Respuesta breve: en las personas con diabetes, la sequedad de boca suele deberse a la pérdida de líquidos asociada a la glucosa alta, a cambios en el funcionamiento de las glándulas salivales y a los efectos secundarios de algunos medicamentos. La disminución de la saliva aumenta el riesgo de caries, enfermedad de las encías e infección por hongos. Controlar la glucosa, beber agua con frecuencia, cepillarse con regularidad con pasta fluorada, masticar chicle sin azúcar y acudir al dentista cada tres a seis meses ayudan a prevenirlo.
Una parte importante de las personas con diabetes nota que durante el día se les seca la boca, que la lengua se les pega al paladar o que necesitan beber agua con frecuencia. La relación entre la diabetes y la sequedad de boca no es casual: el desequilibrio de la glucosa influye directamente en la producción de saliva y en los mecanismos naturales de protección de la boca. A su vez, la sequedad de boca favorece las caries, la enfermedad de las encías y las infecciones por hongos. En este artículo explicamos los efectos de la diabetes en la salud bucodental, las causas de la sequedad de boca y qué se puede hacer para reducir estos riesgos.
¿Cómo afecta la diabetes a la boca?
La diabetes afecta a la boca porque modifica la cantidad y la composición de la saliva, debilita la respuesta inmunitaria y ralentiza la cicatrización de los tejidos. Estos efectos son más evidentes en las personas cuya glucosa permanece alta durante mucho tiempo.
Estos son los principales cambios que pueden observarse en la boca de las personas con diabetes:
- Sequedad de boca (xerostomía) y sensación de ardor
- Inflamación de las encías y, con el tiempo, retracción de las encías y movilidad de los dientes
- Mayor riesgo de caries, sobre todo en el cuello de los dientes
- Infecciones por hongos en la boca
- Alteraciones del sentido del gusto
- Cicatrización más lenta de las heridas tras extracciones dentales o procedimientos quirúrgicos
No todos estos cambios aparecen en todas las personas con diabetes. En quienes tienen la glucosa bien controlada y cuidan su boca con regularidad, la salud bucodental puede no ser muy distinta de la de las personas sin diabetes. Por eso, una de las medidas preventivas más importantes es seguir el tratamiento de la diabetes que recomiende su médico.
¿Cuáles son las causas de la sequedad de boca?
En la diabetes, la sequedad de boca suele deberse a la pérdida de líquidos asociada a la glucosa alta, a cambios en el funcionamiento de las glándulas salivales y a algunos de los medicamentos que se utilizan. Con frecuencia coinciden varios de estos factores.
Pérdida de líquidos
Cuando sube la glucosa, los riñones intentan eliminar el exceso de azúcar a través de la orina y aumenta la cantidad de orina. Esto altera el equilibrio de líquidos del organismo y provoca sed y sequedad de boca. Orinar con frecuencia y tener mucha sed se cuentan entre los síntomas clásicos de la diabetes.
Cambios en las glándulas salivales
Una glucosa alta mantenida durante mucho tiempo puede afectar a los pequeños vasos y nervios que nutren las glándulas salivales. Como consecuencia, el flujo de saliva puede disminuir. Además, cuando la glucosa está alta, también puede aumentar la cantidad de glucosa en la saliva, lo que crea un entorno propicio para la proliferación de bacterias y hongos en la boca.
Medicamentos y afecciones asociadas
Algunas personas con diabetes toman también medicamentos para afecciones como la hipertensión, la depresión o las alergias. Algunos de estos fármacos pueden causar sequedad de boca como efecto secundario. Respirar por la boca, fumar y consumir alcohol también aumentan la sequedad. Si piensa que sus medicamentos pueden contribuir a la sequedad de boca, en lugar de suspenderlos por su cuenta debe hablar con el médico que se los ha recetado.
La saliva no solo humedece la boca: equilibra los ácidos, arrastra los restos de alimentos, aporta minerales que reparan el esmalte y contiene componentes antibacterianos. Cuando disminuye la saliva, este escudo protector se debilita y el proceso de la caries puede acelerarse.
Otro problema que puede aparecer junto con la sequedad de boca es la infección por hongos en la boca. Placas blancas que pueden desprenderse al raspar en la lengua, en el interior de las mejillas o en el paladar, enrojecimiento y sensación de ardor pueden ser signos de esta situación. Es más frecuente en personas que llevan prótesis y cuya glucosa se mantiene alta. El diagnóstico y el tratamiento deben realizarse mediante la exploración de un profesional.
¿Qué relación hay entre la diabetes y el riesgo de enfermedad de las encías?
Entre la diabetes y la enfermedad de las encías existe una relación bidireccional: la diabetes aumenta el riesgo de enfermedad de las encías, y la enfermedad avanzada de las encías, a su vez, puede dificultar el control de la glucosa. Por ello, la periodontitis se considera una de las complicaciones bucodentales importantes de la diabetes.
Cuando la glucosa está alta, disminuye la capacidad del organismo para combatir las infecciones y la inflamación de las encías puede avanzar con más facilidad hacia los tejidos profundos. Con el tiempo, puede producirse pérdida del hueso que sostiene el diente, retracción de las encías y movilidad dental. Por otro lado, la inflamación crónica de las encías genera una carga inflamatoria general en el organismo que puede reducir el efecto de la insulina. Algunos estudios indican que el tratamiento de las encías puede contribuir de forma favorable al control de la glucosa.
