Respuesta breve: La salud dental en la infancia es importante para la alimentación, el habla, el desarrollo de los maxilares y la correcta posición de los dientes permanentes. Se recomienda hacer la primera visita al dentista durante los seis meses posteriores a la salida del primer diente y, como máximo, hacia el año de edad. En casa, los pilares de la prevención son cepillarse dos veces al día con una cantidad de pasta con flúor adecuada a la edad, reducir la frecuencia del azúcar y acudir a una revisión cada seis meses.
La idea de que «total, es un diente de leche y se va a caer» es un error en el que caen a menudo las familias. Sin embargo, la salud dental infantil no afecta solo a los dientes actuales, sino también a la posición de los dientes permanentes que saldrán años después, al desarrollo de la masticación y del habla e incluso a la salud general y a la autoestima del niño. En este artículo explicamos por qué son importantes los dientes de leche, cuándo debe hacerse la primera visita al dentista, qué se hace en la revisión y qué hábitos preventivos pueden aplicarse en casa.
¿Por qué es importante la salud dental en la infancia?
La salud dental infantil es importante porque los dientes de leche cumplen durante años numerosas funciones, como masticar, hablar, favorecer el desarrollo de la cara y guardar el sitio a los dientes permanentes. Algunas muelas de leche permanecen en la boca hasta los 10-12 años; es decir, el niño pasa una parte importante de su vida con ellas.
Las principales funciones de los dientes de leche son las siguientes:
- Alimentación: Los dientes con dolor o ausentes dificultan que el niño mastique alimentos saludables y pueden alterar su patrón de alimentación.
- Habla: Los dientes anteriores intervienen en la correcta pronunciación de algunos sonidos.
- Mantenimiento del espacio: Los dientes de leche guían a los dientes permanentes que saldrán bajo ellos. Si se pierde un diente de leche de forma prematura, el espacio puede reducirse porque los dientes vecinos se desplazan, y esto puede provocar apiñamiento más adelante.
- Desarrollo de los maxilares: Una masticación equilibrada favorece el desarrollo sano de los músculos y los huesos de los maxilares.
- Desarrollo psicosocial: Los dientes con caries o con cambios de color pueden hacer que el niño evite sonreír.
El esmalte de los dientes de leche es más fino que el de los permanentes; por eso la caries puede avanzar más rápido y llegar al nervio en poco tiempo. Las caries sin tratar pueden causar dolor, abscesos y afectar al diente permanente que se está formando debajo.
¿Cuándo debe hacerse la primera visita al dentista?
Se recomienda que la primera visita al dentista se haga en los seis meses posteriores a la salida del primer diente de leche y, como máximo, hacia el año de edad. La Asociación Dental Turca (Türk Dişhekimleri Birliği) y las organizaciones internacionales de odontopediatría ofrecen recomendaciones similares a este respecto.
El objetivo de una visita tan temprana es más conocerse, orientar a las familias y detectar a tiempo posibles riesgos que realizar tratamientos. Las visitas realizadas a edad temprana, cuando no hay ningún problema, ayudan a que el niño asocie al dentista con un ambiente tranquilo y no con el dolor y el miedo. En cambio, una primera visita realizada cuando ya ha empezado el dolor puede generar ansiedad en el niño y miedo al dentista en los años siguientes.
Algunas sugerencias para preparar la primera visita:
- Programe la cita a una hora en la que el niño esté descansado y haya comido.
- Explique la visita al niño con un lenguaje positivo y sencillo; evite expresiones que evoquen miedo, como «no te va a doler».
- No comente delante del niño los miedos al dentista que haya en la familia.
- Anote sus dudas sobre la alimentación, el chupete, el biberón y los hábitos de cepillado.
¿Qué se hace en una revisión dental infantil?
En la revisión dental infantil se valoran los dientes, las encías, el desarrollo de los maxilares y los hábitos orales, y se orienta a las familias sobre el cuidado adecuado a la edad del niño. En los niños pequeños, la exploración suele poder hacerse en el regazo de los padres, entre juegos y conversación.
Durante la revisión suelen realizarse los siguientes pasos:
- Comprobación del número de dientes, de su orden de erupción y de su desarrollo
- Examen de caries, manchas del esmalte y cambios de color
- Valoración de las encías y de los tejidos blandos de la boca
- Preguntas sobre hábitos como chuparse el dedo, el chupete, la respiración bucal o el empuje lingual
- Determinación del riesgo individual de caries del niño
- Radiografías, si fuera necesario
Como resultado de la revisión, el dentista puede recomendar, según el nivel de riesgo, medidas preventivas como la aplicación de barniz de flúor, los selladores de fisuras en las muelas o ajustes en la alimentación. Si se detecta una caries, es posible tratarla en una fase temprana con un procedimiento más pequeño y sencillo.
¿Qué hábitos preventivos conviene aplicar en casa?
El cepillado regular en casa, la cantidad correcta de pasta dental con flúor, una alimentación equilibrada y la limitación de la frecuencia de los alimentos azucarados constituyen la base de la prevención de las caries en los niños. Cuanto antes empiecen estos hábitos, más duraderos serán.
