Respuesta breve: Ante un traumatismo dental en un niño, primero se comprueba el estado general del niño. Si un diente permanente ha salido por completo, se sujeta por la corona y no por la raíz, se enjuaga unos segundos con agua fría si está sucio y, si es posible, se vuelve a colocar en su sitio; si no es posible, se guarda en leche y se acude de inmediato al dentista. Un diente de leche que se ha salido no se vuelve a colocar. Los fragmentos rotos deben guardarse y, en todos los casos, hay que acudir al dentista el mismo día.
Una caída en el parque infantil, un resbalón en bicicleta o un choque en el patio del colegio... El traumatismo dental en los niños es una situación frecuente, sobre todo en la etapa en que aprenden a caminar y en la edad escolar. En un momento así, que los padres mantengan la calma y conozcan los pasos correctos influye de forma importante en las posibilidades de salvar el diente. Esta guía resume con un lenguaje sencillo lo que hay que hacer en los primeros minutos, de acuerdo con las recomendaciones generales de la Asociación Internacional de Traumatología Dental.
Ante todo: si el niño se ha golpeado la cabeza y hay síntomas como pérdida de conocimiento, vómitos, mareo o sangrado por la nariz o por el oído, el diente pasa a un segundo plano y hay que acudir directamente a urgencias.
¿Qué hacer si el diente se ha salido por completo?
Si está seguro de que el diente que se ha salido por completo de su sitio es permanente, hay que volver a colocarlo de inmediato, si es posible, o guardarlo en un líquido adecuado y acudir al dentista sin perder tiempo. Cada minuto que el diente permanece seco fuera de la boca aumenta el riesgo de que se dañen las células vivas de la superficie de la raíz. Podemos resumir paso a paso la respuesta a la pregunta de qué hacer si se sale un diente:
- Localice el diente y sujételo por la corona. Sujételo por la parte blanca que se ve en la boca; no toque nunca la raíz.
- Si está sucio, enjuáguelo brevemente. Manténgalo bajo agua fría corriente como máximo unos 10 segundos. No lo cepille, no lo frote y no use jabón ni alcohol.
- Intente volver a colocarlo en su sitio. Si el niño lo permite, coloque con suavidad el diente en su hueco en la dirección correcta y pídale que muerda un pañuelo limpio o una gasa.
- Si no puede colocarlo, guárdelo en un líquido adecuado. La leche fría es la opción más fácil de conseguir. También puede utilizarse suero fisiológico. No se recomienda guardarlo en agua; el diente no debe envolverse en ningún caso en una servilleta seca.
- Acuda de inmediato al dentista. Lo ideal es llegar al dentista en los primeros 30-60 minutos después del suceso.
En los niños pequeños no se recomienda transportar el diente dentro de la boca, en el interior de la mejilla, por el riesgo de que lo traguen; en este caso, la leche es una opción más segura. También debe comunicarse al médico si la vacuna del tétanos está al día.
¿Cuáles son los primeros auxilios para un diente roto o fisurado?
Lo primero que hay que hacer ante un diente roto es buscar el fragmento desprendido, guardarlo en agua o en leche y acudir al dentista el mismo día. En muchos casos, el fragmento roto puede volver a pegarse sobre el diente. Pasos de primeros auxilios para un diente roto:
- Enjuague la boca con suavidad con agua tibia y compruebe si hay cortes en el labio, la lengua o la encía.
- Si hay sangrado, aplique una ligera presión con una gasa limpia.
- Para reducir la hinchazón, aplique frío envuelto en un paño sobre la mejilla.
- Si no ha encontrado el fragmento y hay un corte en el labio, dígaselo al dentista; el fragmento puede haber quedado dentro del labio.
La profundidad de la fractura es importante. Las fracturas pequeñas que afectan solo a la capa del esmalte no son urgentes, pero requieren una revisión. Si en la superficie de la fractura se ve un punto rosado o rojo, puede que el tejido nervioso del diente haya quedado expuesto; en este caso, hay que acudir al dentista sin esperar. Aunque no se vea ningún problema, los dientes que han recibido un golpe pueden tener fisuras; en la exploración, si es necesario, se hace una radiografía.
¿Qué hacer con un diente desplazado?
Ante un diente que, tras un golpe, se mueve, ha sido empujado hacia delante o hacia atrás o parece hundido en la encía, hay que acudir al dentista el mismo día sin tocarlo. Intentar empujar el diente con el dedo para devolverlo a su sitio o comprobarlo moviéndolo puede causar un daño adicional a la raíz y a los tejidos circundantes.
Las situaciones que pueden observarse en un diente desplazado son las siguientes:
- Ligera movilidad y sensibilidad: Con frecuencia se cura con una alimentación blanda y seguimiento.
- Cambio de posición del diente: El dentista puede recolocar el diente en su sitio y fijarlo temporalmente a los dientes vecinos.
- Diente hundido en el hueso: Si el diente parece más corto, puede haber sido empujado hacia arriba; esta situación requiere una valoración detallada.
