Respuesta breve: El empaste de amalgama es un material de obturación de color gris compuesto aproximadamente en un 50 % por mercurio. Se recomienda sustituirlo si hay caries debajo, una fractura en el empaste, deterioro de los bordes o alergia; normalmente no se considera necesario retirar los empastes en buen estado solo porque contienen mercurio. La retirada se realiza con medidas como el dique de goma, la aspiración potente, la refrigeración abundante con agua y la división en fragmentos. En su lugar suele colocarse un empaste de composite o un inlay/onlay.
Muchas personas que tienen en la boca empastes de color gris plateado hechos hace años se preguntan si son perjudiciales y si es necesario sustituirlos. La decisión de retirar los empastes de amalgama puede irse a extremos opuestos: desde retirar sin necesidad un empaste sano y en buen estado hasta descuidar un empaste que realmente da problemas. En este artículo explicamos, con mesura y a la luz de la información actual, qué es la amalgama, en qué casos se recomienda sustituirla, cómo se realiza la retirada de forma segura y qué materiales pueden utilizarse en su lugar.
¿Qué es el empaste de amalgama?
La amalgama es un material de obturación de aspecto gris plateado, no del color del diente, que se prepara mezclando mercurio líquido con una aleación en polvo de metales como la plata, el estaño y el cobre. Aproximadamente la mitad de su peso es mercurio. Tras la mezcla se endurece en poco tiempo y forma una estructura resistente a las fuerzas de masticación.
Por su resistencia y su facilidad de aplicación, la amalgama fue durante muchos años uno de los materiales de obturación más utilizados, sobre todo en los dientes posteriores. Sin embargo, hoy su uso ha disminuido notablemente debido al desarrollo de materiales del color del diente, al aumento de las expectativas estéticas y a los efectos del mercurio sobre el medio ambiente. En el marco del Convenio internacional de Minamata, muchos países decidieron reducir progresivamente el uso de la amalgama; la Unión Europea, por su parte, prohibió a partir de 2025 el uso de la amalgama en los tratamientos dentales, salvo contadas excepciones.
La amalgama endurecida en la boca puede liberar cantidades muy bajas de vapor de mercurio; esta cantidad puede aumentar algo al masticar, al apretar los dientes o al tomar bebidas muy calientes. Las autoridades sanitarias señalan que no hay pruebas suficientes de que los empastes de amalgama existentes y en buen estado supongan un riesgo para la salud de la población general. No obstante, en algunos grupos de riesgo se recomienda elegir materiales alternativos al realizar nuevos empastes.
¿Cuándo debe sustituirse un empaste de amalgama?
Un empaste de amalgama debe sustituirse cuando aparece una nueva caries debajo o en su borde, cuando hay fracturas o grietas en el empaste o en el diente, cuando se deterioran los bordes del empaste o cuando la persona tiene una alergia documentada a la amalgama. En cambio, normalmente no se recomienda retirar un empaste de amalgama en buen estado, con buen ajuste marginal y que no causa molestias, solo por el mercurio que contiene.
Las principales situaciones que pueden requerir su sustitución son las siguientes:
- Caries secundaria: Las bacterias que se filtran por los bordes del empaste forman una nueva caries debajo.
- Fractura o grieta: Aparición de grietas en la propia amalgama o en las paredes del diente que rodean el empaste; los empastes de amalgama grandes pueden favorecer con el tiempo la fractura del diente.
- Deterioro de los bordes: Pérdida del ajuste entre el empaste y el diente, formación de escalones o retención de alimentos.
- Alergia o reacción tisular: Aunque es poco frecuente, en algunas personas pueden aparecer lesiones blanquecinas, llamadas liquenoides, en la cara interna de la mejilla o en la lengua en contacto con el empaste.
- Preferencia estética: La persona puede desear sustituir los empastes oscuros de las zonas visibles por un material del color del diente. En este caso, el profesional explica con detalle las ventajas y los inconvenientes del procedimiento, incluida la pérdida de tejido dental sano.
El embarazo y la lactancia son periodos en los que la retirada puede aumentar temporalmente la exposición al vapor de mercurio. Por ello, si no hay una necesidad urgente, la retirada de amalgama suele posponerse durante estas etapas.
¿Cómo se aplica el protocolo de retirada segura de amalgama?
La retirada segura de amalgama se realiza con una serie de medidas destinadas a reducir al mínimo que el paciente, el profesional y el entorno inhalen o ingieran el vapor y las partículas de mercurio que pueden liberarse durante el procedimiento. Estas medidas son importantes porque el calentamiento de la amalgama al cortarla con la fresa aumenta la liberación de vapor.
- Uso del dique de goma (rubber dam): El diente que se va a tratar se aísla del resto de la boca con una fina lámina de goma. Así se impide que se ingieran partículas de amalgama o que entren en contacto con los tejidos de la boca.
- Aspiración potente: Se utiliza un aspirador de alta potencia muy cerca del diente para eliminar el vapor y las partículas en su origen.
- Refrigeración abundante con agua: Durante el corte se utiliza abundante agua para reducir el calentamiento de la amalgama y la formación de vapor.
- Retirada por fragmentos: En lugar de pulverizar por completo el empaste, se divide en varios fragmentos y se retira en bloques. Este método reduce tanto la formación de vapor como la duración del procedimiento.
