mejilla o en el labio.
- Problemas relacionados con la zona de la órbita: Son muy raros; su riesgo se reduce con una planificación detallada.
- Problemas de la prótesis: De vez en cuando pueden aparecer problemas mecánicos como el aflojamiento de un tornillo o la fractura de la prótesis.
Los factores más importantes que influyen en el éxito son la correcta selección del paciente, la experiencia del cirujano, una planificación cuidadosa, la salud general del paciente, no fumar y acudir a los controles periódicos. Los implantes cigomáticos, como los convencionales, requieren cuidados de por vida. Los cepillos interdentales, el irrigador bucal y las limpiezas profesionales forman parte de estos cuidados.
Preguntas que conviene hacer antes del implante cigomático
Antes de decidirse por el tratamiento, resulta útil hablar con su especialista de los siguientes asuntos: ¿Es posible en mi caso la opción de aumento óseo con implantes convencionales? ¿Cuántos implantes se planifican y por qué? ¿Cuándo pueden colocarse los dientes provisionales? ¿Con qué método de anestesia y dónde se realizará la intervención? ¿Cómo se procederá ante posibles complicaciones? Para información general sobre los tratamientos con implantes, también puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
Valoración en Ankara
Si en su maxilar superior la prótesis no se sujeta, si en el pasado le dijeron que no tenía hueso suficiente para un implante o si ha tenido problemas tras un injerto, volver a valorar su situación actual mediante tomografía puede aclarar las opciones. En nuestra clínica de Oran, en Çankaya, tras la exploración bucal y las pruebas de imagen se le explican los enfoques de implantes adecuados para usted; en los casos que requieren cirugía avanzada, el proceso se planifica junto con el área de especialidad correspondiente.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden colocar los dientes el mismo día con un implante cigomático?
En los casos adecuados, poco después de la intervención, a menudo en cuestión de días, puede colocarse un puente fijo provisional. Que sea posible o no depende de la fuerza de fijación inicial de los implantes y de la valoración del cirujano. La prótesis definitiva se realiza una vez completada la cicatrización.
¿Es dolorosa la cirugía del implante cigomático?
Como la intervención se realiza bajo anestesia general o sedación profunda, no se siente dolor durante el procedimiento. En los días siguientes puede haber hinchazón, hematomas y sensibilidad; estos síntomas suelen controlarse con los medicamentos que recomienda el especialista y disminuyen en pocos días.
¿Se pueden colocar implantes cigomáticos en la mandíbula?
No. Como los implantes cigomáticos se anclan en el hueso del pómulo, solo se utilizan en el maxilar superior. En los casos de pérdida ósea avanzada en la mandíbula se valoran los implantes cortos, los métodos de aumento óseo o distintas opciones de prótesis.
¿Cuánto duran los implantes cigomáticos?
Los estudios a largo plazo muestran que, con cuidados y controles regulares, los implantes cigomáticos pueden funcionar durante muchos años. Su duración la determinan factores como la higiene bucal, el consumo de tabaco, la salud general y acudir a los controles con regularidad.




