Respuesta breve: La causa más frecuente del dolor dental en los niños es la caries; también pueden provocar dolor la comida atrapada, la erupción dental, los traumatismos y el absceso. En casa, revisar el diente y limpiar con suavidad entre los dientes, aplicar frío por fuera y utilizar el analgésico adecuado a la edad siguiendo la recomendación del médico o del farmacéutico proporciona un alivio temporal. Si hay hinchazón, fiebre, un traumatismo o un dolor que dura más de un día, hay que acudir al odontólogo.
El dolor de muelas en los niños es una de las molestias que más preocupan a los padres, porque los niños pequeños no siempre pueden describir el lugar ni la intensidad del dolor. A veces el dolor se debe a algo tan simple como comida atrapada, y otras veces a una caries o una infección que requieren tratamiento. En este artículo respondemos a la pregunta de qué hacer ante el dolor dental de un niño; explicamos las causas, los primeros auxilios en casa, las precauciones al usar analgésicos y en qué casos hay que acudir de inmediato al especialista.
Causas del dolor dental en los niños
La causa más frecuente del dolor dental en los niños es la caries; le siguen la comida atrapada entre los dientes, la erupción dental, los traumatismos, la inflamación de las encías y la salida de los dientes definitivos.
- Caries: Como el esmalte de los dientes de leche es fino, la caries avanza con rapidez. Una molestia breve que al principio aparece con lo dulce o lo frío puede convertirse, en fases más avanzadas, en un dolor que empieza por sí solo y que aumenta sobre todo por la noche.
- Absceso: Cuando la caries llega al nervio del diente, la infección se acumula en el extremo de la raíz y puede provocar en la encía una hinchazón parecida a un grano, hinchazón en la cara y fiebre.
- Comida atrapada: Fibras de carne o cáscaras de maíz o de palomitas pueden quedar atrapadas entre dos dientes y presionar la encía.
- Erupción dental: La salida de los dientes de leche en los bebés y, hacia los 6 años, la de los primeros molares definitivos puede causar sensibilidad en la encía.
- Traumatismo: Tras una caída o un golpe puede haber fractura, movilidad o cambio de color en el diente.
- Inflamación de las encías y aftas: Las heridas dentro de la boca pueden causar dolor al masticar y confundirse con dolor de muelas.
- Sinusitis o infección de oído: El dolor que se nota en los dientes posteriores superiores a veces puede deberse a causas ajenas a los dientes.
Primeros auxilios en casa
Ante el dolor dental de un niño, lo primero que debe hacerse en casa es mirar la zona dolorida, limpiar con suavidad si hay comida atrapada y tranquilizar al niño; estos pasos pueden dar alivio hasta llegar al especialista, pero no sustituyen al tratamiento.
- Revise la boca: Con buena luz, observe el diente que duele y compruebe si hay hinchazón o enrojecimiento en la encía o un agujero visible.
- Limpie entre los dientes: Intente sacar con suavidad la comida atrapada con el cepillo y el hilo dental. La encía puede sangrar; no fuerce.
- Haga que se enjuague: Si el niño sabe escupir, puede hacerle enjuagarse con agua tibia o, en los casos en que lo indique su especialista, con agua tibia con sal. En niños pequeños, tenga cuidado con el riesgo de tragar.
- Aplique frío por fuera: Si hay hinchazón en la cara o un traumatismo, puede aplicar un paño frío envuelto en una tela en la parte externa de la mejilla, a intervalos cortos.
- Acuéstelo con la cabeza algo elevada: Si el dolor aumenta por la noche, elevar ligeramente la almohada puede reducir la sensación de presión.
- Tome nota: Anotar cuándo empezó el dolor, su relación con lo frío, lo caliente o la comida y si hay fiebre facilita el trabajo del especialista.
Lo que no debe hacerse
- No coloque sobre el diente ni sobre la encía comprimidos analgésicos, aspirina, alcohol ni sustancias como el aceite de clavo; pueden producir quemaduras en el tejido.
- Si hay hinchazón en la cara, no aplique una compresa caliente.
- No utilice sin consultar al especialista los antibióticos que hayan sobrado de recetas antiguas.
- No cancele la cita con el especialista porque el dolor haya pasado; en los dientes con el nervio afectado, el dolor puede calmarse de forma temporal y volver más tarde con un absceso.
Uso de analgésicos
En los niños, el analgésico solo debe utilizarse con un medicamento adecuado a su edad y a su peso, respetando el prospecto y la recomendación del médico o del farmacéutico. Las formas en jarabe y suspensión preparadas para niños deben administrarse con el dosificador, y no deben usarse medidas no estándar como la cuchara de cocina. Hay que procurar no dar a la vez dos medicamentos distintos que contengan el mismo principio activo.
La aspirina y los productos que la contienen no se recomiendan en general en los niños por el riesgo de un efecto secundario poco frecuente pero grave. El analgésico no elimina la causa del dolor; solo ayuda a que el niño esté más cómodo hasta que llegue al especialista. Si el dolor continúa a pesar del medicamento o vuelve rápidamente cuando termina cada dosis, el diente debe valorarse lo antes posible.
