El tratamiento de la retrognatia mandibular busca corregir el problema de mordida y de perfil que se produce cuando la mandíbula queda retrasada respecto al maxilar superior. Dos factores determinan sobre todo el método: si el paciente sigue creciendo y si la retrusión procede del hueso (esquelética) o solo de la posición de los dientes (dental). En niños y adolescentes en edad de crecimiento pueden utilizarse aparatos que guían la mandíbula hacia delante. En las personas que ya han terminado de crecer, o bien se corrige la mordida adaptando los dientes al hueso, o bien, en los casos marcados, la ortodoncia se planifica junto con la cirugía maxilofacial. Esta página se centra en la decisión de tratamiento; para saber en qué consiste el problema y cuáles son sus signos, puede consultar el artículo qué es la retrognatia mandibular.
¿Qué se valora antes de decidir el tratamiento?
Detrás de un mismo aspecto puede haber causas distintas. La mandíbula puede ser realmente pequeña o estar retrasada; el maxilar superior puede haberse desarrollado en exceso hacia delante; o, aun siendo los maxilares armónicos, la mandíbula puede parecer retrasada porque los incisivos superiores están inclinados hacia delante. Esta distinción cambia por completo el tratamiento. En la consulta se siguen por lo general estos pasos:
- Exploración clínica y análisis facial: se valoran el perfil, el cierre de los labios, la posición del mentón y el aspecto de los dientes al sonreír.
- Mediciones de la mordida: se miden la relación de los molares (normalmente Clase II), cuánto quedan los incisivos superiores por delante de los inferiores (resalte u overjet) y el solapamiento vertical (sobremordida u overbite). Para el significado de las clases de mordida puede consultar la página clases de oclusión.
- Radiografía cefalométrica: sobre una telerradiografía lateral del cráneo se calcula con ángulos la posición de los maxilares respecto a la base del cráneo y entre sí. Así se determina si el problema está en el hueso o en los dientes.
- Determinación de la fase de crecimiento: en niños y adolescentes, el aspecto de las vértebras cervicales en la radiografía o, si es necesario, una radiografía de mano y muñeca indican si el pico de crecimiento se acerca, está en curso o ha terminado.
- Registros digitales: el escaneo intraoral y las fotografías son la base de la planificación y del seguimiento de la evolución.
Si existen signos como ronquidos, pausas respiratorias durante el sueño, respiración bucal o ruidos y dolor en la articulación temporomandibular, también se registran; cuando es necesario, se valoran junto con los médicos correspondientes.
¿Cómo se trata la retrognatia mandibular en niños y adolescentes?
Mientras el crecimiento continúa, el objetivo es mejorar la armonía entre los maxilares aprovechando el potencial de crecimiento de la mandíbula. Para ello se emplean aparatos funcionales que sitúan la mandíbula hacia delante. Una de las opciones removibles es el aparato Twin Block, de dos piezas; entre las opciones fijas se encuentran los aparatos de tipo Herbst. El principio de funcionamiento y los tipos de aparatos se explican con detalle en el artículo aparato Twin Block.
El momento de inicio es el punto más crítico de este tratamiento. El tratamiento funcional es más eficaz cuando coincide con el pico de crecimiento de la pubertad. En las chicas, esta fase suele empezar antes que en los chicos; sin embargo, la edad no es por sí sola el criterio, sino que se toma como referencia el hallazgo radiográfico. Un tratamiento iniciado demasiado pronto se alarga, y en uno iniciado tarde la contribución esquelética disminuye.
También es importante tener expectativas realistas. Los estudios científicos muestran que una parte importante del efecto de los aparatos funcionales se produce a nivel de los dientes y del hueso que los soporta, mientras que la contribución a la longitud mandibular varía de una persona a otra y suele ser limitada. Aun así, un tratamiento realizado en el momento adecuado reduce la gran distancia entre los dientes anteriores, disminuye el riesgo de traumatismo de los incisivos superiores adelantados y facilita la fase siguiente.
¿Pueden usarse alineadores transparentes en este grupo de edad?
El sistema Invisalign ofrece para adolescentes en crecimiento una opción que, mediante unas aletas añadidas a los alineadores, sitúa la mandíbula hacia delante. Con este método, la alineación dental y el avance mandibular se llevan a cabo dentro de la misma serie de alineadores. Su idoneidad depende de la fase de crecimiento, de la magnitud de la discrepancia de mordida y de que el adolescente cumpla con llevar los alineadores 20–22 horas al día. Para el tratamiento con alineadores en adolescentes puede consultar la página Invisalign en adolescentes.
¿Qué ocurre después del tratamiento funcional?
La fase con el aparato dura entre 9 y 15 meses en la mayoría de los pacientes. Después se necesita una segunda fase con brackets fijos o alineadores transparentes para el ajuste fino de los dientes. La mordida se controla hasta que finaliza el crecimiento; durante este periodo, los aparatos de contención que se llevan por la noche ayudan a mantener la relación conseguida.
