Respuesta breve: la aplicación de gel de flúor y el barniz de flúor son procedimientos preventivos que el dentista realiza en la consulta y que fortalecen el esmalte mediante la aplicación sobre la superficie del diente de fluoruro en alta concentración. El fluoruro aumenta la resistencia del esmalte a los ácidos y ayuda a remineralizar las manchas de caries en fase inicial. El barniz se prefiere a cualquier edad, y el gel, en niños que ya tienen desarrollado el reflejo de deglución. La frecuencia de aplicación suele estar entre dos y cuatro veces al año y la determina el dentista según el riesgo de caries.
En la salud dental de los niños, las aplicaciones preventivas son tan importantes como los procedimientos terapéuticos. Entre ellas destacan la aplicación de gel de flúor y el barniz de flúor que el dentista realiza en la consulta. Estos procedimientos, que son breves y no requieren inyecciones ni desgaste del diente, combinados con una higiene bucal regular, pueden reducir de forma significativa el riesgo de caries. En este artículo tratamos qué es la aplicación profesional de flúor, la diferencia entre el gel y el barniz, a qué edad y con qué frecuencia se realiza y las dudas sobre su seguridad.
¿Qué es la aplicación de flúor?
La aplicación de flúor consiste en fortalecer el esmalte extendiendo sobre las superficies de los dientes un gel o un barniz que contiene fluoruro en alta concentración. El fluoruro se incorpora a la estructura mineral del esmalte dental y hace que este sea más resistente a los ácidos. A lo largo del día, con los alimentos y las bebidas, las bacterias de la boca producen ácido; este ácido provoca una pérdida de minerales del esmalte. El fluoruro frena esa pérdida y favorece además que el calcio y el fosfato de la saliva vuelvan al esmalte, es decir, la remineralización.
Por ello, el flúor es eficaz sobre todo en la fase en que la caries acaba de empezar y se ve en el esmalte como manchas blancas de aspecto tizoso. El flúor no puede eliminar una caries que ya ha formado cavidad, es decir, en la que ya ha empezado la pérdida de sustancia en el tejido dental; en ese caso hacen falta tratamientos como el empaste. La aplicación profesional de flúor no sustituye al cepillado diario con pasta dental con fluoruro en casa; es una protección adicional que lo complementa.
En la cita, primero se examinan los dientes y se anotan las caries, las manchas blancas o la inflamación de las encías, si las hay. A continuación se limpia la placa de las superficies dentales, los dientes se secan ligeramente con rollos de algodón o con aire y se aplica el producto elegido. Todo el proceso es para la mayoría de los niños muy parecido a una breve visita de control; esto facilita que se acostumbren al dentista y vengan con más tranquilidad a las citas siguientes.
¿Cuál es la diferencia entre el gel de flúor y el barniz de flúor?
El gel y el barniz sirven para el mismo fin, pero difieren en la forma de aplicación, en las personas a las que son adecuados y en el tiempo que permanecen sobre la superficie del diente.
Barniz de flúor
El barniz de flúor es una sustancia de consistencia espesa que se extiende en una fina capa sobre los dientes con ayuda de un pequeño pincel. Al entrar en contacto con la saliva se endurece rápidamente y permanece durante varias horas sobre la superficie del diente, liberando el fluoruro poco a poco. Como la cantidad empleada es muy pequeña y el riesgo de que se trague es bajo, puede aplicarse a cualquier edad, desde los bebés a los que acaban de empezar a salir los dientes de leche hasta los adultos. La aplicación suele durar uno o dos minutos. El barniz puede dejar en los dientes, de forma temporal, un aspecto ligeramente amarillento o mate; este aspecto desaparece con el cepillado.
Gel de flúor
El gel de flúor se coloca generalmente en la boca dentro de cubetas de espuma o de plástico adaptadas a los dientes y se deja en contacto con ellos durante unos minutos. Durante este tiempo es importante que el niño no trague el gel y que se siente ligeramente inclinado hacia delante; el exceso de gel se retira con un aspirador. Por ello, la aplicación de gel se prefiere en general en niños con el control de la deglución ya desarrollado y en edad de seguir instrucciones, y en adultos. En los grupos de menor edad, el barniz es una opción más adecuada.
El dentista decide qué método elegir teniendo en cuenta la edad del niño, su colaboración y su riesgo de caries. Hoy en día muchas clínicas usan el barniz con más frecuencia en los niños por su facilidad de aplicación.
¿A qué edad y con qué frecuencia se hace la aplicación de flúor?