¿Cuándo acudir al especialista?
Si el dolor dura más de un día, despierta al niño por la noche o va acompañado de hinchazón, fiebre o un traumatismo, hay que llevar al niño al odontólogo lo antes posible.
Situaciones que requieren acudir el mismo día
- Hinchazón en la cara, debajo del ojo o debajo de la mandíbula
- Dolor de muelas junto con fiebre, decaimiento y falta de apetito
- Hinchazón en la encía con salida de pus
- Un diente que se ha fracturado, desplazado o salido de su sitio tras una caída o un golpe
- Dolor intenso que no cede a pesar del analgésico
Si hay dificultad para tragar o para respirar y una hinchazón que crece con rapidez, debe acudirse a urgencias sin perder tiempo.
Diferencia entre un diente de leche y un diente definitivo en un traumatismo
Un diente de leche que se ha salido por completo no se vuelve a colocar en su sitio por el riesgo de dañar el diente definitivo que se desarrolla debajo; aun así, el niño debe ser examinado. En un diente definitivo que se ha salido, en cambio, el tiempo es muy importante: el diente no debe cogerse por la raíz, sino por la corona; si está sucio, debe enjuagarse brevemente y con suavidad con leche o suero fisiológico y, conservándolo en leche o en la boca del niño, hay que llegar de inmediato al odontólogo.
Opciones de tratamiento
El tratamiento del dolor dental en los niños se determina según la causa y el objetivo es conservar el diente en la boca siempre que sea posible.
- Empaste: En las caries que no han llegado al nervio, se limpia la caries y el diente se repara con un empaste.
- Tratamiento de conducto en dientes de leche: Si la caries ha llegado al nervio, pueden aplicarse procedimientos en los que se retira parte del tejido nervioso o todo y se rellenan los conductos de la raíz.
- Corona: En los molares de leche con una pérdida amplia de material, pueden utilizarse coronas prefabricadas para proteger el diente.
- Extracción y mantenedor de espacio: Los dientes que no pueden salvarse se extraen; si es necesario, se coloca un mantenedor de espacio para conservar el lugar del diente definitivo.
- Medidas preventivas: El barniz de flúor y los selladores de fisuras ayudan a prevenir nuevas caries.
Según la edad y el nivel de ansiedad del niño, los procedimientos se realizan en pasos cortos y comprensibles, explicados de antemano al niño. Que los padres, antes de la consulta, utilicen un lenguaje tranquilo y positivo en lugar de promesas del tipo "no te va a doler" facilita la experiencia del niño. Para otros asuntos sobre la salud dental infantil, puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Es posible prevenir el dolor dental?
Gran parte del dolor dental en los niños puede prevenirse detectando la caries en una fase temprana. Cepillar los dientes dos veces al día con pasta con flúor, que el cepillado lo haga o lo supervise un adulto hasta los 7-8 años y limitar los alimentos y bebidas azucarados a las comidas principales en lugar de entre horas son las medidas básicas. No dar leche o zumo en biberón por la noche y la revisión con el odontólogo cada seis meses también permiten tratar las caries pequeñas antes de que se conviertan en dolor.
Consulta en Ankara por el dolor dental de su hijo
Si el dolor dental de su hijo se repite, no le deja dormir o va acompañado de hinchazón en la cara, un especialista debe ver la causa del dolor. En nuestra policlínica de Park Oran Ofis, en Çankaya, se realiza la exploración y la planificación del tratamiento para niños; en caso de urgencia, también puede llamarnos para pedir cita.
Preguntas frecuentes
El dolor de muelas de mi hijo ha aumentado por la noche, ¿puedo esperar a la mañana?
Si no hay hinchazón, fiebre ni dificultad para respirar, puede aliviar al niño con un analgésico adecuado a su edad y acudir al odontólogo a primera hora de la mañana. El dolor que aumenta por la noche suele hacer pensar que la caries ha llegado al nervio, por lo que la cita no debe aplazarse.
¿Sirve poner un analgésico sobre el diente que duele?
No. Colocar medicamentos como un comprimido o la aspirina sobre el diente o la encía puede producir una quemadura en el tejido. Los analgésicos solo deben tomarse por vía oral, siguiendo el prospecto y la recomendación del especialista.
¿Se aplica una compresa caliente a un niño con la cara hinchada?
Si hay hinchazón en la cara, no se recomienda la compresa caliente. Puede aplicarse por fuera una compresa fría envuelta en un paño, a intervalos cortos. El dolor de muelas acompañado de hinchazón requiere acudir al odontólogo el mismo día.
Si se sale un diente de leche, ¿se vuelve a colocar?
Un diente de leche que se ha salido por completo no suele volver a colocarse, por el riesgo de dañar el diente definitivo que se desarrolla debajo. Aun así, debe llevarse al niño al odontólogo y revisar los tejidos de alrededor y los demás dientes.