Estos son los signos de alerta a los que hay que prestar atención:
- Sangrado de las encías al cepillarse o al usar hilo dental
- Encías rojas, hinchadas o sensibles
- Mal aliento que no desaparece
- Retracción de las encías y dientes que parecen más largos
- Movilidad de los dientes o cambios en la mordida
¿Qué consejos de cuidado en casa hay?
En las personas con diabetes, el cuidado en casa debe centrarse en mantener la boca húmeda, reducir la acumulación de placa y fortalecer el esmalte frente a las caries. Aunque estas medidas parezcan sencillas, aplicadas con regularidad reducen de forma notable los riesgos.
- Beba agua a lo largo del día: tomar agua con frecuencia y en pequeños sorbos mantiene húmedos los tejidos de la boca.
- Cepíllese dos veces al día con pasta fluorada: el flúor ayuda a proteger el esmalte cuando disminuye la saliva.
- Limpie entre los dientes: el hilo dental o los cepillos interdentales llegan a las zonas en las que empieza la enfermedad de las encías.
- Use chicle o pastillas sin azúcar: la masticación estimula el flujo de saliva; deben elegirse productos sin azúcar.
- Evite los colutorios con alcohol: el alcohol puede resecar aún más los tejidos de la boca.
- Limite la cafeína, el alcohol y el tabaco: todos aumentan la sequedad de boca; además, el tabaco eleva el riesgo de enfermedad de las encías.
- Considere un humidificador en el dormitorio: puede resultar útil en quienes sufren sequedad de boca por la noche.
- Si lleva prótesis: límpiela todos los días y quítesela por la noche; esto reduce el riesgo de infección por hongos.
En las personas con una sequedad de boca marcada, el dentista puede recomendar geles humectantes que sustituyen a la saliva o productos con alto contenido en flúor. Cuál de estos productos utilizar y cómo hacerlo debe determinarse mediante la valoración del dentista.
¿Con qué frecuencia deben hacerse las revisiones dentales?
En las personas con diabetes se recomienda, por lo general, una revisión dental cada tres a seis meses; la frecuencia la determina el dentista según la salud de las encías y el riesgo de caries. La limpieza profesional periódica permite eliminar el sarro y las acumulaciones profundas de placa.
Para que las citas transcurran de forma segura y eficaz, puede tener en cuenta lo siguiente:
- Informe a su dentista de que tiene diabetes, de los medicamentos que toma y de sus últimos valores de glucosa.
- Antes de la cita, haga su comida y tome sus medicamentos con el horario habitual.
- Lleve consigo una fuente de azúcar de acción rápida por si baja la glucosa.
- Si su glucosa no está controlada, valore con su médico el momento de los procedimientos quirúrgicos programados.
La comunicación entre el dentista y el médico que le hace el seguimiento de la diabetes cobra especial importancia cuando se planifican procedimientos como una extracción dental o un implante. Para otras dudas que pueda tener, también puede consultar nuestra página de preguntas frecuentes.
Revisión dental para pacientes con diabetes en Ankara
Si tiene molestias como sequedad de boca, sangrado de las encías o movilidad de los dientes, conviene que las haga valorar en lugar de aceptarlas como una parte habitual de la diabetes. En nuestra policlínica de Park Oran, en Çankaya, examinamos con detalle la salud de sus encías y de sus dientes y planificamos un calendario de revisiones adecuado a su nivel de riesgo; para pedir cita puede ponerse en contacto con nosotros a través de nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Puede ser la sequedad de boca el primer síntoma de la diabetes?
La sequedad de boca y la sed excesiva pueden figurar entre los síntomas de la glucosa alta. Sin embargo, la sequedad de boca tiene otras muchas causas, como los medicamentos, un consumo escaso de líquidos o la respiración bucal. Si se acompaña de síntomas como sed frecuente y ganas de orinar con frecuencia, es necesario acudir al médico.
¿Pueden ponerse implantes las personas con diabetes?
En las personas con diabetes cuya glucosa está controlada, el tratamiento con implantes puede planificarse en la mayoría de los casos. En la diabetes no controlada, la cicatrización y la unión con el hueso pueden verse afectadas de forma negativa. La idoneidad se determina valorando conjuntamente el estado general de salud, los valores analíticos y la exploración de la boca.
¿Qué colutorio debo utilizar para la sequedad de boca?
En la sequedad de boca, por lo general no se recomiendan los colutorios con alcohol, ya que pueden resecar aún más los tejidos. El dentista puede recomendar, según la necesidad, productos sin alcohol o con propiedades humectantes. Qué producto es adecuado debe determinarse tras la exploración.
¿Con qué frecuencia deben ir al dentista las personas con diabetes?
En las personas con diabetes se recomienda, por lo general, una revisión cada tres a seis meses. Si el riesgo de enfermedad de las encías o de caries es alto, el intervalo puede acortarse. La frecuencia de las revisiones la determina el dentista según los hallazgos de la exploración.




