Respuesta breve: la extracción dental durante el embarazo puede realizarse, cuando es necesaria, con las precauciones adecuadas. Para los procedimientos programados, el periodo más cómodo suele ser el segundo trimestre (aproximadamente de la semana 14 a la 27). Los anestésicos locales que se usan en odontología se consideran seguros durante el embarazo en la cantidad adecuada. Si hay dolor, hinchazón o infección, el tratamiento no debe posponerse, porque una infección sin tratar puede suponer un riesgo mayor para la madre y el bebé. La elección de los medicamentos corresponde a los médicos.
Durante el embarazo, un dolor que empieza en un diente es motivo de preocupación para muchas futuras madres: «¿Sacarme un diente en este periodo puede perjudicar al bebé?». La opinión conjunta de las organizaciones internacionales de obstetricia y de odontología es clara: el embarazo no es un impedimento para realizar los tratamientos dentales necesarios. La extracción dental durante el embarazo también puede realizarse con seguridad con el momento y las precauciones adecuados. En este artículo repasamos qué etapa es más adecuada, las dudas sobre la anestesia, las radiografías y los medicamentos, y los cuidados tras la extracción.
¿En qué etapa del embarazo puede hacerse una extracción dental?
Cuando es necesario, la extracción dental durante el embarazo puede realizarse en cualquier etapa de la gestación; sin embargo, para los procedimientos no urgentes que pueden programarse, el periodo más cómodo suele ser el segundo trimestre. Este periodo corresponde, aproximadamente, a las semanas 14 a 27.
Primer trimestre (semanas 1 a 13)
En esta etapa, en la que se desarrollan los órganos del bebé, los procedimientos que pueden posponerse suelen dejarse para el segundo periodo. El motivo principal no es que los medicamentos y los procedimientos sean perjudiciales, sino que en esta etapa las náuseas, el cansancio y la sensibilidad son intensos y se quiere reducir al mínimo cualquier posible exposición. En caso de urgencia, el tratamiento puede realizarse también en esta etapa.
Segundo trimestre (semanas 14 a 27)
Las náuseas suelen haber disminuido y el abdomen todavía no ha crecido lo suficiente como para dificultar la posición reclinada en el sillón. Es el periodo más favorable para las extracciones programadas, los empastes y los tratamientos de encías.
Último trimestre (semana 28 en adelante)
También en esta etapa pueden realizarse los tratamientos necesarios; sin embargo, permanecer mucho tiempo tumbada boca arriba puede provocar mareos y bajada de tensión debido a que el útero, al crecer, presiona la gran vena. Por ello, las citas se mantienen cortas, la paciente se coloca ligeramente inclinada hacia su lado izquierdo y se hacen pausas frecuentes. En el periodo muy próximo al parto, los procedimientos no urgentes pueden posponerse hasta después del parto.
¿Es segura la anestesia?
Los anestésicos locales que se utilizan en odontología se consideran seguros durante el embarazo cuando se emplean en cantidades adecuadas. La anestesia local adormece únicamente la zona en la que se actúa y la cantidad utilizada es muy pequeña.
De hecho, no aplicar anestesia suele crear un problema mayor: el dolor y el estrés que se sienten durante el procedimiento provocan un aumento de las hormonas del estrés en el organismo. Por ello, los dentistas recomiendan aplicar una anestesia local suficiente antes del procedimiento también durante el embarazo.
Lo que debe hacerse para un proceso seguro:
- Comunique siempre a su dentista su semana de embarazo, si existe un embarazo de riesgo, los medicamentos que toma y sus alergias.
- Cuando es necesario, su dentista puede ponerse en contacto con su especialista en obstetricia y ginecología; esta colaboración forma parte del tratamiento.
- La sedación y la anestesia general no se prefieren en el embarazo para los procedimientos dentales rutinarios; solo se valoran en casos imprescindibles, en un entorno hospitalario y junto con los especialistas correspondientes.
¿Qué se tiene en cuenta con las radiografías y los medicamentos?
Las radiografías dentales pueden realizarse durante el embarazo cuando son necesarias; la dosis de radiación que se utiliza en odontología es muy baja y el haz se dirige a la zona de la boca, alejada del abdomen. Aun así, el principio es obtener únicamente las imágenes realmente necesarias para el diagnóstico y el tratamiento.
Radiografías
- Durante la toma se utilizan un delantal de plomo y un collar protector.
- Los sistemas de radiografía digital ofrecen imágenes con una dosis menor que las películas convencionales.
- La necesidad de la toma y qué imagen se obtendrá los determina el especialista; las radiografías de cribado rutinario suelen dejarse para después del parto.
Medicamentos
El uso de medicamentos durante el embarazo debe realizarse siempre bajo control médico. Para el manejo del dolor y de la infección tras la extracción dental, se eligen los grupos de medicamentos cuyo uso en el embarazo se considera más adecuado; de algunos grupos de analgésicos y antibióticos se aconseja prescindir, sobre todo en determinadas semanas de embarazo. Por ello:
- No utilice por su cuenta los analgésicos o antibióticos que tenga en casa.