¿Cómo se trata la retrognatia mandibular en adultos?
Una vez completado el crecimiento, ya no es posible hacer crecer la mandíbula con aparatos. En este punto hay dos vías principales, y la elección se hace según el grado de retrusión y las expectativas del paciente.
Camuflaje ortodóncico
El camuflaje consiste en adaptar los dientes a los maxilares sin cambiar la posición de estos. En discrepancias esqueléticas leves y moderadas, la mordida puede corregirse de este modo. Los métodos que pueden utilizarse son:
- Desplazamiento hacia atrás de los molares superiores (distalización); cuando es necesario, se apoya con microtornillos.
- Extracción de un premolar a cada lado del maxilar superior para retraer los dientes anteriores.
- Elásticos de Clase II colocados entre la arcada superior y la inferior.
- En los casos adecuados, planificación de estos movimientos con alineadores transparentes; en el tratamiento con alineadores, los movimientos dentales se ven paso a paso en ClinCheck.
El límite del camuflaje es claro: la mordida y los dientes adelantados se corrigen, pero la posición del mentón y el perfil no cambian de forma notable. Es una opción adecuada para pacientes satisfechos con su perfil cuyo problema es sobre todo la protrusión de los dientes. Para el tratamiento de los dientes adelantados con alineadores puede consultar la página dientes salidos con alineadores transparentes.
Ortodoncia y cirugía maxilofacial combinadas
Si la discrepancia esquelética es grande, si el perfil molesta al paciente o si el camuflaje empujaría los dientes fuera de los límites del hueso, se plantea la cirugía ortognática. El proceso suele constar de tres fases:
- Ortodoncia prequirúrgica: los dientes se alinean de modo que encajen entre sí cuando los maxilares se lleven a la posición correcta. En esta fase el perfil puede parecer temporalmente más marcado; es algo esperado.
- Cirugía: el cirujano oral y maxilofacial adelanta la mandíbula; cuando es necesario, también se incluyen en la intervención el maxilar superior o el mentón. La operación se realiza en un hospital.
- Ortodoncia posquirúrgica: se realiza el ajuste fino de la mordida y se pasa a la contención.
La duración total varía según el caso, pero suele alcanzar entre 1,5 y 2 años. Esta vía requiere una planificación conjunta del ortodoncista y del cirujano; los riesgos de la operación, el periodo de recuperación y los cambios esperados se comentan en detalle antes de tomar la decisión.
¿Qué opción es más adecuada para cada caso?
El siguiente marco es una hoja de ruta general; la decisión personal se toma según los hallazgos de la exploración.
- Niños y adolescentes antes o durante el pico de crecimiento: aparato funcional o alineador que sitúa la mandíbula hacia delante, seguido de una fase de ajuste fino.
- Adultos que han terminado de crecer, con una discrepancia leve-moderada y satisfechos con su perfil: camuflaje; brackets fijos o, en los casos adecuados, alineadores transparentes.
- Adultos con una discrepancia esquelética marcada o que desean un cambio de perfil: ortodoncia y cirugía maxilofacial combinadas.
- Pacientes tratados previamente cuya mordida ha recidivado: primero hay que entender la causa (por ejemplo, que el crecimiento haya continuado o que se haya dejado de usar el aparato de contención).
Lo que el alineador puede y no puede hacer en los problemas esqueléticos se explica también en la página ¿corrigen los alineadores transparentes la mandíbula?.
¿Cómo avanza el tratamiento paso a paso?
- Primera consulta: se valoran las molestias, las expectativas y la salud bucodental; se planifican las radiografías necesarias.
- Registros y análisis: se realizan el escaneo digital intraoral, las fotografías y las mediciones cefalométricas.
- Exposición de las opciones: las vías adecuadas se explican por escrito junto con su duración, sus ventajas y sus límites; el coste también se comunica en esta fase según la planificación.
- Tratamiento activo: las revisiones suelen ser cada 4–8 semanas en el tratamiento con aparatos y brackets, y cada 6–10 semanas en el tratamiento con alineadores.
- Contención: al terminar el tratamiento activo comienza el uso del retenedor, que se mantiene durante mucho tiempo.
¿Son permanentes los resultados? ¿Hay recidiva?
Tras el tratamiento de la retrognatia mandibular, la mordida puede tender a volver parcialmente a su estado anterior. Las causas principales son, en los adolescentes, la última fase del crecimiento y, en los adultos, la tendencia de los dientes a regresar a su posición original. Por eso la contención es una parte inseparable del tratamiento: por lo general se combinan un alambre fino adherido detrás de los incisivos inferiores y un retenedor removible que se lleva por la noche. Para más detalles puede consultar la página retenedor después del tratamiento. Puede acceder a todos los tipos de tratamiento ortodóncico desde la página tratamientos de ortodoncia.

