Respuesta breve: El quiste dental es una cavidad llena de líquido y rodeada de una membrana que se desarrolla en el hueso maxilar, en la mayoría de los casos en la punta de la raíz de un diente cuyo tejido nervioso ha perdido la vitalidad. Normalmente no da síntomas y se descubre por casualidad en una radiografía; cuando crece, puede aparecer inflamación, movilidad del diente o infección. El diagnóstico se hace con radiografías y tomografía, y la diferenciación definitiva con un estudio del tejido. Entre las opciones de tratamiento están la endodoncia, la apicectomía, la cirugía del quiste y la extracción.
Oír en una revisión dental rutinaria que en la radiografía se ve una zona redonda y oscura en la punta de la raíz de un diente, descrita como «puede ser un quiste», preocupa a muchas personas. El quiste dental es una cavidad rodeada de una membrana y llena de líquido o de material semisólido que se desarrolla dentro del hueso maxilar, sobre todo alrededor de la raíz de un diente o de un diente incluido. La mayoría de las veces crece despacio y durante mucho tiempo no da síntomas. En este artículo explicamos cómo se forman los quistes dentales, con qué síntomas se manifiestan, cómo se diagnostican y cuáles son las opciones de tratamiento.
¿Qué es un quiste dental?
El quiste dental es un saco lleno de líquido, revestido en su interior por una capa de tejido llamada epitelio, que se desarrolla en los huesos maxilares en relación con los dientes. A medida que el quiste crece, puede ir reabsorbiendo poco a poco el hueso que lo rodea y ocupar espacio.
Hay varios tipos de quistes de origen dental. Los más frecuentes son:
- Quiste de la punta de la raíz (radicular): Es el tipo más común. Se desarrolla en la punta de la raíz de un diente cuyo tejido nervioso ha perdido la vitalidad.
- Quiste folicular (dentígero): Se forma alrededor de la corona de un diente no erupcionado e incluido, sobre todo de las muelas del juicio y los caninos incluidos.
- Quiste residual: Es el quiste que queda en el hueso después de extraer un diente, cuando el quiste de la punta de la raíz no se ha eliminado por completo.
- Otros quistes: Existen también tipos de quistes de desarrollo menos frecuentes, algunos de los cuales tienden más a reaparecer. Para distinguirlos hace falta un estudio del tejido.
En este artículo tratamos sobre todo los quistes de la punta de la raíz, que son el tipo más frecuente.
¿Por qué se forma un quiste dental?
Los quistes de la punta de la raíz se forman sobre todo cuando el tejido nervioso del diente se inflama y pierde la vitalidad por una caries profunda, un traumatismo o una fractura, y esa inflamación se extiende al hueso de la punta de la raíz. El proceso suele avanzar despacio y puede tardar años.
El proceso de formación puede resumirse así:
- Por una caries o un traumatismo, las bacterias llegan al tejido nervioso del diente.
- El tejido nervioso se inflama y con el tiempo pierde la vitalidad.
- Las bacterias y los productos de la inflamación del conducto radicular se filtran al hueso a través de la punta de la raíz.
- En la punta de la raíz se forma un tejido inflamatorio crónico (granuloma).
- Los restos epiteliales de esta zona pueden multiplicarse por el estímulo de la inflamación y convertirse en un saco lleno de líquido.
Las endodoncias antiguas realizadas de forma insuficiente o que con el tiempo presentan filtraciones también pueden favorecer que la inflamación persista en la punta de la raíz y que se desarrolle un quiste. Los quistes foliculares, en cambio, se desarrollan por la acumulación de líquido dentro del tejido que rodea la corona de un diente no erupcionado.
¿Cuáles son los síntomas del quiste dental?
Los quistes dentales a menudo no dan ningún síntoma y se descubren por casualidad en radiografías dentales rutinarias. Cuando empiezan a dar síntomas, suele ser porque han alcanzado cierto tamaño o se han infectado.
Los síntomas que pueden aparecer son:
- Una inflamación que crece despacio y que no duele sobre la encía o el hueso maxilar
- Cambio de color (oscurecimiento) del diente afectado
- Movilidad o desplazamiento de los dientes
- Dolor, sensibilidad y supuración cuando se produce una infección
- Un bultito parecido a un grano que reaparece en la encía (fístula)
- En quistes grandes, sobre todo en la mandíbula, cambios de sensibilidad por el adelgazamiento del hueso
Como la mayoría de estos síntomas también pueden aparecer en otros problemas dentales, por sí solos no indican que haya un quiste. La valoración definitiva se hace con una exploración y pruebas de imagen.
¿Cómo se diagnostica? Radiografía y tomografía
El primer paso para diagnosticar un quiste dental es la radiografía; el diagnóstico definitivo, en la mayoría de los casos, se obtiene con el estudio anatomopatológico del tejido extirpado. En la radiografía, el quiste se ve como una zona oscura de límites bien definidos dentro del hueso.
- Radiografía periapical y panorámica: Muestra la localización y el tamaño de la lesión y con qué diente está relacionada.