Cepillado
Desde que sale el primer diente, los dientes deben cepillarse dos veces al día, sobre todo antes de acostarse. En los niños menores de tres años se recomienda usar pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz y, entre los tres y los seis años, del tamaño de un guisante. Hasta que desarrollen la destreza manual, por lo general hasta los siete u ocho años, los niños deben cepillarse con la ayuda o la supervisión de los padres. Después del cepillado, escupir la pasta en lugar de enjuagarse la boca con abundante agua permite que el flúor siga actuando más tiempo sobre el diente.
Alimentación
- En lugar de consumir con frecuencia alimentos y bebidas azucarados entre horas, límitelos a las comidas principales.
- Elija agua en lugar de zumos y bebidas gaseosas.
- Evite que el niño se duerma con el biberón, sobre todo si contiene leche o líquidos azucarados; este hábito es una de las principales causas de las caries de la primera infancia.
- Los caramelos pegajosos y la fruta deshidratada deben consumirse con cuidado, ya que se adhieren a los dientes durante mucho tiempo.
Dar ejemplo
Los niños aprenden los hábitos sobre todo observando. Cepillarse los dientes juntos, acudir con regularidad a sus propias revisiones y convertir el cuidado dental en una rutina familiar agradable facilita que el niño adopte estas conductas.
Proteger los dientes de los golpes
En los niños en edad de jugar, los golpes en los dientes anteriores son bastante frecuentes. Usar protector bucal en la bicicleta, con los patines o en deportes de contacto reduce este riesgo. Si tras un golpe un diente se rompe, se mueve o se sale de su sitio, hay que acudir al dentista sin perder tiempo; un diente permanente que se ha salido puede transportarse en leche, sin tocarlo por la raíz.
Frecuencia de las revisiones y valoración ortodóncica temprana
En la mayoría de los niños se recomienda una revisión con el dentista cada seis meses; en los niños con alto riesgo de caries, el dentista puede acortar este intervalo. Las revisiones periódicas permiten detectar las caries cuando todavía son pequeñas y aplicar a tiempo las medidas preventivas.
La salud dental no se limita a las caries; la armonía entre los dientes y los maxilares también debe vigilarse durante todo el proceso de desarrollo. La Sociedad Turca de Ortodoncia y la Asociación Americana de Ortodoncistas recomiendan que la primera valoración ortodóncica de los niños se haga hacia los 7 años. A esta edad empiezan a salir los primeros molares permanentes y los dientes anteriores, de modo que pueden detectarse problemas como la mordida cruzada, la mordida inversa, la falta de espacio importante o la mordida abierta relacionada con hábitos.
Una valoración temprana no significa que todos los niños vayan a recibir tratamiento. En la mayoría de los casos basta con un seguimiento; en algunos niños, un tratamiento temprano breve que aproveche el crecimiento puede contribuir a resolver con mayor sencillez los problemas futuros. En los casos adecuados, durante el tratamiento temprano también pueden valorarse opciones dirigidas a niños, como Invisalign First. Hemos tratado los enfoques ortodóncicos según la edad en nuestro artículo sobre a qué edad se pueden usar alineadores transparentes.
¿Cuándo acudir a una revisión dental infantil en Ankara?
Si a su hijo ya le ha salido el primer diente y todavía no conoce al dentista, ha llegado el momento adecuado para la primera visita; si observa cambios de color en los dientes, dolor, hinchazón o alguna diferencia en la armonía de los maxilares, se recomienda acudir sin esperar. En nuestra policlínica de Oran, en Çankaya, exploramos a los niños en un ambiente tranquilo y adecuado a su edad y orientamos a las familias sobre el cuidado en casa; para pedir cita, puede visitar nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Hay que tratar la caries de un diente de leche?
Sí, las caries de los dientes de leche también deben tratarse. Como el esmalte del diente de leche es fino, la caries puede avanzar rápidamente y causar dolor y abscesos. La pérdida prematura de dientes de leche, por su parte, puede reducir el espacio de los dientes permanentes.
¿Cuándo debo empezar a usar pasta dental con flúor en mi hijo?
La pasta dental con flúor puede usarse desde que sale el primer diente. Se recomienda una cantidad del tamaño de un grano de arroz por debajo de los tres años y del tamaño de un guisante entre los tres y los seis años. Que el cepillado se haga bajo la supervisión de los padres reduce que el niño trague la pasta.
¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene miedo al dentista?
Explicar la visita con un lenguaje positivo y sencillo, evitar las palabras que evocan miedo y acudir a revisiones periódicas antes de que empiece el dolor reducen la ansiedad. Que las primeras visitas sean de simple toma de contacto también genera confianza. Procure no contar de forma negativa sus propias experiencias con el dentista delante del niño.
¿Cuándo debe ir al ortodoncista un niño con los dientes torcidos?
Se recomienda que la primera valoración ortodóncica se haga hacia los 7 años. Si observa una situación evidente, como una mordida cruzada o inversa, puede acudir antes. Como resultado de la valoración, en la mayoría de los niños basta con un seguimiento.




