Respuesta breve: los aparatos funcionales son dispositivos ortodónticos que, aprovechando la fuerza natural de los maxilares y de los músculos que los rodean, tienen como objetivo favorecer un desarrollo armónico de la mandíbula y del maxilar superior en niños en edad de crecimiento. El activador, el aparato de Fränkel y el Twin Block son sus tipos principales. Pueden resultar más significativos cuando se aplican mientras continúa el crecimiento óseo. Qué aparato es adecuado y cuándo empezar se determina mediante la revisión ortodóntica.
En los niños, el desarrollo de los huesos maxilares es tan importante como la disposición de los dientes, y durante el periodo de crecimiento puede ser posible guiar ese desarrollo. Los aparatos funcionales son dispositivos ortodónticos que, aprovechando la fuerza natural de los músculos de la masticación, la deglución y los maxilares, buscan favorecer que la mandíbula y el maxilar superior crezcan de forma armónica entre sí. En este artículo explicamos la lógica de la ortodoncia funcional, los principales tipos de aparatos, en qué problemas se prefieren y cómo avanza el tratamiento.
¿Qué es un aparato funcional?
Un aparato funcional es un dispositivo intraoral que, sin usar alambres ni brackets que arrastren los dientes por sí mismo, apoya el desarrollo de los maxilares dirigiendo la presión de los músculos maxilares y de los tejidos circundantes, como los labios, las mejillas y la lengua. Suele estar formado por piezas de acrílico y de alambre y, en su mayor parte, es removible.
Mientras que los brackets clásicos mueven los dientes directamente, el aparato funcional crea un efecto indirecto al modificar la posición de reposo de la mandíbula y la mordida. Colocar la mandíbula inferior hacia delante, limitar el desarrollo del maxilar superior o equilibrar la anchura son ejemplos de este enfoque. Para una visión general del concepto de aparato, puede leer nuestro artículo qué es un aparato y acceder a la lista completa de tipos en nuestra página de aparatos ortodónticos.
¿Por qué los aparatos funcionales son eficaces durante el periodo de crecimiento?
Los aparatos funcionales pueden dar un resultado más significativo cuando se aplican en la infancia y la adolescencia temprana, periodo en que los huesos maxilares todavía están creciendo y los tejidos responden con más facilidad a la guía. Cuando el desarrollo óseo se ha completado, el efecto esquelético va disminuyendo y pasa a primer plano el movimiento dental.
En los niños en periodo de crecimiento, la estructura ósea tiene capacidad de adaptarse a la fuerza que ejercen los músculos circundantes. No obstante, la magnitud del efecto de los aparatos funcionales sobre el hueso varía de una persona a otra, y las investigaciones muestran que una parte importante de la corrección puede deberse al componente dental y alveolar. Por eso, la expectativa realista para las familias no debe ser “el maxilar cambia por completo”, sino “una intervención realizada en el momento oportuno puede facilitar el tratamiento posterior”. El momento de empezar lo determina el ortodoncista junto con la edad, la madurez ósea y el desarrollo bucal del niño.
¿Cuáles son los tipos de aparatos funcionales?
Hay muchos tipos de aparatos funcionales y todos tienen como objetivo corregir la relación entre los maxilares; las diferencias están en su diseño y en la forma de uso. Los tipos que se mencionan con más frecuencia son los siguientes:
- Aparato activador: es un aparato de acrílico removible que abarca los dientes superiores e inferiores en una sola pieza; se usa sobre todo por la noche y en casa, y guía la mandíbula hacia delante.
- Aparato de Frankel: es un aparato con amplios escudos de acrílico y alambres que busca eliminar la presión de los músculos de las mejillas y de los labios y dejar espacio al desarrollo de los maxilares.
- Twin Block: está formado por dos placas de acrílico independientes, una en el maxilar superior y otra en el inferior; puede llevarse durante todo el día y guía la mandíbula hacia una mordida en posición adelantada. Tratamos este aparato, de uso frecuente en la retrusión mandibular, en un artículo aparte.