El barniz de flúor puede aplicarse desde la erupción de los primeros dientes de leche; la frecuencia de aplicación suele estar entre dos y cuatro veces al año. La frecuencia exacta se determina según el riesgo de caries de la persona. Los principales factores que aumentan el riesgo de caries son los siguientes:
- Consumo frecuente de alimentos y bebidas azucarados a lo largo del día, sobre todo entre comidas
- Dar leche o zumo en biberón por la noche
- Cepillado irregular o insuficiente
- Haber tenido caries antes o tener manchas de caries incipientes en la boca
- Uso de brackets, alineadores transparentes o aparatos removibles
- Algunos medicamentos o situaciones de salud que reducen el flujo de saliva
- Situaciones que requieren cuidados especiales y en las que el cepillado resulta difícil
También los adultos pueden necesitar la aplicación profesional de flúor. En personas con la raíz expuesta por retracción de las encías, en quienes siguen un tratamiento de ortodoncia, en quienes tienen sequedad de boca y en personas con caries frecuentes, el dentista puede recomendar esta aplicación.
Como parte de la aplicación, también puede planificarse un sellador de fisuras para los surcos profundos de las superficies masticatorias de los molares de leche y definitivos. Mientras que el flúor protege el conjunto de las superficies dentales, el sellador de fisuras cierra físicamente estas zonas con hendiduras; los dos métodos se complementan.
¿Qué hay que tener en cuenta después de la aplicación de flúor?
Tras la aplicación, para que el fluoruro siga en contacto con los dientes es necesario respetar algunas normas durante un breve periodo. Su dentista le informará según el producto aplicado; las recomendaciones generales pueden resumirse así:
- Después del barniz: se recomienda evitar durante unas horas los alimentos duros, pegajosos o muy calientes y preferir los alimentos blandos y las bebidas tibias o frías. Se pide cepillar los dientes por la noche del mismo día o a la mañana siguiente.
- Después del gel: por lo general se recomienda no comer ni beber y no enjuagarse la boca durante aproximadamente media hora.
- Los cuidados diarios continúan: debe mantenerse el cepillado dos veces al día con una cantidad de pasta con fluoruro adecuada a la edad del niño.
- Si hay náuseas: en raras ocasiones puede aparecer una ligera sensación de náuseas; generalmente pasa en poco tiempo. Si nota algo inesperado, consulte con su clínica.
¿Es seguro el flúor en los niños?
La aplicación profesional de flúor, realizada por el dentista de forma adecuada a la edad y al riesgo, es segura y las organizaciones odontológicas de todo el mundo la recomiendan como método de prevención de la caries. La cantidad total de fluoruro que contiene el barniz es pequeña y, como se adhiere al diente, la parte que se traga es limitada.
Lo que realmente hay que vigilar respecto al fluoruro es que los niños pequeños, cuyos dientes aún se están desarrollando, no traguen durante mucho tiempo más fluoruro del necesario. Esto puede provocar fluorosis, que se ve como manchas blancas en los dientes. La manera de evitarlo es sencilla: usar una cantidad de pasta del tamaño de un grano de arroz en niños menores de tres años y del tamaño de un guisante entre los tres y los seis años, enseñar al niño a escupir para que no trague la pasta y no usar tabletas ni gotas de fluoruro adicionales salvo que el dentista lo recomiende. Las pastas dentales y los colutorios deben guardarse fuera del alcance de los niños.
Otras dudas habituales sobre las aplicaciones preventivas y la salud dental infantil las encontrará en nuestra página de preguntas frecuentes.
¿Cuándo debe planificarse en Ankara la aplicación de flúor para su hijo o hija?
Para la primera visita de su hijo o hija al dentista, un buen momento es la salida del primer diente o su primer cumpleaños; en esa visita se valora el riesgo de caries y se conversa sobre si es necesaria la aplicación de flúor. Si ha notado manchas blancas en sus dientes, si su hijo o hija consume con frecuencia alimentos azucarados o si va a empezar un tratamiento de ortodoncia, conviene no retrasar la revisión. En nuestra clínica de Oran, la exploración, la valoración del riesgo y las aplicaciones preventivas para nuestros pacientes infantiles se realizan en un ambiente tranquilo, respetando el ritmo del niño.
Preguntas frecuentes
¿Duele la aplicación de flúor?
No, durante la aplicación del barniz o del gel de flúor no se pone ninguna inyección ni se desgasta ni se taladra el diente. Los niños suelen notar solamente un ligero sabor y una cierta consistencia en la boca. El procedimiento se completa en pocos minutos.
¿Se pueden cepillar los dientes después de la aplicación de flúor?
Tras la aplicación del barniz se recomienda retrasar el cepillado unas horas, normalmente hasta la noche del mismo día o la mañana siguiente. Así se prolonga el tiempo que el barniz permanece sobre la superficie del diente. Su dentista le dará información precisa según el producto utilizado.
¿Se aplica flúor a los adultos?
Sí. También en adultos con factores de riesgo como la retracción de las encías, la sequedad de boca, el tratamiento de ortodoncia o la aparición frecuente de caries puede recomendarse la aplicación profesional de flúor.
¿Debe usarse pasta con flúor o sin flúor?
Las organizaciones odontológicas recomiendan usar en los niños, desde el primer diente, pasta dental con fluoruro en una cantidad adecuada a la edad. Lo importante es ajustar bien la cantidad y conseguir que el niño no se trague la pasta.