- Equipo de protección: Se utilizan protección ocular y mascarillas adecuadas para el paciente, el profesional y el asistente; la cara y el cuerpo del paciente se protegen con un paño.
- Ventilación del entorno: Es preferible que la sala de tratamiento esté bien ventilada y que, si es necesario, se utilicen sistemas de filtración del aire.
- Gestión de residuos: Los fragmentos de amalgama retirados y los residuos se recogen conforme a la normativa, con separadores y contenedores especiales, para que no lleguen al medio ambiente.
Si hay que sustituir varios empastes, los procedimientos suelen repartirse de forma planificada en varias citas en lugar de concentrarse en una sola sesión. Esta decisión se toma según el número y el tamaño de los empastes y el estado de los dientes.
¿Qué empaste se coloca en lugar de la amalgama?
Según el tamaño de la cavidad que queda tras retirar la amalgama y el tejido dental restante, pueden utilizarse opciones como el empaste de composite, el ionómero de vidrio, los inlays/onlays de cerámica o de composite o, en pérdidas más amplias, una corona.
- Empaste de composite: Es un material a base de resina, del color del diente, que se adhiere al diente. Es la opción que se elige con más frecuencia en cavidades pequeñas y medianas; permite eliminar menos tejido dental sano que la amalgama.
- Ionómero de vidrio: Es un material que puede liberar flúor. Puede utilizarse en zonas con poca carga masticatoria, en cavidades a nivel de la encía o como solución provisional.
- Inlay y onlay: En las pérdidas que, tras retirar empastes de amalgama amplios, abarcan también las cúspides del diente, se adhieren al diente piezas de cerámica o de composite fabricadas en el laboratorio o con un sistema digital. Pueden dar un soporte más sólido a las paredes restantes del diente.
- Corona (funda): Cuando se ha perdido la mayor parte del diente o las grietas son profundas, el diente puede protegerse cubriéndolo por completo.
Si durante la retirada se observa que la caries bajo el empaste es profunda o está cerca del nervio del diente, puede aplicarse un material de base protector antes del empaste o, en raras ocasiones, puede ser necesaria una endodoncia. Las ventajas y los inconvenientes de cada opción se comentan con detalle durante la exploración.
¿Cuáles son las preguntas más frecuentes sobre los empastes de amalgama?
Las preguntas más frecuentes sobre los empastes de amalgama se refieren a su seguridad para la salud y a si es necesario retirarlos todos a la vez. Las respuestas breves pueden resumirse así:
¿Es perjudicial el empaste de amalgama?
No hay pruebas científicas suficientes de que los empastes de amalgama en buen estado causen problemas de salud en la población general. No obstante, en grupos como las embarazadas, las madres lactantes, los niños pequeños, las personas con la función renal alterada y las personas alérgicas al mercurio, se eligen materiales alternativos al realizar nuevos empastes.
¿Debo retirar todos mis empastes de amalgama?
Normalmente no se recomienda retirar todos los empastes en buen estado y sin problemas. Esto se debe a que cada retirada conlleva también la pérdida de una parte del tejido dental sano y a que durante el procedimiento puede aumentar temporalmente la exposición al mercurio. La decisión debe tomarse valorando cada empaste por separado.
¿Se nota algo después de la retirada?
Después del nuevo empaste puede haber sensibilidad al frío y al calor durante unos días. La sensibilidad suele disminuir por sí sola; si se prolonga o hay dolor al morder, hay que informar al profesional. Puede encontrar otras respuestas sobre empastes y tratamientos en nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuándo conviene revisar sus empastes de amalgama?
Si ha notado un oscurecimiento alrededor de un empaste antiguo, sensibilidad al masticar, una fractura en el empaste o un escalón que percibe con la lengua, es conveniente pedir una cita de revisión para valorar el estado de su empaste. En nuestra policlínica de Oran, en Çankaya, examinamos los empastes uno por uno mediante exploración clínica y radiografía; le explicamos de antemano y con detalle si es necesario sustituirlos, qué material sería adecuado en ese caso y qué medidas se tomarán durante la retirada.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años dura un empaste de amalgama?
Los empastes de amalgama son materiales resistentes y, en muchos casos, pueden permanecer en la boca durante muchos años. La vida útil del empaste varía según su tamaño, el diente en el que se encuentra, las fuerzas de masticación y la higiene bucal. Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo el deterioro de los bordes.
¿Se puede retirar un empaste de amalgama durante el embarazo?
Como la retirada puede aumentar temporalmente la exposición al vapor de mercurio, si no hay una urgencia, la retirada de amalgama suele posponerse durante el embarazo y la lactancia. Si existe una situación que requiere tratamiento, como dolor o infección, el profesional determina el enfoque adecuado.
¿Es resistente el empaste de composite que sustituye a la amalgama?
Los materiales de composite actuales se han desarrollado para resistir las fuerzas de masticación también en los dientes posteriores. En cavidades muy amplias, en cambio, opciones como el inlay, el onlay o la corona pueden proteger el diente de forma más eficaz. La elección adecuada se hace según el tamaño de la cavidad.
¿Se traga mercurio durante la retirada de la amalgama?
Medidas como el dique de goma, la aspiración potente y la refrigeración abundante con agua se aplican para reducir al mínimo la ingestión de partículas de amalgama y la inhalación de vapor durante el procedimiento. Retirar el empaste dividiéndolo en fragmentos también reduce la exposición.




