Respuesta breve: La limpieza del sarro (tartrectomía) consiste en que el dentista elimine, con aparatos ultrasónicos e instrumentos manuales, la placa endurecida que se acumula en la superficie de los dientes y en la línea de las encías y que no puede quitarse con el cepillo. Para la mayoría de las personas se recomienda cada 6-12 meses; en quienes tienen antecedentes de enfermedad de las encías puede ser necesaria con más frecuencia. Si se realiza correctamente, no daña el esmalte dental. Después puede notarse una ligera sensibilidad durante unos días.
Incluso en personas que se cepillan con regularidad y usan hilo dental, con el tiempo pueden formarse depósitos duros de color amarillento o marrón en las caras posteriores de los dientes, sobre todo en la cara interna de los incisivos inferiores. Estos depósitos son sarro y no pueden eliminarse con el cepillo. La limpieza del sarro es uno de los procedimientos preventivos más básicos y más habituales para cuidar la salud bucal. En esta guía explicamos cómo se forma el sarro, cómo se realiza la limpieza, con qué frecuencia es necesaria y las dudas más habituales.
¿Qué es el sarro y cómo se forma?
El sarro es una capa calcificada que se forma cuando la placa bacteriana acumulada en la superficie de los dientes se endurece con los minerales de calcio y fosfato de la saliva. Su nombre médico es «cálculo dental». La placa es una capa blanda y pegajosa de bacterias que empieza a formarse sobre los dientes a los pocos minutos de comer. Si no se limpia de forma regular y correcta, empieza a endurecerse en pocos días.
El sarro se acumula sobre todo en estas zonas:
- Las caras internas de los incisivos inferiores, por estar cerca de la zona donde desembocan las glándulas salivales
- Las caras de los molares superiores que miran hacia la mejilla
- La línea de las encías y los espacios entre los dientes
- Las zonas con dientes apiñados, difíciles de cepillar
Hay dos tipos de sarro: el supragingival, que se ve por encima de la encía y suele ser de color amarillento, y el subgingival, que se adhiere a la raíz del diente por debajo de la encía y es de color más oscuro. El sarro subgingival no se ve a simple vista, pero desempeña un papel importante en el avance de la enfermedad de las encías.
La superficie rugosa del sarro facilita que se adhiera nueva placa. Este círculo puede provocar inflamación de las encías, sangrado, mal aliento y, si no se trata, pérdida del hueso que sostiene los dientes. El tabaco, el té y el café hacen que el sarro se tiña.
¿Cómo se realiza la limpieza?
La limpieza del sarro la realiza el dentista con aparatos ultrasónicos e instrumentos manuales, eliminando el sarro y la placa de todas las superficies de los dientes. El procedimiento suele completarse en una sola sesión y, en la mayoría de los casos, dura entre 30 y 60 minutos.
- Exploración: Se examina el estado de los dientes y las encías, si es necesario se mide la profundidad de las bolsas periodontales y se valoran radiografías.
- Limpieza ultrasónica: Con una punta fina que vibra y un chorro de agua que la acompaña, se desprende el sarro duro de la superficie del diente. El agua refresca la zona y, a la vez, arrastra los fragmentos desprendidos.
- Limpieza con instrumentos manuales: Las zonas estrechas a las que no llega la punta ultrasónica y los pequeños depósitos restantes se limpian con instrumentos manuales especiales.
- Pulido: Se pulen las superficies de los dientes con pastas de pulido especiales. Una superficie lisa dificulta que la placa vuelva a adherirse. En algunos casos, también se pueden eliminar las manchas superficiales con sistemas de chorro de polvo y agua.
- Información: Se dan recomendaciones personalizadas sobre el cepillado y el uso del hilo dental y de los cepillos interdentales.
La limpieza del sarro es un procedimiento que la mayoría de las personas tolera con comodidad. En pacientes con encías sensibles o con mucho sarro subgingival, puede aplicarse anestesia local para aumentar la comodidad. Si hay sarro y bolsas profundas bajo la encía, además de la limpieza estándar se planifican tratamientos periodontales adicionales, como el alisado radicular.
¿Con qué frecuencia debe hacerse la limpieza del sarro?
Para la mayoría de los adultos se recomienda una limpieza del sarro cada 6-12 meses; sin embargo, este plazo varía según la tendencia de cada persona a formar sarro, la salud de sus encías y su estado de salud general. La velocidad de formación del sarro varía mucho de una persona a otra; la composición de la saliva, la alimentación y la higiene bucal son las principales causas de esta diferencia.
Situaciones en las que puede ser necesaria una limpieza más frecuente, por ejemplo cada 3-4 meses:
- Tener antecedentes de enfermedad de las encías (periodontitis) o haber recibido tratamiento por ella
- Formación rápida de sarro
- Consumo de tabaco
- Enfermedades generales que afectan a la salud de las encías, como la diabetes
- Aparatos de ortodoncia fijos, puentes o implantes
- Mayor sensibilidad de las encías durante el embarazo
El intervalo adecuado para usted lo determina su dentista en las revisiones.
