Respuesta breve: Un diente flojo puede volver a afirmarse, según su causa y según cuánto soporte óseo se conserve. En los adultos, la causa más frecuente es la pérdida de hueso por enfermedad de las encías; los traumatismos, el apretamiento y rechinamiento de los dientes, las alteraciones de la mordida y las fracturas de la raíz también pueden provocar movilidad. El tratamiento incluye la limpieza del sarro y de la superficie de las raíces, cirugía de encías cuando es necesaria, la unión de los dientes flojos entre sí (ferulización) y el ajuste de la mordida. Durante el tratamiento de ortodoncia, en cambio, una ligera movilidad suele ser algo esperable.
En la infancia, un diente que se mueve anuncia la llegada del diente definitivo. En la edad adulta, en cambio, un diente flojo suele ser el aviso de un problema y no debe ignorarse. La buena noticia es que un diente flojo no siempre es un diente perdido: si la causa se identifica a tiempo y se trata, muchos dientes pueden conservarse y recuperar en gran medida su firmeza. En este artículo explicamos las causas de la movilidad dental en adultos, las opciones de tratamiento y si la movilidad que aparece durante la ortodoncia es normal.
¿Por qué se afloja un diente en un adulto?
En los adultos, un diente flojo indica que los tejidos de soporte que lo mantienen en su sitio, es decir, la encía, el ligamento periodontal y el hueso maxilar, se han debilitado, o que el diente recibe una fuerza fuera de lo habitual. Un diente sano también tiene un movimiento mínimo, debido a que el ligamento periodontal amortigua las fuerzas de la masticación, y ese movimiento no se aprecia a simple vista. Cuando la movilidad se hace perceptible, es necesario investigar su causa.
Las causas principales son las siguientes:
- Enfermedad de las encías (periodontitis) y la pérdida ósea asociada
- Traumatismos, como caídas, golpes o accidentes
- Fuerza excesiva por apretamiento y rechinamiento de los dientes (bruxismo) o por una alteración de la mordida
- Fractura o fisura de la raíz del diente
- Infección y absceso en el extremo de la raíz
- Cambios hormonales durante el embarazo que afectan a las encías
- Algunas enfermedades sistémicas que afectan a la densidad ósea y, con poca frecuencia, quistes o tumores en el hueso maxilar
Para saber cuál es la causa, se miden las profundidades de las bolsas periodontales, se valora el grado de movilidad, se examina la mordida y se comprueba el nivel del hueso mediante radiografía.
¿Cómo provocan la enfermedad de las encías y la pérdida ósea que un diente se afloje?
La enfermedad de las encías es la causa más frecuente de movilidad y de pérdida dental en los adultos; provoca la movilidad al destruir poco a poco el hueso que sostiene el diente. El proceso comienza cuando la placa bacteriana acumulada sobre la superficie del diente inflama la encía. Esta primera etapa se llama gingivitis; se manifiesta con enrojecimiento, hinchazón y sangrado al cepillarse, y es reversible con una buena higiene bucal.
Si la gingivitis no se trata, la inflamación avanza hacia zonas más profundas y se convierte en periodontitis. En esta fase se forman bolsas entre el diente y la encía, el sarro se deposita sobre la superficie de la raíz y, como consecuencia de la respuesta del organismo a la inflamación, el hueso que sostiene el diente empieza a destruirse. A medida que disminuye el soporte óseo, el diente empieza a moverse, a cambiar de posición y a separarse de los vecinos. La periodontitis suele avanzar de forma silenciosa; el dolor aparece, por lo general, en una fase tardía.
Entre los factores que aumentan el riesgo de periodontitis se encuentran el tabaquismo, la diabetes no controlada, la predisposición genética, el estrés, una higiene bucal insuficiente y algunos medicamentos. El mal aliento, la retracción de las encías, los dientes de aspecto alargado, la salida de pus por las encías y la aparición de nuevos espacios entre los dientes son otras señales importantes.
¿Pueden los traumatismos y el bruxismo hacer que un diente se mueva?
Sí, tanto los traumatismos repentinos como las fuerzas excesivas mantenidas durante mucho tiempo pueden hacer que un diente se afloje.
Traumatismos
Una caída, un accidente deportivo o un golpe contra un objeto duro pueden lesionar el alvéolo del diente. Tras el impacto, el diente puede moverse, desplazarse o presentar una fractura en la raíz. En ese caso es importante acudir al odontólogo con rapidez, porque un diente desplazado tiene más posibilidades de recuperarse si se recoloca en su posición correcta y se fija de forma temprana. Después de un traumatismo también puede verse afectado el nervio del diente, por lo que es necesario un seguimiento durante varios meses.
Bruxismo y alteraciones de la mordida
Apretar y rechinar los dientes puede someterlos a una carga muy superior a las fuerzas normales de la masticación. Si un solo diente contacta antes que los demás al cerrar la boca, también puede recibir una fuerza excesiva. Estas fuerzas castigan el ligamento periodontal y el hueso, y pueden hacer que el diente se afloje. Si además hay enfermedad de las encías, las fuerzas excesivas pueden acelerar la pérdida ósea.