Durante los días siguientes al traumatismo, deben preferirse los alimentos blandos, evitar morder con el lado del diente lesionado y mantener la limpieza bucal con un cepillo suave. Sobre el uso y la dosis de analgésicos, debe consultarse con el médico o el farmacéutico.
¿Qué cambia en los traumatismos de los dientes de leche?
La regla básica en los traumatismos de los dientes de leche es esta: un diente de leche que se ha salido por completo no se vuelve a colocar. El motivo es que el diente permanente que se está formando justo detrás del diente de leche puede dañarse durante la reimplantación.
Lo que hay que tener en cuenta en un traumatismo de un diente de leche:
- Guarde el diente de leche que se ha salido y llévelo al dentista; ayuda a saber si el diente ha salido por completo y si ha quedado algún fragmento roto en la boca.
- Detenga el sangrado con una ligera presión con una gasa limpia.
- En las semanas posteriores al traumatismo, vigile el color del diente. Un tono grisáceo u oscurecido en un diente de leche puede indicar que el nervio se ha visto afectado.
- Si observa hinchazón en la encía, una ampolla parecida a un grano o mal olor, vuelva a acudir a revisión.
Como los traumatismos de los dientes de leche pueden afectar al desarrollo del diente permanente que hay debajo, deben ser valorados por el dentista, aunque a simple vista parezcan leves, y, cuando sea necesario, deben seguirse.
¿Qué se hace en el dentista y por qué es importante el seguimiento?
En la exploración del dentista se determina el tipo de lesión, se hace una radiografía si es necesario y se planifica el tratamiento según el estado del diente. Los dientes que se han vuelto a colocar o que han cambiado de posición pueden fijarse temporalmente a los dientes vecinos con un alambre fino o un aparato flexible durante unas semanas para favorecer la cicatrización. Los dientes rotos pueden repararse mediante pegado o empaste; si el tejido nervioso se ha visto afectado, puede hacer falta un tratamiento adicional.
Los efectos del traumatismo no siempre aparecen de inmediato. Por ello, el dentista programa citas de revisión durante las semanas y los meses posteriores a la lesión. En estas revisiones se vigilan la vitalidad del diente, los cambios de color, si hay reabsorción en la raíz y, en los traumatismos de los dientes de leche, el desarrollo del diente permanente que hay debajo. Cumplir las citas de seguimiento, aunque no haya síntomas, permite detectar a tiempo los posibles problemas.
Prevención de lesiones: protectores deportivos
Una parte importante de los traumatismos dentales en los niños puede prevenirse; la forma más eficaz es usar protector bucal en los deportes con riesgo de contacto. En actividades como el fútbol, el baloncesto, los deportes de combate, el hockey, el monopatín y el patinaje, el protector bucal reduce el efecto del impacto que se transmite a los dientes y a la mandíbula.
- Protectores personalizados: Los prepara el dentista según la medida de la boca; se ajustan con más precisión y afectan menos al habla.
- Protectores prefabricados: Son fáciles de conseguir, pero su ajuste puede ser limitado.
- Niños en tratamiento de ortodoncia: En los niños que llevan brackets o alineadores, la elección del protector debe hacerse junto con el dentista.
En casa, poner protectores en las esquinas de las mesas, prestar atención a los suelos resbaladizos, usar una silla infantil adecuada en el coche y llevar casco al montar en bicicleta son medidas sencillas pero eficaces. Los dientes anteriores superiores claramente inclinados hacia delante también aumentan el riesgo de traumatismo; por ello, en los niños que se encuentran en esta situación puede ser útil una valoración ortodóncica temprana. Para otras dudas, puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuándo acudir al dentista en Ankara tras un traumatismo dental?
Si un diente permanente se ha salido por completo, los minutos son importantes y hay que llegar de inmediato a un dentista; en caso de fractura, desplazamiento o traumatismos de dientes de leche, se recomienda una revisión el mismo día. Si semanas después del traumatismo nota en el diente un cambio de color, hinchazón o dolor, no deje de acudir de nuevo a revisión. La información sobre cómo llegar a nuestra policlínica de Park Oran Ofis, en Oran, Çankaya, y sobre las citas figura en nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿En cuánto tiempo hay que volver a colocar un diente permanente que se ha salido?
Las posibilidades de salvar el diente aumentan cuanto menos tiempo permanece fuera de la boca. Si es posible, debe volver a colocarse de inmediato o, si se guarda en leche, hay que llegar al dentista en los primeros 30-60 minutos.
¿Se vuelve a colocar un diente de leche que se ha salido?
No, un diente de leche que se ha salido por completo no se vuelve a colocar, porque este procedimiento puede dañar el diente permanente que se está formando debajo. Aun así, hay que llevar al niño al dentista para que lo revise.
¿En qué líquido hay que guardar el diente que se ha salido?
La opción más práctica es la leche fría; también puede utilizarse suero fisiológico. El diente no debe dejarse en agua ni envolverse en una servilleta seca.
¿Por qué cambia de color un diente que ha recibido un golpe?
El golpe puede afectar al tejido nervioso y vascular del interior del diente. Un tono grisáceo u oscurecido que aparece en el curso de las semanas puede ser una señal de esta situación y debe ser valorado por el dentista.




