Respuesta breve: En la técnica correcta de cepillado dental, el cepillo de cerdas suaves se coloca con un ángulo de unos 45 grados respecto a la línea de la encía y en cada zona se hacen movimientos cortos, vibratorios o circulares. Se limpian por orden las caras externas, internas y de masticación de los dientes. El cepillado debe hacerse dos veces al día, durante unos dos minutos, y con pasta fluorada. Presionar con fuerza, frotar en horizontal de un lado a otro y descuidar los espacios entre los dientes son los errores más frecuentes.
A lo largo de la vida nos cepillamos los dientes miles de veces; sin embargo, pocas personas se preguntan si lo hacen correctamente. Una técnica de cepillado incorrecta puede favorecer caries, inflamación de las encías y retracción de encías incluso en bocas que se cepillan con regularidad. En este artículo explicamos paso a paso cómo deben cepillarse los dientes y repasamos la duración, la frecuencia, la elección del cepillo y de la pasta, y los errores más habituales.
¿Cómo debe ser la técnica correcta de cepillado dental?
El método que más recomiendan los dentistas es el conocido como técnica de Bass modificada: las cerdas del cepillo se colocan con un ángulo de unos 45 grados respecto a la línea de la encía, se afloja la placa del margen de la encía con pequeños movimientos vibratorios y después se barre el cepillo hacia el borde del diente. Esta técnica se centra en la unión entre diente y encía, la zona donde con más frecuencia comienzan las caries y la enfermedad de las encías.
Paso a paso
- Prepare el cepillo: Humedezca ligeramente el cepillo y ponga sobre él una cantidad de pasta fluorada del tamaño de un guisante.
- Ajuste el ángulo: Coloque el cepillo inclinado 45 grados, de modo que la mitad de las cerdas toque el diente y la otra mitad la encía.
- Limpie las caras externas: En una zona pequeña que abarque dos o tres dientes, haga movimientos cortos, vibratorios o circulares; después barra el cepillo hacia el borde del diente. Al pasar a la zona siguiente, solape ligeramente con la anterior.
- No descuide las caras internas: Trabaje con el mismo ángulo en las caras internas de los dientes posteriores. Para las caras internas de los dientes anteriores, sostenga el cepillo en vertical y haga movimientos de arriba abajo con la punta del cepillo.
- Cepille las caras de masticación: Pase el cepillo con movimientos cortos de delante hacia atrás por los surcos de la cara superior de las muelas.
- Limpie la lengua: La capa de bacterias de la superficie de la lengua puede contribuir al mal aliento; límpiela con suavidad, de atrás hacia delante, con el cepillo o con un limpiador lingual.
- Escupa, sin enjuagar en exceso: Escupa la pasta; no enjuagarse con mucha agua ayuda a que el flúor siga actuando sobre la superficie del diente.
Establecer un orden mental, por ejemplo empezar siempre por la parte posterior superior derecha y avanzar hacia la superior izquierda, de ahí a la inferior izquierda y luego a la inferior derecha, ayuda a no saltarse ninguna zona. Para limpiar los espacios entre los dientes, además del cepillado se recomienda usar una vez al día hilo dental o un cepillo interdental.
¿Cuánto tiempo y cuántas veces al día hay que cepillarse los dientes?
Los dientes deben cepillarse al menos dos veces al día y durante unos dos minutos cada vez. Una forma práctica es repartir esos dos minutos en unos treinta segundos para cada una de las cuatro zonas de la boca. La mayoría de las personas sobrestima el tiempo que dedica al cepillado; usar un temporizador o el cronómetro del teléfono es útil para ver la duración real.
El cepillado antes de acostarse es especialmente importante. Durante el sueño disminuye el flujo de saliva, y los restos de comida y las bacterias que quedan en la boca pueden dañar los dientes durante más tiempo. Se recomienda no comer ni beber nada salvo agua después del cepillado de la noche.
Hay otro detalle en cuanto al momento: cepillarse justo después de tomar alimentos o bebidas ácidos, como zumo de naranja, refrescos con gas o ensalada con vinagre, puede desgastar el esmalte reblandecido por el ácido. En ese caso es más protector enjuagarse la boca con agua y esperar entre media hora y una hora para cepillarse.
¿Cómo elegir el cepillo y la pasta?
Para la mayoría de las personas, lo adecuado es un cepillo de cerdas suaves y cabezal pequeño o mediano, junto con una pasta de dientes fluorada. Los cepillos de cerdas duras no limpian más; al contrario, pueden desgastar el esmalte y la encía.
- ¿Manual o eléctrico? Ambos limpian de forma eficaz si se usan con la técnica correcta. Los cepillos eléctricos pueden resultar prácticos sobre todo para personas con destreza manual limitada o que quieren contar con la ayuda de un temporizador.