- Bionator y estructuras similares: son aparatos removibles de diseño más fino, dirigidos a que los músculos de la lengua y de las mejillas trabajen de forma equilibrada.
- Aparatos funcionales fijos: son mecanismos fijados a los dientes que se usan en situaciones en las que no se puede confiar en la colaboración del niño.
Qué aparato es adecuado se determina junto con el ortodoncista según la edad del niño, la estructura de sus maxilares, la fase de la dentición y el calendario de seguimiento que pueda cumplir la familia.
¿En qué problemas se prefieren?
Los aparatos funcionales se plantean sobre todo en casos en que la mandíbula inferior queda retrasada o el maxilar superior adelantado, los dientes frontales superiores sobresalen claramente y el potencial de crecimiento continúa. En algunas mordidas profundas y en determinadas discrepancias entre los maxilares también pueden ser de ayuda.
Por otro lado, en los siguientes casos pueden no ser suficientes por sí solos o requerir otro plan:
- Cuando hay un apiñamiento dental marcado o falta de espacio para los dientes.
- Cuando existe estrechez del maxilar superior; puede ser necesaria primero una expansión.
- En adolescentes en los que el crecimiento se ha completado en gran parte.
- En situaciones en que el niño no puede usar el aparato con regularidad.
En los casos en que la relación entre el maxilar superior y el inferior es inversa, es decir, cuando la mandíbula inferior queda por delante, suele seguirse un enfoque distinto; nuestro artículo sobre la máscara facial ortodóntica trata este tema.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La fase con el aparato funcional dura en la mayoría de los niños entre seis meses y año y medio; después puede ser necesaria una segunda fase para alinear los dientes o para la retención. Este intervalo no es una duración exacta y se determina con la revisión del dentista.
Los principales factores que influyen en la duración son la velocidad de crecimiento del niño, el tiempo diario de uso del aparato, el grado del problema y la asistencia a las citas de control periódicas. Si el aparato es de tipo removible, el cumplimiento del tiempo de uso influye directamente en la marcha del tratamiento. En las primeras semanas de tratamiento pueden observarse un ligero cambio al hablar y al masticar, sensibilidad en los dientes y aumento de la salivación; estos síntomas suelen disminuir en poco tiempo. Después de la primera fase realizada en la edad de crecimiento, y una vez completados los dientes permanentes, puede planificarse una segunda fase de tratamiento; este enfoque en dos fases es habitual en ortodoncia.
¿Cómo se usan los aparatos funcionales en la vida diaria?
Los aparatos funcionales removibles son útiles si se llevan con regularidad durante el tiempo que haya indicado el dentista; en la mayoría de los niños, este tiempo abarca determinadas horas del día y la noche. El aparato se siente al principio como un cuerpo extraño, por lo que aumentar el tiempo de uso de forma gradual facilita la adaptación.
- El aparato debe limpiarse cada día con agua y un cepillo suave, y no debe exponerse al agua caliente ni hirviendo.
- Cuando se lo quita, debe guardarlo siempre en su estuche; los aparatos envueltos en una servilleta acaban con frecuencia en la basura.
- Cepillarse los dientes es el paso más importante antes de ponerse el aparato; de lo contrario, se acumulan bacterias entre la placa y el acrílico.
- Si el aparato se rompe, se agrieta o empieza a apretar, no intente arreglarlo usted mismo; llame a la clínica.
- Animar al niño con pequeños objetivos y tablas de seguimiento, y no con castigos, aumenta el cumplimiento.
Las citas de seguimiento suelen realizarse cada cuatro a seis semanas. En estas sesiones, el dentista comprueba el asiento del aparato, la posición de la mandíbula y la erupción de los dientes y, si es necesario, ajusta el aparato.
¿Cuáles son los límites de los aparatos funcionales?