¿La limpieza del sarro daña los dientes?
No, la limpieza del sarro realizada con la técnica correcta no daña el esmalte dental. Las puntas ultrasónicas vibran de forma que separan el sarro del esmalte; no desgastan la estructura del diente. Es una de las preocupaciones que más se oyen y, en la mayoría de los casos, se debe a una percepción equivocada.
Después de la limpieza, algunas personas sienten que «se les han separado los dientes» o que «los dientes se les mueven». Esto se debe a que el sarro acumulado durante mucho tiempo rellena los espacios entre los dientes e incluso parece mantenerlos unidos. Cuando se elimina el sarro, se hacen visibles la retracción de encías y los espacios que este ocultaba. Es decir, no es la limpieza la que crea el espacio; la limpieza solo pone de manifiesto la situación existente. A medida que remite la inflamación de las encías, estas se vuelven más firmes y la sensación de movilidad suele disminuir.
Al contrario, no eliminar el sarro puede provocar enfermedad de las encías, pérdida de hueso y, con el tiempo, la pérdida de dientes. Por eso, aplazar la limpieza es lo que supone el verdadero riesgo para los dientes.
¿Es normal la sensibilidad después de la limpieza?
Sí, después de una limpieza del sarro es normal notar durante unos días una ligera sensibilidad al frío y una leve molestia en las encías. Sobre todo en personas que llevaban mucho tiempo sin hacerse una limpieza, que tienen mucho sarro o que presentan retracción de encías, la sensibilidad puede ser más marcada, porque quedan expuestas las superficies del diente que estaban bajo el sarro.
Durante este periodo puede:
- Usar un cepillo de filamentos suaves y una pasta de dientes para la sensibilidad
- Evitar los primeros días los alimentos y bebidas muy fríos o muy calientes
- Mantener con suavidad el cepillado y el uso del hilo dental
Durante el primer o segundo día también puede producirse un ligero sangrado de encías. Si la sensibilidad dura más de una o dos semanas o va en aumento, debe informarse al dentista; si es necesario, pueden realizarse aplicaciones desensibilizantes.
¿Por qué es importante la limpieza antes de los alineadores transparentes?
Hacer una limpieza del sarro antes de empezar el tratamiento con alineadores transparentes es importante tanto para la salud de las encías como para planificar correctamente el tratamiento. El tratamiento de ortodoncia puede llevarse a cabo con seguridad sobre unas encías y un hueso sanos; no se recomienda mover los dientes mientras hay una inflamación activa de las encías.
Ventajas de la limpieza para el proceso con alineadores transparentes:
- Escaneo digital preciso: El sarro puede alterar la forma real de los dientes en la impresión digital tomada con el escáner intraoral. Unas superficies dentales limpias contribuyen a que los alineadores ajusten con más precisión.
- Adhesión de los attachments: Para que los pequeños relieves del color del diente que se adhieren a los dientes durante el tratamiento (attachments) se fijen con firmeza, la superficie del diente debe estar limpia.
- Salud de las encías: Como los alineadores se llevan 20-22 horas al día, unas encías inflamadas pueden irritarse más durante este proceso.
A lo largo del tratamiento, la limpieza se repite si es necesario en las revisiones periódicas. En nuestra clínica, el tratamiento con alineadores transparentes se realiza únicamente con Invisalign; puede leer las fases del proceso en nuestra página de tratamiento con alineadores transparentes.
¿Cuándo pedir cita en Ankara para una limpieza del sarro?
Si ha pasado más de un año desde su última limpieza, si ha notado depósitos duros en la cara interna de los dientes, si le sangran las encías al cepillarse o si tiene previsto empezar un tratamiento de ortodoncia, es conveniente programar una cita de revisión y limpieza. En nuestra policlínica, situada en Park Oran Ofis, en Çankaya, realizamos la limpieza junto con una valoración completa de la salud de sus encías. Para pedir cita, puede consultar nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Duele la limpieza del sarro?
La mayoría de las personas tolera bien el procedimiento; pueden notarse vibraciones y una ligera sensibilidad en los dientes. En personas con encías sensibles o con mucho sarro bajo la encía, puede aplicarse anestesia local.
¿La limpieza del sarro adelgaza los dientes?
No. La limpieza realizada con la técnica correcta solo elimina el sarro y no desgasta el esmalte dental. Los espacios que se notan después de la limpieza se deben a una retracción de encías ya existente que el sarro ocultaba.
¿Se puede quitar el sarro en casa?
No, el sarro endurecido no puede eliminarse de forma segura con el cepillo ni con utensilios de uso doméstico. Lo que sí puede hacerse en casa es evitar, con un cepillado regular y el hilo dental, que la placa se convierta en sarro.
¿Es necesaria una limpieza del sarro antes del tratamiento con alineadores transparentes?
Por lo general, se recomienda. Unas superficies dentales limpias son importantes para un escaneo digital preciso y para que los attachments se fijen con firmeza; además, unas encías sanas son la condición básica para llevar a cabo el tratamiento de ortodoncia con seguridad.




