Respuesta breve: No es necesario extraer todas las muelas del juicio. Las muelas del juicio que han erupcionado por completo, que pueden limpiarse y que no presentan caries ni problemas de encías pueden permanecer en la boca. La extracción se recomienda en casos como la inflamación recurrente de la encía (pericoronaritis), la caries que no puede tratarse, el daño al diente vecino o los quistes, o cuando lo exige un plan ortodóncico o quirúrgico. La decisión se toma tras la exploración y la valoración radiográfica.
Las muelas del juicio, también llamadas terceros molares, son los últimos molares en erupcionar y suelen empezar a aparecer entre el final de la adolescencia y el comienzo de la veintena. La pregunta que se hace la mayoría de las personas es clara: ¿cuándo deben extraerse las muelas del juicio, o es necesario extraerlas todas? El enfoque actual de la odontología no recomienda extraer de forma rutinaria las muelas del juicio que no causan problemas; la decisión de extraer debe basarse en motivos concretos. En este artículo abordamos en qué casos es necesaria la extracción, cuál es la edad adecuada, cómo se valoran las muelas del juicio antes de un tratamiento de ortodoncia y cuándo es acertado optar por esperar.
¿Hay que extraer todas las muelas del juicio?
No, no es necesario extraer todas las muelas del juicio. Las muelas del juicio que han erupcionado por completo, que ocluyen correctamente con el diente antagonista, que pueden limpiarse con el cepillo y el hilo dental y que no presentan caries ni problemas de encías pueden seguir funcionando en la boca como los demás molares.
Muchas guías internacionales no recomiendan extraer de forma preventiva las muelas del juicio que no dan síntomas ni muestran signos de enfermedad solo por la idea de que «podrían causar problemas en el futuro». Esto se debe a que toda intervención quirúrgica conlleva sus propios riesgos, y extraer un diente sano puede suponer asumir esos riesgos sin necesidad.
Por otro lado, como a menudo no hay espacio suficiente en el hueso maxilar, las muelas del juicio con frecuencia no llegan a erupcionar por completo; pueden quedar parcialmente cubiertas por la encía o permanecer totalmente incluidas en el hueso. Aunque no den síntomas, estas muelas deben vigilarse con regularidad.
Otro aspecto que influye en la decisión de extraer son los posibles riesgos del procedimiento. Las raíces de las muelas del juicio inferiores pueden estar cerca del nervio que da sensibilidad al labio inferior y al mentón; las superiores, en cambio, pueden estar próximas al seno maxilar. Tras la extracción son frecuentes la inflamación, el dolor y una limitación temporal para abrir la boca, mientras que situaciones como el alveolo seco o una alteración temporal de la sensibilidad son menos habituales. Por este motivo, la decisión se toma valorando conjuntamente la posición de la muela y la situación de cada persona.
¿Qué situaciones requieren la extracción?
La extracción de una muela del juicio se recomienda cuando existe un problema evidente, como una infección recurrente, una caries que no puede tratarse, daño al diente vecino o la formación de un quiste o tumor, o cuando lo exige un plan de tratamiento integral. Las situaciones principales son las siguientes:
- Pericoronaritis: Es la inflamación que se produce por la acumulación de restos de alimentos y bacterias bajo la encía que cubre una muela del juicio parcialmente erupcionada. Se manifiesta con dolor, inflamación, limitación para abrir la boca y mal sabor. La pericoronaritis recurrente es uno de los motivos de extracción más frecuentes.
- Caries que no puede tratarse: En las muelas del juicio, difíciles de limpiar por estar en la zona más posterior de la boca, pueden desarrollarse caries profundas. Si no es posible un empaste o una endodoncia, se recomienda la extracción.
- Daño al diente vecino: Una muela del juicio en posición horizontal o inclinada puede provocar caries, pérdida ósea o reabsorción radicular en la cara posterior del segundo molar situado delante. Proteger el segundo molar es un factor importante en la decisión de extraer.
- Quistes y tumores: Aunque es poco frecuente, puede formarse un quiste alrededor de una muela incluida, que normalmente se trata junto con la extracción.
- Enfermedad de las encías: Si se han formado bolsas profundas y pérdida ósea alrededor de la muela del juicio, puede plantearse la extracción.
- Exigencia del plan de tratamiento: En la planificación de un tratamiento de ortodoncia, de una cirugía maxilofacial o de una prótesis, puede ser necesario extraer la muela del juicio.
Si la muela del juicio provoca dolor e inflamación y, además, hay una inflamación facial evidente, dificultad para tragar o fiebre, debe acudirse al dentista sin demora.
¿Cuál es la edad más adecuada para extraer las muelas del juicio?
Si existe un motivo que justifique la extracción, el procedimiento suele ser más sencillo en la edad adulta temprana, cuando las raíces aún no se han desarrollado por completo, y la recuperación es más rápida. Entre el final de la adolescencia y mediados de la veintena el hueso es más flexible, las raíces pueden estar más alejadas del nervio y la capacidad de cicatrización es alta.
Con la edad, las raíces terminan de desarrollarse, el hueso se vuelve más denso y, en algunos casos, las raíces pueden quedar más próximas al nervio de la mandíbula. Por ello, en las extracciones realizadas a edades más avanzadas el procedimiento puede ser más complejo y la recuperación, más larga.