Los aparatos funcionales no resuelven todos los problemas de los maxilares; su verdadera fuerza está en aplicarlos en el niño adecuado y en el momento adecuado. Si los propios dientes están apiñados, si los huesos maxilares presentan una discrepancia marcada o si el crecimiento ya se ha completado, pueden no ser suficientes por sí solos. En ese caso, el ortodoncista plantea opciones como los brackets fijos, los elásticos, los minitornillos o, en diferencias esqueléticas muy avanzadas, la cirugía de los maxilares.
Además, cuando el aparato es removible, el éxito depende en gran medida de la colaboración del niño. Por ello, antes de empezar el tratamiento, los ortodoncistas hablan también de si el niño y la familia están en condiciones de usar el aparato con regularidad. Si es necesario, se prefieren métodos que requieren menos colaboración. Para objetivos más limitados, como mantener el espacio tras la pérdida de un diente de leche, puede consultar nuestro artículo sobre el mantenedor de espacio.
Diferencia entre el aparato funcional e Invisalign First
El aparato funcional tiene como objetivo guiar la posición y el crecimiento de los maxilares entre sí; Invisalign First, en cambio, es un sistema de alineadores transparentes que apoya la alineación de los dientes y la expansión del arco dental en niños en la etapa de dentición mixta. Los dos no sirven al mismo fin, por lo que uno no puede considerarse la alternativa directa del otro.
Si en un niño el problema principal es solo la disposición de los dientes y la falta de espacio, puede plantearse el enfoque con alineadores transparentes; si hay una discrepancia maxilar marcada, puede ser más adecuado un aparato funcional o un aparato fijo. En algunos niños se planifican ambos métodos de forma escalonada y conjunta. Para más detalles puede consultar nuestra página de Invisalign First en niños; y cuándo se plantea la ortodoncia con Invisalign a edades posteriores lo encontrará en la página de a qué edad los alineadores transparentes.
¿Cuándo llevar a su hijo o hija al ortodoncista?
Los especialistas en ortodoncia recomiendan que los niños sean valorados por primera vez por un ortodoncista hacia los siete años; esta revisión no significa empezar un tratamiento, sino solo seguir el desarrollo. Esta revisión cobra aún más importancia cuando la mandíbula inferior parece retrasada, los dientes superiores sobresalen, la erupción dental se retrasa o continúan hábitos como chuparse el dedo o respirar por la boca. En nuestra clínica de Park Oran, en Çankaya, con la revisión de la especialista en ortodoncia se valora el estado de crecimiento de su hijo o hija; si es necesario, se recomienda un seguimiento o se le comparte por escrito el plan de tratamiento y la información económica. Para pedir cita puede utilizar nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se coloca un aparato funcional?
Generalmente se aplica en la infancia y la adolescencia temprana, cuando el crecimiento continúa y se observa la dentición mixta. El momento exacto lo determina el ortodoncista según la edad, la madurez ósea y el tipo de problema.
¿Se puede quitar un aparato funcional?
El activador, el aparato de Frankel y el Twin Block son tipos removibles. Los aparatos funcionales fijos, en cambio, se adhieren a los dientes y los retira el dentista. Cuál se elige se planifica según la colaboración del niño.
¿Sustituye el aparato funcional a los brackets?
Por lo general, no. El aparato funcional se dirige a la relación entre los maxilares; para alinear los dientes por completo, en la mayoría de los niños hace falta después una fase con brackets o con alineadores transparentes.
¿Qué pasa si no lleva el aparato con regularidad?
El uso irregular reduce el efecto de guía y puede alargar el tratamiento. Si el niño tiene dificultades para llevar el aparato, la familia debe hablarlo con el dentista; si es necesario, puede valorarse un aparato distinto.
¿Tiene el aparato funcional el mismo objetivo que Invisalign First?
No. El aparato funcional se dirige a la relación entre los maxilares, mientras que Invisalign First se dirige sobre todo a apoyar la alineación de los dientes y la expansión del arco. Cuál es el adecuado se decide tras la revisión.




