Respuesta breve: Sí, durante el embarazo se puede hacer un empaste dental. Según fuentes como el ACOG, la ADA y el NHS, el tratamiento de las caries es uno de los procedimientos rutinarios que se consideran adecuados durante la gestación. Para los empastes que pueden aplazarse, la etapa más cómoda suele ser el segundo trimestre (semanas 14 a 27); si hay dolor o infección, el tratamiento no espera. La anestesia local puede utilizarse en la dosis adecuada, para un empaste nuevo suele preferirse el composite, y el momento lo valoran conjuntamente su ginecólogo y su dentista.
Una caries detectada durante la gestación lleva a muchas futuras madres a hacerse la misma pregunta: ¿se puede hacer un empaste dental durante el embarazo o es más correcto esperar al parto? La opinión común de las organizaciones internacionales de odontología y de ginecología y obstetricia es que los tratamientos dentales necesarios también pueden realizarse durante el embarazo. El tratamiento de las caries está entre los primeros de esos procedimientos necesarios. En este artículo explicamos con sencillez qué etapa es más cómoda para el empaste, cómo se valora la anestesia local, la elección del material de empaste y las posibles consecuencias de aplazar el tratamiento.
¿Se puede hacer un empaste dental durante el embarazo?
Sí, durante el embarazo se puede hacer un empaste dental; limpiar la caries y colocar el empaste es uno de los procedimientos rutinarios que se consideran adecuados en la gestación. Fuentes como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), la Asociación Dental Americana (ADA) y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) subrayan que el embarazo, por sí solo, no es motivo para aplazar el tratamiento dental. Dicho esto, cada embarazo es único. Su ginecólogo y su dentista deciden juntos el momento del tratamiento valorando su semana de gestación, su estado de salud general y la profundidad de la caries.
Durante la gestación se producen algunos cambios en la boca. El aumento de hormonas puede hacer que las encías sean más sensibles, las náuseas y los vómitos vuelven ácido el medio bucal y las comidas pequeñas y frecuentes pueden alargar el tiempo de contacto de los dientes con el azúcar. Por eso, una caries pequeña que antes estaba silenciosa puede avanzar rápidamente durante el embarazo. Cuando el empaste durante el embarazo se planifica sin demora, en la mayoría de los casos se completa en una sola sesión y con un procedimiento corto.
Para un marco más amplio sobre la salud bucal durante el embarazo, puede consultar también nuestro artículo sobre qué tener en cuenta en el tratamiento dental durante el embarazo.
¿Qué trimestre es más adecuado?
Para los empastes que pueden aplazarse, la etapa más cómoda suele ser el segundo trimestre, es decir, aproximadamente de la semana 14 a la 27. En esta etapa, las náuseas han disminuido en la mayoría de las futuras madres, han quedado atrás las primeras semanas de intenso desarrollo de los órganos y el abdomen todavía no ha crecido tanto como para dificultar permanecer sentada en el sillón durante mucho tiempo.
- Primer trimestre (semanas 1 a 13): son frecuentes las náuseas, el cansancio y la sensibilidad a los olores. Los procedimientos no urgentes suelen dejarse para el segundo trimestre; pero si hay dolor o infección, el tratamiento no se aplaza.
- Segundo trimestre (semanas 14 a 27): es la etapa que muchas veces se prefiere para los empastes programados, la limpieza de sarro y procedimientos similares.
- Tercer trimestre (semana 28 en adelante): el tratamiento puede hacerse igualmente; sin embargo, como permanecer mucho tiempo boca arriba puede comprimir los grandes vasos y provocar mareo, las sesiones se mantienen cortas y el sillón se inclina ligeramente hacia el lado izquierdo.
Esta distinción no es una lista de prohibiciones, sino una sugerencia de comodidad y planificación. Si una caries profunda empieza a doler o hay hinchazón en el diente, hay que acudir al dentista en cualquier semana.
¿Se usa anestesia local durante el empaste?
