Respuesta breve: La caries del biberón es una caries de avance rápido en los dientes de leche de bebés y niños pequeños, sobre todo en los dientes anteriores superiores; en medicina se denomina caries de la primera infancia. Sus principales causas son dar leche o bebidas azucaradas en biberón mientras el niño duerme, las tomas nocturnas frecuentes y largas, y no limpiar los dientes. Puede prevenirse en gran medida cepillando con pasta con flúor desde el primer diente y con revisiones dentales periódicas.
Los dientes de leche son estructuras importantes que guardan el sitio de los dientes permanentes y favorecen el desarrollo de la masticación y del habla. Sin embargo, su esmalte es más fino que el de los dientes permanentes y son más vulnerables a la caries. La caries del biberón es un cuadro de caries dental propio de la lactancia y la primera infancia que a menudo empieza en los dientes anteriores superiores y puede avanzar rápidamente. La buena noticia es que puede prevenirse en gran medida. En este artículo abordamos las causas de la caries del biberón, sus primeros síntomas, las normas preventivas que pueden aplicar los padres y las opciones de tratamiento.
¿Qué es la caries del biberón?
La caries del biberón es la caries dental que aparece en los dientes de leche de niños menores de seis años y que en medicina se denomina «caries de la primera infancia». Recibe su nombre porque el biberón que queda en la boca durante el sueño es una causa frecuente; sin embargo, el biberón no es su única causa.
Típicamente empieza primero en los incisivos anteriores superiores, en la zona cercana a la encía. Los dientes anteriores inferiores suelen afectarse más tarde, porque la lengua los cubre durante la succión y por su cercanía a las glándulas salivales. La caries no tratada puede extenderse también a las muelas y provocar dolor, infección y pérdida prematura de dientes. Los dientes de leche que se pierden antes de tiempo, a su vez, pueden hacer que se pierda el espacio necesario para los dientes permanentes y causar problemas de ortodoncia en el futuro.
Causas: el biberón nocturno y las bebidas azucaradas
La causa principal de la caries del biberón es que los dientes estén en contacto con líquidos azucarados durante mucho tiempo y con frecuencia, sin limpiarse mientras tanto. Las bacterias de la boca transforman los azúcares en ácido; este ácido provoca la pérdida de minerales del esmalte dental.
- Biberón durante el sueño: al dormir disminuye el flujo de saliva. Cuando el bebé se duerme con un biberón de leche, leche de fórmula, zumo o una bebida azucarada, el líquido permanece mucho tiempo alrededor de los dientes.
- Tomas nocturnas frecuentes y largas: una vez que han salido los dientes, las tomas frecuentes durante toda la noche sin limpiar después los dientes pueden aumentar el riesgo.
- Zumos y bebidas azucaradas: el zumo, el té azucarado o las bebidas preparadas que se toman a sorbos durante todo el día en biberón o vaso antiderrame mantienen los dientes en un entorno ácido continuo.
- Mojar el chupete en miel, azúcar o mermelada: este hábito eleva directamente el riesgo de caries. Además, no se recomienda dar miel a bebés menores de un año por motivos de salud.
- Transmisión de bacterias: las bacterias que causan caries pueden pasar al bebé por vías como compartir la cuchara o «limpiar» el chupete con la boca de los padres.
- Falta de flúor e higiene bucal insuficiente: no cepillar los dientes con regularidad ni usar pasta con flúor deja el esmalte desprotegido.
¿Cuáles son sus síntomas?
El primer síntoma de la caries del biberón son manchas o líneas blancas mates, como de tiza, en la zona de los dientes anteriores superiores cercana a la encía. En esta fase el esmalte ha empezado a perder minerales, pero puede que todavía no se haya formado una cavidad. Este periodo es una valiosa oportunidad en la que la caries puede detenerse e incluso revertirse.
A medida que avanza la caries, pueden observarse los siguientes síntomas:
- Manchas que se vuelven amarillas, marrones o negras,
- Dientes que se rompen, se desmenuzan o presentan cavidades evidentes,
- Irritabilidad con los alimentos calientes, fríos o dulces y rechazo a comer,
- Despertares nocturnos e irritabilidad sin causa aparente,
- Hinchazón, una ampolla parecida a un grano o mal olor en la encía (puede ser señal de infección).
Si hay dolor dental junto con hinchazón en la cara o fiebre, debe acudirse sin esperar a un dentista o a un servicio de urgencias.
¿Cómo se previene la caries del biberón? Normas sobre lactancia, biberón e higiene
La forma más eficaz de prevenir la caries del biberón es empezar la higiene bucal antes del primer diente y organizar los hábitos de alimentación de manera que protejan los dientes. Las siguientes recomendaciones coinciden con las recomendaciones generales de las organizaciones internacionales de odontopediatría:
- Antes de que salgan los dientes: después de las tomas, limpie las encías del bebé con una gasa limpia y húmeda o con un paño suave.
- Cepillado desde el primer diente: en cuanto aparezca el primer diente, empiece a cepillarlo dos veces al día con un cepillo suave para bebés y una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz. A partir de los tres años, la cantidad puede aumentarse al tamaño de un guisante. El cepillado de la noche es especialmente importante.