- Tomografía computarizada de haz cónico (CBCT): Proporciona una imagen tridimensional. Muestra con detalle el tamaño real del quiste y su relación con los dientes vecinos, el conducto del nervio y el seno maxilar. Es importante sobre todo en lesiones grandes y en la planificación quirúrgica.
- Pruebas de vitalidad dental: Se valora si el tejido nervioso del diente afectado está vivo. En los quistes de la punta de la raíz, el diente suele haber perdido la vitalidad.
- Estudio anatomopatológico: El examen al microscopio del tejido extirpado quirúrgicamente determina con certeza el tipo de quiste.
En la radiografía, el quiste de la punta de la raíz y el granuloma pueden verse muy parecidos. La diferenciación definitiva entre ambos suele poder hacerse solo con un estudio del tejido; sin embargo, el primer enfoque del tratamiento es a menudo similar.
Tratamiento del quiste dental: endodoncia, apicectomía y extracción
El objetivo del tratamiento del quiste dental es eliminar su origen, limpiar el tejido del quiste y, siempre que sea posible, conservar el diente afectado. El método se elige según el tipo y el tamaño del quiste, el estado del diente y su relación con las estructuras vecinas.
Endodoncia
En las lesiones de la punta de la raíz pequeñas y medianas, la primera opción suele ser la endodoncia. Los conductos radiculares infectados se limpian, se desinfectan y después se obturan. Cuando desaparece el foco de infección, una parte de las lesiones de la punta de la raíz puede reducirse y curarse con el tiempo. En dientes con una endodoncia previa en los que la lesión persiste, puede plantearse repetir la endodoncia.
Apicectomía (cirugía de la punta de la raíz)
En las lesiones de la punta de la raíz que no se curan a pesar de la endodoncia o que son grandes, se abre la encía y se extirpan quirúrgicamente el tejido del quiste y el extremo final de la raíz. La punta de la raíz suele sellarse con un material especial. Este método permite conservar el diente en la boca.
Cirugía del quiste
En quistes grandes puede planificarse la extirpación completa del quiste (enucleación) o bien un procedimiento de apertura para reducir primero el quiste y extirparlo después. Estos procedimientos los valora, según el tamaño del quiste, un especialista en cirugía oral y maxilofacial.
Extracción dental
Si el diente está demasiado dañado para salvarlo o no le queda suficiente soporte óseo, se extrae y se limpia el tejido del quiste a través del alveolo. Tras la extracción pueden planificarse opciones como un implante o un puente para el diente que falta.
Después del tratamiento, la cicatrización del hueso puede tardar meses. La cicatrización suele vigilarse con radiografías de control realizadas a intervalos de seis a doce meses.
¿Qué pasa si no se trata un quiste dental?
Los quistes dentales que no se tratan suelen seguir creciendo, aunque sea despacio, y pueden dañar el hueso, los dientes y otras estructuras que los rodean. Que no den síntomas no significa que el quiste sea inofensivo.
- Pérdida progresiva de hueso en el maxilar
- Reabsorción de las raíces de los dientes vecinos y desplazamiento de los dientes
- Infección del quiste y transformación en un absceso
- Extensión hacia el seno maxilar en el maxilar superior o hacia el conducto del nervio en la mandíbula
- En quistes muy grandes, debilitamiento del hueso maxilar y, en raras ocasiones, riesgo de fractura
Las lesiones pequeñas detectadas en una fase temprana pueden tratarse con métodos mucho más sencillos. Por eso son importantes las revisiones dentales periódicas y las radiografías cuando son necesarias. Para otras dudas puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuándo acudir en Ankara si se sospecha un quiste dental?
Si en su radiografía se ha visto una lesión en la punta de una raíz, si tiene en la encía una inflamación que no desaparece o una supuración que se repite, o si uno de sus dientes se ha oscurecido con el tiempo, se recomienda acudir sin demora para que se valore. En nuestra policlínica de Park Oran Ofis, en Çankaya, estudiamos la situación con las pruebas de imagen necesarias y le explicamos las opciones de tratamiento, dando prioridad a conservar su diente; para pedir cita puede utilizar nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿El quiste dental desaparece solo?
Los quistes dentales no suelen desaparecer por sí solos, porque la infección que los origina continúa. Sin embargo, una parte de las lesiones pequeñas de la punta de la raíz puede curarse con el tiempo una vez eliminado el foco de infección con una endodoncia. La cicatrización se vigila con radiografías de control.
¿Hay que extraer siempre el diente con un quiste?
No, en la mayoría de los casos la prioridad es conservar el diente. Con métodos como la endodoncia o la apicectomía, el diente puede mantenerse en la boca. Si el diente está muy dañado o no tiene suficiente soporte óseo, se plantea la extracción.
¿Es peligroso un quiste dental?
La gran mayoría de los quistes dentales son benignos. Sin embargo, si no se tratan pueden crecer y provocar pérdida de hueso, daños en los dientes vecinos e infección. Su tipo exacto se determina con un estudio del tejido.
¿Cuánto dura la recuperación tras la cirugía de un quiste dental?
Los tejidos blandos suelen cicatrizar en unas semanas. En cambio, que el hueso rellene la cavidad puede tardar meses. La cicatrización se sigue con radiografías de control realizadas a intervalos regulares.