Sí, la anestesia local puede utilizarse en el tratamiento dental durante el embarazo en la dosis adecuada, y las fuentes generalmente aceptadas la consideran compatible con la gestación. La anestesia local adormece solo la zona en la que se trabaja y la cantidad utilizada es muy pequeña. Controlar el dolor reduce la tensión y la respuesta de estrés de la futura madre durante el procedimiento, algo deseable tanto para la madre como para el bebé.
Qué sustancia anestésica y en qué cantidad se usará lo decide su dentista. En la cita, indique siempre su semana de gestación, si tiene alguna situación relacionada con la tensión, el azúcar o el corazón, y los medicamentos que toma. Su dentista puede ponerse en contacto con su ginecólogo cuando sea necesario. Si quiere saber cuánto dura el adormecimiento, puede serle útil nuestro artículo sobre cuándo desaparece el adormecimiento dental. Mientras dure el adormecimiento, conviene aplazar las bebidas y comidas calientes para no morderse la mejilla ni el labio.
¿Qué tipo de empaste se prefiere?
Cuando durante el embarazo hace falta un empaste nuevo, suele preferirse el empaste de composite, del color del diente. El composite es un material que se une al diente por adhesión, es estético y hoy ofrece una durabilidad suficiente para la mayoría de las caries. Para información detallada sobre los distintos materiales de empaste y los pasos de su aplicación, puede leer nuestro artículo sobre los tipos de empaste y sus fases de aplicación.
El tema de la amalgama durante el embarazo
La amalgama es un material de empaste de color plateado que contiene mercurio. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), en un aviso publicado en 2020, recomendó preferir materiales distintos de la amalgama, cuando sea posible, en algunos grupos de mayor riesgo, como las mujeres embarazadas y lactantes. Por eso, durante el embarazo no suele recomendarse colocar una amalgama nueva.
Para las amalgamas en buen estado que ya tiene en la boca, el enfoque es distinto. En el mismo aviso se indica que no se recomienda retirar amalgamas en buen estado solo por el material, porque durante la retirada pueden formarse vapores y partículas durante un breve periodo. Durante el embarazo, si no hay una necesidad real como una fractura o una caries, suele considerarse más adecuado dejar esa retirada para después del parto. Si quiere saber qué precauciones se toman al retirar una amalgama, encontrará los detalles en nuestro artículo sobre el proceso de retirada de las amalgamas.
¿Cuándo se considera un empaste provisional?
En una caries muy profunda, planificar el tratamiento definitivo puede llevar tiempo por la cercanía al nervio. En esos casos, el dentista puede hacer primero un empaste provisional para proteger el diente y reducir la sensibilidad, y planificar el tratamiento definitivo para una etapa más cómoda. Esta decisión se toma en la consulta según el estado del diente.
Riesgos de aplazar la caries
Dejar la caries esperando hasta el parto dificulta el tratamiento en la mayoría de los casos y aumenta la probabilidad de necesitar una intervención más amplia durante el embarazo. La caries empieza en la capa del esmalte y con el tiempo avanza hacia la dentina y después hacia el nervio del diente. Este avance puede acelerarse durante la gestación por el cambio en la alimentación y en el medio bucal.
- Dolor y falta de sueño: una caries que llega al nervio puede causar un dolor pulsátil que aumenta, sobre todo por la noche.
- Infección: una caries avanzada puede formar un absceso en el extremo de la raíz del diente. La infección es una situación que no debe esperar durante el embarazo y su tratamiento puede durar más que un simple empaste.
- Necesidad de un tratamiento más amplio: un problema que podía resolverse con un empaste pequeño puede llegar a requerir una endodoncia o una extracción.
- Falta de tiempo durante el cuidado del bebé: en los primeros meses después del parto, a la mayoría de los progenitores les cuesta encontrar tiempo para ir al dentista.
Además, la presencia de caries sin tratar en la boca se relaciona con la posibilidad de que las bacterias que las causan pasen al bebé más adelante a través de la saliva. Que la madre tenga una buena salud bucal contribuye también, de forma indirecta, a la salud dental del bebé en sus primeros años.