- No acueste al bebé con el biberón: si el bebé se duerme con el biberón, que en el biberón solo haya agua. Termine la toma de leche o de fórmula antes de dormir y limpie los dientes.
- Paso al vaso: en general se recomienda pasar a usar vaso hacia el año de edad. Usar vasos antiderrame con bebidas azucaradas a lo largo del día también conlleva un riesgo similar.
- Limite los zumos: no se recomienda dar zumo a bebés menores de un año; en niños mayores, lo adecuado es darlo en cantidad limitada, junto con las comidas y no en biberón. La fruta entera es una opción más adecuada.
- Reduzca la frecuencia de los picoteos: el riesgo de caries no depende solo de la cantidad de azúcar, sino también de cuántas veces entran en contacto los dientes con el azúcar. En lugar de picotear sin pausa durante todo el día, fijar unos horarios para las comidas y los tentempiés da tiempo a la saliva para neutralizar el ácido. Los alimentos que se pegan a los dientes, como las galletas, las galletas saladas y los frutos secos desecados, requieren tanta atención como el azúcar.
- No endulce el chupete ni lo limpie con la boca; evite compartir la cuchara.
- Visita temprana al dentista: se recomienda que la primera revisión dental se haga después de que salga el primer diente y, como muy tarde, hacia el año de edad.
La leche materna es valiosa para la salud del bebé y estas recomendaciones no significan que haya que dejar la lactancia. Una vez que han salido los dientes, puede establecer una rutina adecuada para su familia sobre la frecuencia de las tomas nocturnas y la limpieza de la boca después de ellas, hablándolo con su pediatra y su dentista. Para otras preguntas que suelen hacer los padres, puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
El tratamiento de la caries del biberón se determina según lo avanzada que esté la caries y la edad del niño; si se detecta pronto, puede controlarse con métodos más sencillos.
- Manchas iniciales: en la fase de manchas blancas, el avance de la caries puede detenerse con el barniz de flúor que aplica el dentista, ajustando la higiene bucal y cambiando los hábitos de alimentación.
- Empastes: en los dientes con cavidad, se elimina el tejido cariado y se restauran con un material de obturación adecuado.
- Tratamiento pulpar (endodoncia en dientes de leche): puede aplicarse para conservar el diente cuando la caries llega al nervio.
- Corona: los dientes de leche con mucha pérdida de tejido pueden protegerse con coronas prefabricadas específicas para niños.
- Extracción y mantenedor de espacio: los dientes que no pueden salvarse se extraen; si se considera necesario, se coloca un mantenedor de espacio que conserve el sitio para el diente permanente.
Cuando hay muchos dientes afectados y, por su edad, el niño no puede colaborar con el tratamiento en el sillón, puede plantearse realizar el tratamiento con sedación o anestesia general. Esta decisión se toma junto con los médicos correspondientes, tras valorar el estado de salud general del niño. Sea cual sea el tratamiento, si no cambian los hábitos de alimentación e higiene, persiste el riesgo de que aparezcan nuevas caries.
¿Cuándo acudir al profesional en Ankara por los dientes de su hijo?
Si ha notado manchas blancas o marrones en los dientes anteriores de su hijo, si tiene algún diente roto o si se pone inquieto al comer, una revisión temprana ayuda a que el tratamiento sea más sencillo. Aunque todavía no vea ningún problema, programar la primera visita al dentista hacia el año de edad es un buen hábito. En nuestra clínica, cerca del centro comercial Panora en Çankaya, realizamos valoraciones de salud bucal a nuestros pacientes infantiles y orientamos a los padres sobre los cuidados en casa.
Preguntas frecuentes
¿La caries del biberón solo la causa el biberón?
No. Aunque su nombre proceda del biberón, tomar con frecuencia bebidas azucaradas en vaso antiderrame, el chupete endulzado, las tomas nocturnas frecuentes una vez que han salido los dientes y no limpiar los dientes también pueden provocar el mismo cuadro. Lo importante es la frecuencia y la duración del contacto de los dientes con el azúcar.
¿Cuándo debo empezar a cepillar los dientes de mi bebé?
Se recomienda empezar a cepillarlos en cuanto sale el primer diente. Pueden usarse, dos veces al día, un cepillo suave para bebés y pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz. Antes de que salgan los dientes también es útil limpiar las encías con un paño húmedo.
Si los dientes de leche se van a caer de todos modos, ¿hay que tratar la caries?
Sí, hay que tratarla. Los dientes de leche cariados pueden provocar dolor, infección y problemas de alimentación. Los dientes de leche que se pierden antes de tiempo pueden hacer que los dientes permanentes pierdan su sitio y causar en el futuro problemas de alineación dental.
¿Cuándo debo llevar a mi hijo al dentista por primera vez?
La recomendación general es hacer la primera visita al dentista después de que salga el primer diente y, como muy tarde, hacia el año de edad. Esta visita es útil tanto para detectar los primeros signos como para orientar a los padres sobre los cuidados.