¿Cómo se trata un diente flojo? Ferulización y tratamiento periodontal
El tratamiento de un diente flojo se basa, en primer lugar, en eliminar la causa que provoca la movilidad y, después, en sostener el diente. El plan de tratamiento se elabora de forma individualizada según los hallazgos de la exploración y, por lo general, incluye los siguientes pasos:
- Tratamiento periodontal: Si hay enfermedad de las encías, se realiza una limpieza del sarro y un alisado de las superficies radiculares; con este procedimiento se eliminan los depósitos bacterianos del interior de las bolsas. Cuando el odontólogo lo considera necesario, puede recomendar además un tratamiento farmacológico complementario.
- Cirugía de encías: En los casos avanzados en que persisten bolsas profundas, pueden valorarse procedimientos como la cirugía de bolsas, el injerto óseo o la regeneración tisular guiada.
- Ferulización (unión de los dientes entre sí): Los dientes flojos se fijan a los dientes vecinos sanos por su cara posterior con un alambre fino o fibra y resina compuesta. La férula hace que el diente flojo se mueva menos al masticar, lo que aumenta la comodidad y favorece la cicatrización. Puede utilizarse durante un periodo breve tras un traumatismo y durante más tiempo en la enfermedad periodontal.
- Ajuste de la mordida: Los contactos prematuros que sobrecargan el diente pueden corregirse con ligeros desgastes.
- Férula de descarga nocturna: Si hay bruxismo, se recomienda una férula nocturna para proteger los dientes de las fuerzas excesivas.
- Tratamiento de conductos: Si la causa de la movilidad es una infección en el extremo de la raíz, el tratamiento de conductos puede lograr la curación.
- Extracción y reposición: En los dientes cuyo soporte óseo está muy reducido y que no se pueden conservar, puede ser necesaria la extracción; después, el espacio se repone con un implante, un puente o una prótesis.
Después del tratamiento periodontal, al disminuir la inflamación, la movilidad se reduce de forma notable en muchos dientes. Sin embargo, no siempre es posible que el hueso destruido se recupere por completo; por eso, evitar que la enfermedad vuelva a avanzar mediante revisiones periódicas y una buena higiene bucal tiene gran importancia tras el tratamiento. En los pacientes que han recibido tratamiento de periodontitis, suele recomendarse una revisión periodontal de mantenimiento cada tres a seis meses.
¿Es normal que los dientes se muevan durante la ortodoncia?
Sí, durante el tratamiento de ortodoncia es normal en la mayoría de los casos notar una ligera movilidad en los dientes, y es una señal de que se están moviendo. Cuando los dientes se desplazan dentro del hueso, el ligamento periodontal que los rodea se ensancha: el hueso se reabsorbe en un lado y se reconstruye en el otro. Durante este proceso, los dientes pueden moverse ligeramente de forma temporal. En el tratamiento con alineadores transparentes, al pasar a un alineador nuevo también puede notarse durante los primeros días un ligero movimiento y una sensación de presión en los dientes.
Cuando el tratamiento termina y se pasa a la fase de retención, el hueso se reconstruye y los dientes se van afirmando con el tiempo. No obstante, si la movilidad es evidente, va en aumento o se concentra en un solo diente, o si se acompaña de dolor, retracción de las encías o sangrado, debe comunicarse al odontólogo. Si antes de la ortodoncia existe enfermedad de las encías, primero hay que tratarla y controlar la enfermedad. Otras situaciones que pueden presentarse durante el tratamiento con alineadores las abordamos en nuestro artículo sobre los problemas con los alineadores transparentes.
Si nota que un diente se mueve, ¿cuándo debe acudir a consulta en Ankara?
Si ha notado que uno de sus dientes se mueve, que le sangran las encías, que se han abierto nuevos espacios entre los dientes o que un diente se ha desplazado tras un golpe, no retrase la consulta: la intervención temprana aumenta las posibilidades de conservar el diente. En nuestra clínica de Oran, en Çankaya, valoramos la causa de la movilidad con la medición de las bolsas periodontales y con radiografías, y planificamos junto con usted los pasos de tratamiento adecuados para poder conservar el diente.
Preguntas frecuentes
¿Un diente flojo se afirma por sí solo?
Depende de la causa. La movilidad tras un traumatismo leve a veces disminuye con reposo y una férula de corta duración. En cambio, la movilidad causada por la enfermedad de las encías no se corrige sin tratamiento y puede avanzar con el tiempo. Es necesario acudir al odontólogo para que la valore.
¿Hay que extraer un diente flojo?
No todos los dientes flojos se extraen. Si el soporte óseo es suficiente, el diente puede conservarse con tratamiento periodontal, ferulización y ajuste de la mordida. La extracción se considera como último recurso en los dientes cuyo soporte óseo está muy reducido y que no pueden conservarse.
¿Es normal que los dientes se muevan durante el embarazo?
Durante el embarazo, los cambios hormonales pueden aumentar la predisposición de las encías a inflamarse, y algunas mujeres pueden notar una ligera movilidad dental. En esta etapa es importante cuidar la higiene bucal y acudir a revisión con el odontólogo.
¿Qué se puede hacer en casa ante un diente que se mueve?
Puede ayudar cepillarse con suavidad con un cepillo blando, limpiar los espacios entre los dientes y evitar morder alimentos duros con el diente flojo. Sin embargo, estas medidas no sustituyen al tratamiento; es necesario acudir al odontólogo para identificar la causa.