- Use el medicamento que le recomienden su dentista y su especialista en obstetricia y ginecología, de la forma indicada.
- Pregunte también si los productos a base de plantas y los colutorios son adecuados durante el embarazo.
¿Puede posponerse la extracción?
Que la extracción pueda posponerse o no depende del estado del diente: si hay dolor, hinchazón o infección, el tratamiento no debe posponerse; una extracción programada que no da síntomas puede dejarse para después del parto. Una infección dental sin tratar puede extenderse y causar fiebre y dificultad para alimentarse; esta situación supone, tanto para la madre como para el bebé, un riesgo mayor que la propia extracción.
En general:
- Lo que no debe posponerse: dolor intenso, hinchazón en la cara, absceso, fiebre, riesgo de infección por un diente fracturado.
- Lo que muchas veces puede posponerse: la extracción programada de muelas del juicio incluidas que no dan síntomas, los procedimientos con fines estéticos, las extracciones programadas previas a la ortodoncia.
En algunos casos, mientras el tratamiento definitivo se deja para después del parto, puede realizarse un tratamiento provisional que controle el dolor y la infección. El tratamiento de conductos es también una opción que puede aplicarse durante el embarazo y que a veces permite conservar el diente sin extraerlo.
Durante el embarazo, a causa de los cambios hormonales, también son frecuentes la inflamación y el sangrado de las encías. Por ello, si es posible, hacerse una revisión dental mientras se planifica el embarazo o al comienzo de este puede evitar urgencias en las semanas siguientes.
¿Cómo deben ser los cuidados tras la extracción?
Los cuidados tras una extracción dental durante el embarazo son en gran medida los mismos que las normas generales tras una extracción; sin embargo, hay que prestar algo más de atención al uso de medicamentos y a la alimentación.
- Muerda la gasa: muerda con firmeza la gasa colocada en la zona de la extracción durante el tiempo recomendado, normalmente de 30 a 45 minutos.
- No se enjuague durante las primeras 24 horas: para que el coágulo no se desplace, evite escupir, beber con pajita y los colutorios fuertes.
- Aplique frío: en las primeras horas, aplicar frío sobre la mejilla envuelto en un paño puede reducir la hinchazón.
- No descuide la alimentación: siga alimentándose con comida tibia y blanda; saltarse comidas durante el embarazo puede aumentar la sensación de debilidad. Beba abundante agua.
- Mantenga la higiene: siga cepillando los demás dientes, con cuidado en la zona de la extracción.
- Vigile las señales de alarma: si hay un aumento del dolor, un sangrado que no cesa, fiebre o hinchazón, avise de inmediato a su dentista.
Para otras preguntas sobre el embarazo y la salud bucodental, puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Qué puede hacerse para no necesitar extracciones durante el embarazo?
La forma más eficaz de reducir la necesidad de extracciones durante el embarazo es detectar los problemas cuando aún son pequeños. Los cambios hormonales vuelven las encías más sensibles, y los picoteos frecuentes y los vómitos exponen el esmalte dental a los ácidos. Después de vomitar, en lugar de cepillarse los dientes de inmediato, enjuagarse la boca con agua y cepillarse unos treinta minutos después ayuda a proteger el esmalte. Cepillarse dos veces al día con pasta con flúor, usar hilo dental una vez al día y limitar los picoteos azucarados ayuda a prevenir la caries y los problemas de encías durante el resto del embarazo.
Si tiene dolor de muelas durante el embarazo, ¿cuándo acudir en Ankara?
Sea cual sea la semana de embarazo en la que se encuentre, si tiene dolor de muelas intenso, hinchazón en la cara, absceso o fiebre, debe acudir al dentista sin esperar. Para los problemas que no dan síntomas, resulta adecuada una revisión programada en el segundo trimestre. En nuestra policlínica de Oran (Çankaya) planificamos el tratamiento teniendo en cuenta su semana de embarazo y su estado de salud, y, cuando es necesario, nos ponemos en contacto con su especialista en obstetricia y ginecología. La información para pedir cita está en nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Se anestesia el diente durante el embarazo?
Sí. Los anestésicos locales que se utilizan en odontología se consideran seguros durante el embarazo en cantidades adecuadas. No sentir dolor durante el procedimiento también es importante para reducir el estrés.
¿Puede extraerse una muela del juicio durante el embarazo?
Una muela del juicio que cause dolor, hinchazón o infección puede tratarse o extraerse también durante el embarazo. La extracción programada de las muelas del juicio incluidas que no dan síntomas suele dejarse para después del parto.
¿Se puede hacer una radiografía dental durante el embarazo?
Puede hacerse cuando es necesario. En las radiografías dentales la dosis de radiación es muy baja; se proporciona protección con delantal de plomo y collar, y solo se obtienen las imágenes necesarias para el diagnóstico.
¿La extracción dental durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo?
No hay pruebas sólidas de que una extracción dental realizada en condiciones adecuadas aumente el riesgo de aborto espontáneo. En los embarazos de riesgo, el tratamiento se planifica junto con el especialista en obstetricia y ginecología.