- Cambio de cepillo: El cepillo o el cabezal debe renovarse cuando las cerdas se abren o, como máximo, cada tres meses.
- Pasta: Para adultos suelen recomendarse pastas con 1350-1500 ppm de flúor. Las personas con sensibilidad pueden usar pastas desensibilizantes; en personas con alto riesgo de caries, el dentista puede recomendar otro producto.
- Pastas blanqueadoras: Algunas pueden contener partículas abrasivas; conviene consultar al dentista antes de usarlas a menudo y durante mucho tiempo.
Las personas que llevan brackets, implantes, puentes o alineadores transparentes pueden necesitar utensilios de higiene adicionales. Por ejemplo, quienes usan alineadores transparentes deben cepillarse los dientes siempre antes de colocárselos; encontrará las pautas diarias sobre este tema en nuestro artículo cómo usar los alineadores transparentes.
¿Cuáles son los errores más frecuentes al cepillarse los dientes?
El error más frecuente es frotar con movimientos horizontales de un lado a otro presionando el cepillo con fuerza. Con el tiempo, este hábito puede provocar retracción de encías y desgastes en forma de muesca en el cuello del diente. Otros errores habituales son:
- Terminar el cepillado en menos de un minuto
- Centrarse solo en las caras externas de los dientes anteriores y saltarse las caras internas y los dientes posteriores
- Evitar cepillar la línea de la encía o dejar esa zona cuando sangra
- Usar un cepillo viejo con las cerdas abiertas
- Guardar el cepillo en un estuche cerrado y húmedo
- No limpiar nunca los espacios entre los dientes
- Cepillarse justo después de una bebida ácida
El sangrado de las encías al cepillarse es frecuente y, en la mayoría de los casos, es signo de inflamación de las encías. En lugar de dejar de cepillar la zona que sangra, hay que seguir limpiándola con suavidad con un cepillo suave. Si el sangrado no disminuye en una o dos semanas, es necesaria una revisión dental, ya que puede haber depósitos como el sarro que el cepillo no puede eliminar.
¿Hay relación entre el cepillado dental y la salud general?
Sí, la salud bucal no es independiente de la salud general. Un cepillado regular y correcto mantiene bajo control la placa bacteriana y ayuda a prevenir tanto las caries como la enfermedad de las encías. Hay estudios que muestran una relación entre la enfermedad avanzada de las encías (periodontitis) y algunas afecciones sistémicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y las complicaciones del embarazo. Aunque el mecanismo exacto de esta relación sigue investigándose, se acepta que la inflamación crónica de la boca puede repercutir en el conjunto del organismo.
Sobre todo en personas con diabetes, la enfermedad de las encías puede dificultar el control del azúcar en sangre; a la inversa, una diabetes mal controlada puede agravar la enfermedad de las encías. Por eso, una boca sana debe considerarse uno de los hábitos que contribuyen a proteger la salud general. El cepillado correcto, la limpieza interdental y una o dos revisiones dentales al año son los pilares de esta protección.
¿Cuándo acudir al dentista para revisar su técnica de cepillado?
Si sus encías sangran a pesar de cepillarse con regularidad, si nota sensibilidad en los dientes o muescas en el cuello de los dientes, o si ha pasado más de un año desde su última revisión, una consulta es un buen punto de partida. En nuestra clínica de Oran, en Çankaya, durante las citas de revisión repasamos con usted, cuando es necesario, su técnica de cepillado frente al espejo y le recomendamos los utensilios de higiene adecuados a su boca.
Preguntas frecuentes
¿Hay que enjuagarse la boca después de cepillarse los dientes?
Se recomienda escupir la pasta, pero no enjuagarse la boca con mucha agua. Así el flúor de la pasta actúa durante más tiempo sobre la superficie del diente. Si le queda mucha espuma en la boca, puede enjuagarse ligeramente con un poco de agua.
¿Se pueden cepillar los dientes justo después de comer?
Cepillarse después de la mayoría de las comidas no supone ningún problema. Sin embargo, tras alimentos y bebidas ácidos puede ser más protector esperar entre media hora y una hora para no desgastar el esmalte.
¿El cepillo eléctrico limpia más que el manual?
Ambos cepillos limpian de forma eficaz si se usan con la técnica correcta. Los cepillos eléctricos, con funciones como el temporizador y el aviso de presión, pueden facilitar el cepillado a algunas personas. Lo decisivo no es tanto el tipo de cepillo como que la técnica y la constancia sean correctas.
¿Debo seguir cepillándome si me sangran las encías?
Sí, hay que seguir cepillándose con suavidad y con un cepillo suave; el sangrado suele ser signo de inflamación de las encías y puede disminuir con una limpieza regular. Si el sangrado no desaparece en una o dos semanas, hay que acudir al dentista.