Sin embargo, esto no significa «extraigámoslas de jóvenes aunque no haya ningún problema». La edad adecuada se refiere al momento de realizar el procedimiento cuando existe un motivo para la extracción. La exploración y la radiografía panorámica en personas jóvenes aportan información sobre la orientación de las muelas del juicio y su probabilidad de erupcionar, lo que ayuda a identificar con antelación las muelas con mayor probabilidad de causar problemas en el futuro.
¿Cómo se valoran las muelas del juicio antes de un tratamiento de ortodoncia?
Antes de un tratamiento de ortodoncia, las muelas del juicio se valoran de forma rutinaria; sin embargo, no todos los pacientes de ortodoncia necesitan extraérselas. La decisión se toma según el plan de tratamiento y la posición de las muelas.
Durante muchos años se pensó que las muelas del juicio empujaban los dientes anteriores y causaban apiñamiento. Los datos científicos actuales indican que las muelas del juicio no son la causa única ni principal del apiñamiento en la zona anterior. Los cambios de posición de los dientes tras el tratamiento dependen de muchos factores, y la forma fundamental de prevenirlos es el uso del retenedor.
En ortodoncia, la extracción de la muela del juicio se plantea sobre todo en los siguientes casos:
- Si el plan de tratamiento requiere desplazar hacia atrás los dientes posteriores y la muela del juicio impide este movimiento,
- Si está prevista una cirugía maxilofacial y hay una muela del juicio en la zona quirúrgica,
- Si la muela del juicio afecta negativamente a la erupción o a la posición del segundo molar,
- Si existe otro problema que requiera la extracción (como pericoronaritis o caries).
En los tratamientos con alineadores transparentes se realiza la misma valoración. En la fase de planificación se tienen en cuenta la presencia y la posición de las muelas del juicio; si es necesaria la extracción, su momento se determina según el plan de tratamiento. Para conocer las fases del tratamiento con alineadores transparentes, puede consultar nuestra página de tratamiento con alineadores transparentes.
¿Cuándo es acertado esperar y cómo se hace el seguimiento?
Si la muela del juicio no causa problemas, si su dirección de erupción parece adecuada o si los riesgos de la extracción superan sus posibles beneficios, esperar y realizar un seguimiento periódico es una decisión acertada. Por ejemplo, en una muela profundamente incluida, con raíces muy próximas al nervio y que no causa ningún problema, el seguimiento suele ser una opción más adecuada que la extracción.
Durante el seguimiento se presta atención a lo siguiente:
- En las revisiones periódicas con el dentista se examinan la encía que rodea la muela del juicio y el estado del diente vecino.
- Con la frecuencia que el dentista considere necesaria, se hacen radiografías para valorar la posición de la muela, la formación de quistes y su efecto sobre el diente vecino.
- Se presta especial atención a la limpieza alrededor de las muelas parcialmente erupcionadas; los cepillos de cabezal pequeño pueden ser útiles en esta zona.
- Si aparecen síntomas como dolor, inflamación, mal sabor o dificultad para abrir la boca, se repite la valoración.
La decisión de hacer seguimiento no es definitiva; se reconsidera a medida que cambia el estado de la muela y de su entorno. Para consultar preguntas frecuentes sobre las muelas del juicio y otros temas de salud bucodental, puede visitar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuándo conviene valorar sus muelas del juicio en Ankara?
Si tiene dolor recurrente en la zona posterior, inflamación de la encía, dificultad para abrir la boca o mal sabor, o si está pensando en iniciar un tratamiento de ortodoncia, es conveniente que sus muelas del juicio se valoren mediante exploración y radiografía. En nuestra policlínica de Oran, en Çankaya, examinamos la posición de sus muelas del juicio y su efecto sobre los tejidos circundantes, y le explicamos de forma razonada si requieren extracción o seguimiento.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio extraer las muelas del juicio?
No. Las muelas del juicio que han erupcionado por completo, que pueden limpiarse y que no causan ningún problema pueden permanecer en la boca. La extracción se recomienda cuando hay motivos concretos, como inflamación recurrente, caries que no puede tratarse, daño al diente vecino o la exigencia del plan de tratamiento.
¿Las muelas del juicio causan apiñamiento en los dientes anteriores?
Los datos científicos actuales indican que las muelas del juicio no son la causa única ni principal del apiñamiento de los dientes anteriores. El desplazamiento de los dientes con el tiempo depende de muchos factores. Tras un tratamiento de ortodoncia, la forma fundamental de mantener la posición de los dientes es el uso del retenedor.
¿Qué ocurre si una muela del juicio incluida nunca causa problemas?
Las muelas del juicio incluidas que no dan síntomas ni muestran signos de enfermedad pueden vigilarse con exploraciones periódicas y radiografías a los intervalos necesarios. Si durante el seguimiento surge algún problema, se vuelve a valorar la decisión de extraerlas.
¿Hay que extraer las muelas del juicio antes de un tratamiento con alineadores transparentes?
No siempre es necesario. El ortodoncista decide según el plan de tratamiento y la posición de las muelas del juicio. Si se prevé desplazar hacia atrás los dientes posteriores o si la muela del juicio presenta algún problema, puede recomendarse la extracción.