¿Qué tener en cuenta antes de acudir a la cita?
Unos pequeños preparativos antes de la cita hacen que el proceso del empaste durante el embarazo sea mucho más cómodo. Puede tener en cuenta estos puntos:
- Diga que está embarazada y en qué semana está. Esta información es determinante para las decisiones sobre la anestesia y las posibles radiografías.
- Lleve la lista de todos los medicamentos y vitaminas que toma. Es importante que indique todo, incluidas las vitaminas del embarazo.
- Comparta cualquier advertencia especial de su ginecólogo. Situaciones como la hipertensión, la diabetes gestacional o el seguimiento de un embarazo de riesgo pueden influir en la planificación.
- Elija la hora de la cita según sus náuseas. Si tiene náuseas matutinas, las horas de la tarde pueden ser más cómodas.
- Venga después de haber tomado una comida ligera. En ayunas puede bajar el azúcar en sangre; una comida muy pesada, en cambio, puede aumentar las náuseas.
- Lleve ropa cómoda y pida descansos si los necesita. Es totalmente normal que quiera cambiar de posición, beber agua o hacer una breve pausa durante el procedimiento.
Si hace falta una radiografía es también una pregunta frecuente. La radiografía previa al empaste no siempre es obligatoria; si se considera necesaria, puede hacerse con delantal de plomo y protector tiroideo, y la dosis de radiación de una radiografía dental es muy baja. Por cierto, para quienes piensen en brackets o alineadores transparentes durante el embarazo hace falta una valoración aparte; encontrará este tema en el artículo brackets y alineadores transparentes durante el embarazo.
Consulta para empastes durante el embarazo en Ankara
Si ha notado una nueva sensibilidad, un cambio de color o restos de comida que se quedan atrapados en un diente, programar una consulta es un buen comienzo, en cualquier semana del embarazo. En nuestra policlínica de Park Oran Ofis, en Oran (Çankaya), se valora el estado de la caries y el momento del tratamiento se planifica, si es necesario, de forma coordinada con su ginecólogo. Para los datos de cita y de acceso, puede visitar nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Es perjudicial el empaste dental durante el embarazo?
Según las fuentes generalmente aceptadas, hacer un empaste durante el embarazo es un tratamiento adecuado y necesario. Como en cualquier procedimiento médico, la situación personal es importante; por eso su semana de gestación y su historial de salud se valoran en la consulta. Que una caries sin tratar avance y se convierta en una infección suele ser un problema mayor.
¿Se puede hacer un empaste en los tres primeros meses?
Los empastes no urgentes suelen planificarse para el segundo trimestre. Pero si en los tres primeros meses hay dolor, hinchazón o signos de infección, el tratamiento no se aplaza. La decisión se toma según la valoración conjunta de su ginecólogo y su dentista.
Estando embarazada, ¿debo hacerme retirar las amalgamas que ya tengo?
Por lo general no se recomienda retirar amalgamas en buen estado solo por el material; durante la retirada pueden formarse vapores y partículas durante un breve periodo. Si no hay una fractura o una caries debajo, este procedimiento suele dejarse para después del parto. Si hay un empaste que debe sustituirse, su dentista determinará el método adecuado.
¿Puedo hacerme un empaste mientras amamanto?
Sí, durante la lactancia pueden hacerse la mayoría de los tratamientos que incluyen empastes y anestesia local. Basta con que le diga a su dentista que está amamantando; si hay alguna circunstancia especial sobre el ritmo de la lactancia después del procedimiento, se le informará aparte.
¿Hace falta una radiografía antes del empaste?
No todos los empastes requieren radiografía. Cuando es necesario ver la profundidad de la caries, puede hacerse con delantal de plomo y protector tiroideo; la dosis de radiación de la radiografía dental es muy baja. La necesidad se determina en la consulta.




